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Hombre Nuevo


"Ustedes son un factor que fortalece a la Revolución, que convierte al país en ejemplo de lo que puede y debe hacerse por el ser humano. [...] Al verles entregar tanto esfuerzo en aras de la mejoría de sus semejantes - camino que la Revolución ha emprendido para hacer más justa su sociedadcomprendo a fondo el concepto de 'Hombre Nuevo' .
El Hombre nuevo es el que hace posible un sistema social mucho más justo. [...] Nacerá de ese niño que pudo haber sido abandonado o semi-abandonado, que pudo convertirse en víctima de las pasiones humanas y que ustedes salvarán.
Hace falta una sociedad distinta para que un país bloqueado como Cuba, con diez años de período especial, pueda proponerse y emprender las tantas cosas que estamos haciendo..."

Hace falta ese

HOMBRE NUEVO

del que habló el Che.

"Tenemos que trabajar con los ciudadanos como si fueran el átomo de la materia, conocer los problemas de cada uno. [...] Hoy se vive la etapa de la penetración atómica de la Revolución dentro de la sociedad. [...] Todo esto convierte a Cuba en ejemplo de lo que puede y debe hacerse por el ser humano..."
"Ustedes están ayudando a construir la sociedad que soñamos, y en las universidades se preparan hoy para que, ya como profesionales, no sea el interés material, sino el altruismo, la generosidad, la bondad y la solidaridad lo que prevalezca".

Fidel Castro: Palabras de felicitación en nombre de la Revolución a los jóvenes voluntarios de las Brigadas Universitarias de Trabajo Social el día 26 de Julio de 2001, donde calificó la Marcha Combatiente de más de un millón doscientas mil personas, esa misma mañana, como la manifestación más grande de la historia.
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...Che reunía, en su extraordinaria personalidad, virtudes que rara vez aparecen juntas. El descolló como hombre de acción insuperable, pero Che no sólo era un hombre de acción insuperable: Che era un hombre de pensamiento profundo, de inteligencia visionaria, un hombre de profunda cultura. Es decir, que reunía en su persona al hombre de ideas y al hombre de acción.
Hombre íntegro a carta cabal, hombre de honradez suprema, de sinceridad absoluta, hombre de vida estoica y espartana, hombre a quien prácticamente en su conducta no se le puede encontrar una sola mancha. Constituyó por sus virtudes lo que puede llamarse un verdadero modelo de revolucionario.
Me costaba trabajo aceptar la idea de la muerte del Che. Muchas veces he soñado, a veces le he contado a la gente las cosas que uno sueña, y he soñado que estoy hablando con él, que está vivo; una cosa muy especial, una persona de la que a uno le cuesta mucho trabajo resignarse a la idea de su muerte. ¿A qué obedece eso? A mi juicio, es que tiene una presencia siempre permanente en todo.

PENSAMIENTO Y ACCIÓN INDISOLUBLES

...Te diría que uno tiene la impresión de una presencia permanente del Che, por lo que simbolizaba, por su carácter, por su conducta, por sus principios. Era un gran número de cualidades realmente excepcionales. Yo lo conocía muy bien, muy bien desde que entré en contacto con él en México hasta que salió del país la última vez. Pienso realmente con dolor que con la muerte del Che se perdió una gran inteligencia. Era un hombre que todavía tenía mucho que dar en la teoría y en la práctica de la construcción del socialismo.
Che siempre tuvo una gran autoridad. Cada una de las tareas que se le dio la cumplió estrictamente, con brillantez, trabajó mucho, adquirió sus propias experiencias de la construcción del socialismo en la industria nacionalizada, en la organización de la producción, en los controles de la producción, en el trabajo voluntario; fue uno de los pioneros en el trabajo voluntario. En casi todas las actividades que participó, era consecuente en todo lo que hacía y era ejemplo en todo lo que hacía.


Fidel Castro, "El Che visto por el amigo"

En estos días de cárcel y en los anteriores de entrenamiento me identifiqué totalmente con los compañeros de causa. Me acuerdo de una frase que un día me pareció imbécil o por lo menos extraña, referente a la identificación tan total entre todos los miembros de un cuerpo combatiente, que el concepto yo había desaparecido totalmente para dar lugar al concepto nosotros. Era una moral comunista y naturalmente puede parecer una exageración doctrinaria, pero realmente era (y es) lindo poder sentir esa remoción de nosotros...

Ernesto Che Guevara, Carta del Che a su madre desde la cárcel en México - julio 15 de 1956
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ACOSTA CORDERO HABLA DEL CHE

Junio de 1998. Estoy frente al Comandante Armando Acosta Cordero en un sitio enclavado en las inmediaciones del Escambray. Hasta este instante no imaginaba que esta personalidad tan prestigiosa, emergida de la cantera de la Revolución, colaboraría a desbrozar una duda que me ha acompañado por muchos años y que ha sido motivo, junto a temas similares, de extensas conversaciones en épocas de estudio e interminables desvelos con los jóvenes de mi Villa Madero originario:

No es bueno afirmar que en el proceso pre-revolucionario el Che haya estado enfrentado al Partido Comunista de Cuba, que, en aquel entonces, por las prohibiciones que había padecido, se llamaba Partido Socialista Popular. Yo, imprevistamente, soy una prenda de esto que comento... y creo que puede ser una aclaración válida para mantener el mayor rigor histórico acerca de la personalidad de un hombre de su prestigio.
Yo me incorporo al combate por una decisión del Partido Comunista de Cuba. Después de una intensa discusión se determinó que me vinculara a la Guerrilla del Che en la Sierra Maestra. Traía la encomienda, la misión de venir a la columna invasora del Che, para que cuando llegara aquí, a la zona de Sancti Spíritus, yo le pudiera ser útil. Fue una petición del Che al Partido y yo tuve el privilegio, la suerte, diría la dicha inmensa de que el Partido me haya escogido a mí para cumplir esa misión.
Nos presentaron dos compañeros del Partido Comunista, Oscar Ortiz, quien fue representante en la Cámara por el Partido Unión Revolucionaria Comunista y Olivera, un teniente que conocía allí un campesino comunista. Ellos me llevaron donde estaba el Che. Le dijeron que yo era el compañero que mandaba el Partido -Estas descripciones no las he dado en muchos lugares-. Cuando el Che y yo nos presentamos ya nos dimos la mano como dos comunistas.
Yo pesaba 220 libras debido al prolongado tiempo de clandestinidad.

Los primeros días cuando conocí al Che en la Sierra, cuando discutimos, cuando hablamos... y quiero ratificarte, compañero argentino, desde el primer momento que estrechamos nuestras manos ¡fuimos dos compañeros comunistas!. Él comunista, calumniado, juzgado por algunos revolucionarios, calumniado y mal juzgado, catalogado de aventurero. No siempre se interpretaba que en ese hombre había un comunista de pies a cabeza y un patriota y un revolucionario íntegro... Un hombre con las más altas cualidades que debe tener un revolucionario.


¡El Che como Che y como argentino!

De allí en adelante el Comandante descerraja sus experiencias en imperdibles secuencias...
Él necesitaba alguien que conociera la problemática de Las Villas para que estuviese a su lado con la finalidad de colaborar con la guerrilla.
Nos pusimos a trabajar para que su columna se instalara en el lugar más seguro posible y a la vez hacer una campaña de difusión dentro del campesinado acerca de la importancia que representaba para ellos apoyar la causa que comandaba Fidel.
Por el propio ostracismo en la militancia, tuve que adaptarme rápidamente a su ritmo de trabajo que no tenía tregua. De manera que traté de esforzarme para estar a la altura de la labor encomendada y para servirle al Comandante lo mejor posible.
Pienso que lo que el Che siempre combatió fue la burocracia. La misma existía en las distintas agrupaciones políticas. Él quería romper con esa cuota de formalismo y pasividad que aparece en los movimientos revolucionarios y que suele hacer mucho daño para el feliz logro de sus postulados.
Ahora, debo decir, que fue muy respetuoso de nuestra realidad, como así también de nuestros análisis. Sumamente observador y mesurado a la hora de exponer sus criterios.
En esta región se dio una situación compleja con otros partidos o movimientos y él supo mantener un claro sentido de equidad y fomentar la unión entre las distintas fuerzas para lograr el gran objetivo de derrotar a Batista.



LATIR EN OTROS

Che - Camilo, Combatientes y amigos

A veces la gente quiere comparar al Che con Camilo y yo digo que no. El Che tenía todas las características de su patria, de su pueblo, de su idiosincrasia, de su educación y su sátira; mera cultura argentina. A veces se le notaba la seriedad y profundidad del tango; cierta nostalgia... En cambio Camilo no, era chistoso, guarachero, popular... yo decía que hasta caminando era risueño. Todo esto hacía que pareciera más alto, de caminar alegre y jaranero. Le gustaba hacer chistes continuamente, lo cual no quiere decir que olvidara sus responsabilidades, pero tenía las características populares del cubano...
Camilo iniciaba las "maldades"... Las maldades que se hacían del tipo de Camilo al Che eran terribles y el Che siempre queriéndo cobrarle. Creo que estos vínculos que se dan en plena guerra revolucionaria señalan los lazos que se generan en medio de la lucha y fortalecen un sentimiento que además de compañerismo se aproxima a una verdadera amistad.
Yo no sé, no puedo afirmar cómo el Che se comportaría en un momento «normal» de su vida; allí estábamos transitando una situación muy especial, lo que sí puedo decir es que poseía un sentido muy alto de la justicia… ¡Hasta con los enemigos era ecuánime y quería que se les respetara!. Con nosotros exteriorizaba una honestidad tan grande que se notaba la uniformidad de pensamiento y acción que mantenía.


Encuentro familiar

La amistad y familiaridad entre el Che y Granado es una cosa realmente seria. Hablo en presente porque tengo muy frescos algunos recuerdos. Por ejemplo, yo tuve la suerte de pasarme un día en la casa de ellos con el Che, comiendo asado...
A mí me gustaba mucho la casa de ellos por el patio que tenía y ya nunca se me olvida aquella tarde, aquella familia. Delia, la esposa de Alberto, era una apasionada del Che y yo decía ¡caballero, cuánto afecto hay entre esta gente!. . .
El Che parecía un gaucho tomando mate... y lo que hablaron ellos de su familiaridad, de su amistad, era una cosa excepcional...
Recordaban anécdotas; pasajes de sus vidas con tanto cariño que se notaba el sentimiento profundo que había crecido entre ellos.
Granado ha hablado del mundo, ha visitado lugares y tiene un arsenal para poder describir esa imagen excepcional que es el Che. Él como profesor, compañero, amigo íntimo tiene un inmenso caudal para contar del heroico comandante.
Porque ellos fueron amigos de grandes experiencias, en las cuales está no sólo todo lo serio que define el valor del Che, sino también algunas aventuras de otro tipo que colaboran a conocer ese hombre tal y cual era como ser humano integral. Esto favorece a ver a un Che menos inalcanzable...


Caballete de Casa

Como comenté anteriormente, el Partido decidió que yo viniera aquí a la zona para aprender, para conocer a la perfección las características de la gente y la geografía del Escambray.
Yo debía amortiguar la persecución que se cernía sobre mi persona, pero a la vez tenía que insertarme en esa realidad que contaba, naturalmente, con los códigos especiales surgidos de la región.
Aquí existían varios grupos de comunistas. En principio yo tenía la función de atenderlos e interrelacionarlos a partir de la estrategia que se había trazado el Partido. Luego yo debía posibilitarle al Che conocer y comprender las características de la gente y también que contara con una clara interpretación de los accidentes geográficos de la zona.
Entré a la provincia por el territorio que divide las Villas con Camagüey, de esta forma pude dar con la sierra del Escambray.
Esa misión de atender a los núcleos que estaban establecidos duró más de un año, en realidad, casi dos. Esto me ayudó mucho a formarme una visión de la zona y de la gente; compartir con hombres y mujeres que, finalmente, me proporcionaron los elementos que me condujeron a realizar una evaluación, lo más precisa posible, para proponerle al Che la región de Caballete de Casa y, por fortuna, esto nos dio los resultados que todos conocemos. Así fue que me incorporé a la Columna 8 Ciro Redondo y participé de la invasión que nos posibilitó el triunfo en Santa Clara...


Esencia ejemplar

Hay dos consignas que Fidel lanzó a su debido momento que yo quisiera destacar, especialmente por la circunstancia que estamos abordando en esta charla: "¡Debemos lograr que nuestros hijos sean como El Che!"... y "¡Hay muchos Camilos en el pueblo"...
Como hemos comentado acerca de la amistad del Che con Camilo, es sintomático que en la actualidad sean estas dos consignas acerca de ambos héroes, las que más se han arraigado en nuestra gente.
Es cierto que existen muchos Camilos en nuestro pueblo. Porque realmente hay muchas aristas de la personalidad de Camilo que son alcanzables, que son propias de la idiosincrasia del cubano.
También los cubanos cabales desean que sus hijos tengan los valores humanos que tenía el Che. Este fue un llamado de Fidel desde la médula del sentimiento y de la sabiduría, respondiendo a la emoción y reconocimiento que brota de la memoria del Che.
"¡Seremos como el Che!, recoge la esencia del ejemplo que la figura de ese argentino que supo instalarse en el corazón de nuestro pueblo, ha sembrado en todos nosotros. Es un camino a seguir, una meta a alcanzar...
Claro que tenía una personalidad con excepciones destacables, con particularidades de capacidad, de espíritu de sacrificio, de abnegación, de patriotismo peculiar, dispuesto a sacrificar su vida por los ideales que él abrazó.
Desde muy joven se notaba que era un muchacho rebelde, ya cuando se pide a la universidad que salga alguien a hacer nebulizaciones para que pongan en libertad a los presos... Él inmediatamente fue a la calle; pero cuando sale de viaje y ve cómo vive nuestro continente, cuáles son las calamidades, las carencias, los leprosos, las miserias humanas, va formando un carácter y una concepción ideológica que al sumársele Guatemala, el conocimiento con Ñico López, Raúl, Fidel, la expedición a Cuba, desembocan en el ser que actualmente es admirado por mujeres y hombres en todos los confines del mundo.
Es importante analizar el tema de Guatemala. Cuando el Che llega allí, se está gestando una revolución. Un grupo de militares proclama la justicia social, la independencia, la reforma agraria y la libertad de los pueblos... Allí conoce a Ñico, el cubano revolucionario, obrero, proletario, trabajador del Mercado de La Habana y con él empieza a indagar cómo era posible el asalto al cuartel Moncada.
En ese entorno convulso el joven Guevara juega un papel destacado al organizar los Grupos Internacionalistas, reuniendo a los emigrados... Ellos piden armas para enfrentar al enemigo, pero les son negadas. Esta experiencia hace que contraste, la impotencia de no tener con qué defender una causa justa con la decisión de los cubanos de arrancarle las armas al enemigo y de pelear con ellas para liberar un país, un sitio de América que no estuviese dominado por el imperio.
Todo esto forma parte de su proceso como revolucionario, el mismo va germinando desde su tierra natal, Argentina, hasta la consumación del triunfo en Santa Clara y por fin en toda Cuba.


Por amor a la vida

Además se veía la preocupación constante por saber más cada día, por crecer, por aprender. Se interesaba por todo y en los ratos que tenía libre leía como un estudiante.
Nunca quiso que se hurtara algo, aunque esto se destinase a beneficiar a la tropa. Tampoco que se les mintiera a los campesinos con el fin de obtener la simpatía de ellos vinculada a nuestra causa. Justamente era la solidaridad el móvil que más esgrimía para que todos estuviésemos hermanados en esa lucha que, debemos recordar, en esos momentos ignorábamos el resultado y a la vez, quizás muchos de nosotros, no imaginábamos que estábamos tan cerca del desenlace triunfal.
Creo que él con sus conocimientos políticos y la enorme intuición que lo acompañaba podía mantener una cuota elevada de optimismo con referencia a la inmediatas posibilidades de éxito; lo cierto es que exteriorizaba una responsabilidad tan grande, relacionada a los cuidados, los desplazamientos y la propia interrelación de los distintos cuerpos que componían la Columna, que se notaba un clima de respeto creciente mientras que se ganaba en confianza.
Se habla mucho de la rigidez de su carácter, pienso que las circunstancias imponían sostener una madurez especial. Contaba con apenas treinta años y supo inspirar mucha mesura y gran firmeza para elevar la moral de la tropa y establecer una sensata armonía.
Era notoria su capacidad humana para comprender las necesidades de la gente. Esa frase que él acuñó con tanta propiedad: "Endurecerse, pero sin perder la ternura», pienso que lo representa cabalmente.


Con el Comandante de la Revolución Amando Acosta Cordero nos hemos encontrado en varias oportunidades... Además de aquellos días de 1998, recuerdo de manera muy especial la vez que compartimos el Acto de nauguración y posteriores eventos de la primera Feria del Libro que se realizó en la Provincia de Sancti Spíritus, cuando se tomó la feliz decisión de trasladar la que se efectuaba anualmente en la ciudad de La Habana a todas las provincias y municipios de la Isla.
Su vivacidad, lozanía y la agudeza de los comentarios que suele verter en cada intervención que se le solicita, dejan la estela de alguien que transcurre por la existencia con entereza y transparencia. Un hombre forjado en las sierras y ciudades por donde encarnó la auténtica revolución popular que parió el pueblo de Cuba.

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SIN PERDER LA TERNURA

"No estamos estudiando la pose para el gesto final".
En Carta del Che a la escritora Anna Louise Strong Habana.
noviembre 19 de 1962

Amanece
Se acercan las columnas a la plaza
ya no se cuentan hasta ocho
Cientos de hileras
arrastran un millón de poemas combatientes
Mujeres y hombres marchan
junto a niños alegres que parecen banderas
entre banderas que sacuden alas

Es Primero de Mayo
cuarenta y cinco veces repetido en La Habana
Se ríe, baila, canta... piensa
con los héroes que están en la memoria
y abre paso a la lumbre
miradas de cometas transcurren el espacio

El Che y Martí comparten ansias
de frente en su plaza
esperando la cordillera humana
¡y a quien ha interpretado su destino de cumbre!

Cuarenta y cinco vientos saludan la mañana
Aquí se cierra con La Internacional
caminamos sabiendo
No ha dormido la gente sintiendo se desplaza
es festejo y combate idea en movimiento
¡hablará el Comandante! el murmullo sanciona
y se mezclan turistas, lejanos luchadores
con un pueblo bloqueado victorioso hasta hoy

¡Qué América disuelta bajo los pies del monstruo!
lo mínimo es sublime, pero todo es dinámico ¡todo!

¡Ay Venezuela nuestra! ¡ven! ¡vamos!
¡Ay dormidos gigantes! estamos a esta hora
todavía cantando ¡todavía! ¡con los brazos en alto!
¡vamos!.

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ARRECIFES DE CORAL

En un lugar de la Sierra Maestra, abril de 1999.

Una gota de sudor se ve caer
no rocío, ni miel.
Esa poción de gárgara turgente,
el atore del cuerpo,
su mínimo esfuercito que destaca
la fina melodía de la tos

El sudor animal sapiente
igual a todo dolor de tiro y repechaje

La cruz en un relincho
se desgreña rústica a las sierras
sempiternas maestras del olvido.

Qué placer el descanso bajo el árbol,
el traguito guajiro,
lo exótico del mate que casi no recuerdan los manuales.
La connivencia de un Camilo suave
El temple felino de Raúl
y Castro Ruz Fidel
encaramando la fe a lo muy alto

Los ríos que callabas
- cielos y vientres de la sinuosa Córdoba escarpada -
habían cincelado esa sonrisa que afrontaba la muerte
quirúrgica ridícula
Médico en cuerpo y alma
Sabio de amor
Aquí, en la sierra, quienes te vieron pasar
fugaz o quedo
dicen que nunca negociaste la gota de sudor
la invisible, la del pedazo de pan
y el privilegio

por eso te sostienen venerándote
y como más te lloran los sin cargo,
los serranos humildes
los testigos de la luz contagiosa de tus ojos
oscuros limpios
¡cuánta falta nos haces por la tierra!

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OTRAS TIERRAS DEL MUNDO

Fidel, seguiré mi camino, que es el nuestro
hacia allá, hacia esa cruz caída a la noche de perlas
debo partir ¡quiero llegar!
Se regresa del vuelo o se parte del sueño
con la agridulce canción de la experiencia
Recuerdo lo pactado cuando no se sabía
de triunfos, de traiciones, ni de vientos helados

Yo te pedí dejar la sangre por mi tierra
En Cuba entregué todo lo que la vida me ofreció de tierno,
de rama, de leño
Recibí
tanto amor tanta miel tanta poesía

serás tío de mis hijos y abuelo de los nietos
Paternal corazón, movimiento telúrico,
Continente de todos los negados


Un día volveremos a mirarnos
Te traeré un gajo de higos
y un poema

Tal vez retorne con mi Batallón de Refuerzo
entre ternura y energía comentada
el camino
la estrella...

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Queridos Hildita, Aleidita, Camilo y Ernesto:
Si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté entre Uds. Casi no se acordarán de mí y los más chiquitos no recordarán nada. Su padre ha sido un hombre que actúa como piensa y seguro que ha sido leal a sus convicciones.
Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la Revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada.
Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.
Hasta siempre hijitos, espero verlos todavía. Un beso grandote y un abrazo de papá.


Ernesto Che Guevara - 31 de Marzo de 1965

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TRANCE ETERNO II

La inmortalidad desmalezó la selva, sonriente merodeaba la estirpe de su puño...
Se derramó en la gente.

All’amore che superò i contorni poetici della sua vita
a quel poeta che lo creó
ed osserva dice
va.


"Voi siete uno dei fattori che rafforzano la Rivoluzione, che trasformano il paese nell’esempio di quello che può e si deve fare per l’essere umano. [...] Al vedervi mettere tanto sforzo in onore del miglioramento dei vostri simili - cammino che la Rivoluzione ha intrapreso per fare più giusta la società - comprendo a fondo il concetto di 'Uomo nuovo' ".
"L’Uomo nuovo è quello che rende possibile un sistema sociale molto più giusto. [...] Nascerà da quel bambino che poteva essere abbandonato o semi-abbandonato, che poteva trasformarsi nella vittima delle passioni umane e che voi salverete."
"E’ necessaria una società diversa, affinché un paese bloccato come Cuba, con dieci anni di periodo speciale, possa proporsi ed intraprendere le tante cose che stiamo facendo..."

E’ necessario questo...

UOMO NUOVO

di cui parlò il Che.

"Dobbiamo lavorare con i cittadini come se fossero l’atomo della materia, conoscere i problemi di ognuno. [...] Oggi si vive la tappa della penetrazione atomica della Rivoluzione all’interno della società. [...] Tutto questo trasforma Cuba nell’esempio di quello che può e si deve fare per l’essere umano..."
"Voi state contribuendo a costruire la società che sogniamo, e nelle università vi preparate oggi affinché, già da professionisti, non sia l’interesse materiale, bensì l’altruismo, la generosità, la bontà e la solidarietà quello che prevalga."

Fidel Castro: Parole di augurio in nome della Rivoluzione ai giovani volontari delle Brigate Universitarie di Lavoro Sociale, il giorno 26 Luglio del 2001, quando la "Marcia Combattente" di più di un milione e duecentomila persone, quella stessa mattina, venne definita la manifestazione più grande della storia.
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Il "Che" riuniva, nella sua straordinaria personalità, virtù che raramente appaiono congiunte. Si distinse come uomo d'azione insuperabile, ma il "Che" non era solo un uomo d'azione insuperabile: il "Che" era un uomo dal pensiero profondo, dall’intelligenza visionaria, un uomo di profonda cultura. Vale a dire che riuniva nella sua persona l’uomo di idee e l’uomo d'azione. Uomo integro in senso letterale, uomo di onestà suprema, di sincerità assoluta, uomo di vita stoica e spartana, uomo nella cui condotta non può essere praticamente trovata una sola macchia. Per le sue virtù costituì quello che può definirsi un vero modello di rivoluzionario.
Facevo fatica ad accettare l’idea della morte del "Che". Molte volte ho sognato, a volte ho raccontato alla gente le cose che ho sognato, e ho sognato che stavo parlando con lui, che era vivo; una cosa molto speciale, una persona di cui si fa fatica a rassegnarsi all’idea della morte. Che vuol dire questo? A mio giudizio, significa che ha sempre una presenza permanente in tutto.

PENSIERO ED AZIONE INDISSOLUBILI

...Si direbbe che uno ha l’impressione di una presenza permanente del "Che", per quello che simbolizzava, per il suo carattere, per la sua condotta, per i suoi principi. Era un gran numero di qualità realmente eccezionali. Io lo conoscevo molto bene, molto bene da quando entrai in contatto con lui in Messico fino a quando uscì dal paese l’ultima volta. Penso realmente con dolore che con la morte del "Che" si sia persa una grande intelligenza. Era un uomo che aveva ancora molto da dare nella teoria e nella pratica della costruzione del socialismo.
"Che" ebbe sempre una grande autorità. Ognuno dei compiti che gli fu assegnato lo portò perfettamente a compimento, con brillantezza, lavorò molto, acquisì le proprie esperienze di costruzione del socialismo nell’industria nazionalizzata, nell’organizzazione della produzione, nei controlli della prestazione, nel lavoro volontario; fu uno dei pionieri nel lavoro volontario. In quasi tutte le attività cui partecipò, era conseguente in tutto quello che faceva ed era esempio in tutto quello che faceva.


Fidel Castro: "Il Che visto dall’amico"

In questi giorni di prigione e nei precedenti di addestramento mi identificai totalmente con i compagni di causa. Ricordo una frase, che un giorno mi sembrò stupida o per lo meno strana, relativa all’identificazione tanto assoluta tra tutti i membri di un corpo combattente, quella che il concetto di Io ero completamente sparito per far luogo al concetto del Noi. Era una morale comunista e naturalmente può sembrare un’esagerazione dottrinaria, ma realmente era (ed è) bello poter sentire questa rimozione di noi stessi...

Lettera del Che a sua madre dalla prigione in Messico - 15 luglio 1956
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ACOSTA CORDERO PARLA DEL CHE

Giugno del 1998. Sono di fronte al Comandante Armando Acosta Cordero in un posto nelle vicinanze dell’Escambray. Fino a questo momento non immaginavo che questa personalità tanto prestigiosa, emersa dalla fucina della Rivoluzione, potesse collaborare a chiarire un dubbio che mi aveva accompagnato per il lasso di molti anni e che è stato motivo, insieme a temi simili, di estese conversazioni in epoche di studio ed interminabili insonnie con i giovani della mia Villa Madero d’origine [N.d.T.: città in provincia di Buenos Aires].

Non è giusto affermare che nel processo pre-rivoluzionario il Che si sia opposto al Partito Comunista di Cuba, che a quel tempo, per le proibizioni che aveva subito, si chiamava Partito Socialista Popolare. Io, inaspettatamente, sono un sostenitore di quello che dico... e credo che possa essere un chiarimento utile a mantenere un maggior rigore storico intorno alla personalità di un uomo del suo spessore.
Mi unii ai combattimenti per decisione del Partito Comunista di Cuba. Dopo intensa discussione si decise che mi unissi alla Guerriglia del Che nella Sierra Maestra. Avevo l’incarico, la missione di raggiungere la colonna di invasione del Che in modo che, arrivando qui, nella zona di Sancti Spíritus, potessi essergli utile. Si trattò di una richiesta del Che al Partito ed io ebbi il privilegio, la fortuna, direi l’immensa gioia di essere scelto dal Partito per compiere quella missione.
Ci presentarono due compagni del Partito Comunista, Óscar Ortiz, che fu rappresentante della Camera per il Partito di Unione Rivoluzionaria Comunista ed Olivera, un tenente che conosceva lì un contadino comunista. Loro mi portarono dove stava il Che. Gli dissero che io ero il compagno inviato dal Partito - questi dettagli non li ho dati in molte circostanze. Quando il Che ed io ci presentammo ci demmo subito la mano come due comunisti.
Io pesavo 48 kg. a causa del lungo tempo trascorso in clandestinità.

Nei primi giorni in cui conobbi il Che nella Sierra, quando discutevamo, quando parlavamo... e ti voglio sottolineare, compagno argentino, dal primo momento che ci stringemmo la mano, fummo due compagni comunisti! Lui comunista, calunniato, giudicato da alcuni rivoluzionari, calunniato e mal giudicato, etichettato come avventuriero. Non sempre si comprendeva che in quell’uomo c’era un comunista dalla testa ai piedi ed un patriota ed un rivoluzionario integro... Un uomo con le più alte qualità che deve avere un rivoluzionario.


Il Che come Che e come argentino!

Da quel momento in poi il Comandante svela le sue esperienze in imperdibili sequenze...
Lui aveva bisogno di qualcuno che conoscesse la situazione di Las Villas e stesse al suo fianco al fine di collaborare alla guerriglia.
Ci mettemmo a lavorare affinché la sua colonna si stabilisse nel posto più sicuro possibile e contemporaneamente a fare una campagna di informazione fra i contadini circa l’importanza che per loro rappresentava appoggiare la causa capeggiata da Fidel.
A causa del loro ostracismo alla militanza, dovetti adattarmi rapidamente al suo ritmo di lavoro che non aveva tregua. Di modo che cercai di sforzarmi di essere all’altezza del lavoro richiesto e servire il Comandante nel miglior modo possibile.
Penso che quello che il Che combatté sempre, fu la burocrazia. La stessa esisteva dei diversi raggruppamenti politici. Lui voleva rompere con quella dose di formalismo e passività che sempre compare nei movimenti rivoluzionari e che suole far molto male al felice esito dei suoi postulati.
Ora, devo riconoscere, che fu molto rispettoso della nostra realtà, come pure delle nostre analisi. Grande osservatore e misurato al momento di esporre i suoi pareri.
In questa regione c’era una situazione complessa con altri partiti o movimenti e lui seppe mantenere un chiaro senso di equità e propiziare l’unione tra le distinte forze per riuscire nel grande obiettivo di sconfiggere Battista.


PULSARE NEGLI ALTRI

Il Che e Camilo, combattenti ed amici

A volte la gente vuole paragonare il Che a Camilo ed io dico di no. Il Che aveva tutte le caratteristiche della sua patria, del suo paese, della sua indole, della sua educazione e della sua ironia; mera cultura argentina. A volte si notava in lui la serietà e la profondità del tango; una certa nostalgia... invece Camilo no, era spiritoso, brillante, popolare... io dicevo che persino camminando era ridanciano. Tutto questo faceva sì che sembrasse più alto, per il fatto di camminare allegro e giocoso. Gli piaceva fare continuamente scherzi, il che non vuol dire trascurasse le sue responsabilità, ma aveva le classiche caratteristiche del cubano...
Camilo iniziava le sue "birbanterie"... Il genere di birbanterie che venivano fatte da Camilo al Che erano terribili ed il Che era sempre pronto nel voler replicare. Credo che vincoli come questi, che si creano in piena guerra rivoluzionaria, simboleggino i legami che si generano in mezzo alla lotta e consolidano un sentimento che, più che al cameratismo, si avvicina ad una vera amicizia.
Io non so, non posso affermare come il Che si comporterebbe in un momento "normale" della sua vita; lì stavamo vivendo una situazione molto particolare, quello che sì posso dire è che possedeva un senso molto alto della giustizia... Persino con i nemici era equanime e voleva fossero rispettati! Con noi mostrava un’onestà tanto grande da manifestarsi nell’uniformità di pensiero ed azione che manteneva.


Incontro familiare

L’amicizia e familiarità tra il Che e Granado è una cosa realmente seria. Parlo al presente perché alcuni ricordi sono molto presenti in me. Per esempio, ebbi la fortuna di passare un giorno nella loro casa con il Che, mangiando asado...
Mi piaceva molto la loro casa per via della veranda che c’era e non ho mai dimenticato quel pomeriggio, quella famiglia. Delia, la moglie di Alberto, era una sostenitrice del Che ed io dicevo: cavoli!, quanto affetto c’è tra questa gente!
Il Che sembrava un gaucho che sorseggiava mate... e quello che loro dissero della loro familiarità, della loro amicizia, era una cosa eccezionale...
Ricordavano aneddoti; momenti della loro vita con tanto affetto che si notava il sentimento profondo cresciuto tra loro.
Granado ha parlato per il mondo, ha visitato tanti posti e ha un arsenale per poter descrivere quella figura eccezionale che è il Che. Lui come professore, compagno, amico intimo ha un’immensa riserva di ricordi per raccontare l’eroico comandante.
Perché loro furono compagni di grandi esperienze, nelle quali sono presenti non solo tutte le cose serie che definiscono il valore del Che, ma anche alcune avventure d'altro tipo, che aiutano a conoscere quell’uomo tal quale era, come essere umano intero. Questo favorisce una visione del Che meno irraggiungibile...


Caballete de Casa

Come ho precedentemente detto, il Partito decise che io venissi qui in zona per imparare, per conoscere alla perfezione le caratteristiche della gente e la geografia dell’Escambray.
Io dovevo mitigare la persecuzione che incombeva sulla mia persona, ma al tempo stesso dovevo inserirmi naturalmente in quella realtà che contava su codici speciali sorti nella regione.
Qui esistevano vari gruppi di comunisti. In principio io avevo la funzione di servirli e metterli in contatto, a partire dalla strategia che aveva tracciato il Partito. Quindi, dovevo facilitare il Che nella conoscenza e nella comprensione delle caratteristiche della gente ed anche offrirgli una chiara interpretazione degli ostacoli geografici della zona.
Entrai nella provincia attraverso il territorio che divide Las Villas con Camagüey, in questo modo potei trovare la sierra dell’Escambray.
Questa missione di aiuto ai nuclei che vi erano stabiliti durò più di un anno, in realtà quasi due. Questo mi aiutò molto a formarmi una visione della zona e della gente; interloquire con uomini e donne che, finalmente, mi offrirono gli elementi che mi condussero a compiere una valutazione, la più precisa possibile, in modo da proporre al Che la regione di Caballette de Casa e, per fortuna, questo diede i risultati che tutti conosciamo. Fu così che mi aggregai alla Colonna n. 8 "Ciro Redondo" e partecipai all’invasione che ci diede la possibilità di trionfare a Santa Clara...


Essenza esemplare

Ci sono due consegne che Fidel lanciò a tempo debito e che io vorrei sottolineare, specialmente per la situazione che stiamo affrontando in questa chiacchierata: "Dobbiamo far sì che i nostri figli siano come Il Che!"... e: "Ci sono molti Camilos nel popolo!".
Come abbiamo sottolineato riguardo all’amicizia del Che con Camilo, è sintomatico che attualmente siano queste due consegne, rispetto a entrambi gli eroi, quelle che più si sono radicate nella nostra gente.
È certo che esistono molti Camilos nel nostro popolo. Perché ci sono realmente molte qualità della personalità di Camilo che sono conseguibili, che sono proprie dell’indole cubana.
Al tempo stesso i cubani retti desiderano che i propri figli abbiano i valori umani che aveva il Che. Questa fu una richiesta di Fidel proveniente dal profondo del cuore e dalla saggezza, che rispondeva all’emozione e al riconoscimento che scaturisce dalla memoria del Che.
"Saremo come il Che!", raccoglie l’essenza dell’esempio che la figura di quell’argentino, il quale seppe radicarsi nel cuore del nostro popolo, ha seminato in tutti noi. È una strada da seguire, una meta da raggiungere...
Indubbiamente aveva una personalità con qualità eccezionali, con straordinarie doti di spirito di sacrificio, di abnegazione, di peculiare patriottismo, disposto a sacrificare la sua vita per gli ideali che aveva abbracciato.
Sin da molto giovane si notava che era un ragazzo ribelle, fin da quando all’università venne chiesto qualcuno si offrisse per manifestare per la libertà dei carcerati... e lui immediatamente scese in strada; ma quando si mette in viaggio e vede come vive il nostro continente, le sue calamità, le carenze, i lebbrosi, le miserie umane, continua a sviluppare un carattere ed una concezione ideologica che aggiungendosi il Guatemala, la conoscenza con Ñico López, Raúl, Fidel, la spedizione a Cuba, confluirono in quell’essere che attualmente è ammirato dalle donne e dagli uomini di tutte le parti del mondo.
È importante analizzare il tema del Guatemala. Quando il Che arriva lì, si sta sviluppando una rivoluzione. Un gruppo di militari proclama la giustizia sociale, l’indipendenza, la riforma agraria e la libertà dei popoli... Lì conosce Ñico, il rivoluzionario cubano, operaio, proletario, lavoratore del Mercato dell’Avana e con lui inizia a studiare come sia possibile realizzare l’assalto al quartiere Moncada.
In quell’ambiente convulso il giovane Guevara svolge un ruolo importante organizzando i Gruppi Internazionalisti, riunendo i fuoriusciti... Essi chiedono armi per affrontare il nemico, ma vengono loro negate. Questa esperienza fa sì che l’impotenza di non avere con cosa difendere una causa giusta, contrasti con la decisione dei cubani di strappare le armi al nemico e di combattere con queste per liberare un paese, un luogo dell’America che non fosse dominato dall’impero.
Tutto questo fa parte del suo processo come rivoluzionario che continuò a svilupparsi nella sua terra natale, l’Argentina, fino al trionfo di Santa Clara e finalmente in tutta Cuba.


Per amore alla vita

Inoltre si vedeva la preoccupazione costante di sapere ogni giorno di più, di crescere, d’imparare. Si informava su tutto e nei momenti liberi leggeva come uno studente.
Non volle mai che si rubasse qualcosa, anche se questo era destinato al bene della truppa. Non voleva neanche si mentisse ai contadini, al fine di ottenere la loro simpatia alla nostra causa. Giustamente era la solidarietà il movente che più brandiva, affinché tutti fossero affratellati in quella lotta di cui, dobbiamo ricordare, in quei momenti ancora ignoravamo l'esito e molti di noi, al tempo stesso, forse nemmeno immaginavano d'essere tanto vicini alla conclusione trionfale.
Credo che egli, con le sue conoscenze politiche e l’enorme intuizione che lo accompagnava, potesse mantenere una dose elevata d'ottimismo circa le immediate possibilità di successo; la cosa certa è che manifestava una responsabilità così grande, in relazione all’attenzione, agli spostamenti e alla stessa relazione fra i diversi corpi che componevano la Colonna, che si poteva notare un clima di rispetto crescente e si guadagnava in fiducia.
Si parla molto della rigidità del suo carattere, penso che le circostanze imponessero di sostenere una maturità speciale. Aveva appena trent’anni e seppe ispirare molta misura e grande fermezza per alzare il morale della truppa e stabilire una sensata armonia.
Era notoria la sua capacità umana di comprendere le necessità della gente. Quella frase che egli coniò con tanta appropriatezza: "Essere duri, senza mai perdere la tenerezza", penso che lo rappresenti perfettamente.


Con il Comandante della Rivoluzione Amando Acosta Cordero ci siamo ritrovati in varie occasioni... oltre a quei giorni del 1998, ricordo in maniera molto speciale quella volta che condividemmo l’Atto di Inaugurazione e i successivi eventi della prima Fiera del Libro che si svolse nella Provincia di Sancti Spíritus, quando si prese la felice decisione di realizzare in tutte le province e i comuni dell’Isola quella stessa iniziativa che si svolgeva ogni anno nella città dell’Avana.
La sua vivacità, freschezza e l’acutezza dei commenti che normalmente riversa in ogni intervento che gli è sollecitato, lasciano il segno di qualcuno che attraversa l’esistenza con integrità e trasparenza. Un uomo forgiatosi nella sierra e nelle città, dove incarnò l’autentica rivoluzione popolare che partorì il popolo di Cuba.

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SENZA PERDERE LA TENEREZZA

"Non stiamo studiando la posa per il gesto finale.
Lettera del Che alla scrittrice Anna Louise Strong
Habana, 19 novembre del 1962.

Albeggia
Si avvicinano le colonne alla piazza
già non si contano fino ad otto
Centinaia di file
trascinano un milione di poeti combattenti
Donne ed uomini vanno
vicino ai bambini allegri che sembrano bandiere
tra bandiere che scuotono ali

È il primo di Maggio
quarantacinque volte ripetuto a L’Avana
Ride, balla, canta... pensa
con gli eroi che stanno nella memoria
e fa largo al fuoco
sguardi di comete percorrono lo spazio

Il Che e Martí condividono ansie
di fronte la sua piazza
aspettando la cordigliera umana
e chi ha interpretato il suo destino di cima!

Quarantacinque venti salutano la mattina
Qui si chiude con L’Internazionale
camminiamo sapendo
Non ha dormito la gente sentendo si sposta
è festeggiamento e combattimento idea in movimento
parlerà il Comandante! il mormorio sanziona
e si mischiano turisti, lontani combattenti
con un paese bloccato vittorioso fino ad oggi

Che America sciolta sotto i piedi del mostro!
il minimo è sublime, ma tutto è dinamico tutto!
Ah il nostro Venezuela! vieni! andiamo!
Ah addormentati giganti! stiamo a questa ora
ancora cantando ancora! con le braccia in alto!
andiamo!

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SCOGLI DI CORALLO

"In un posto della Sierra Maestra, aprile 1999.

Una goccia di sudore si vede cadere
non spruzzo, né miele.
Quella pozione di gargarismo incombente,
quell’otturazione del corpo,
il suo minimo sforzo che emerge
la fine melodia della tosse

Il sudore animale sapiente
uguale a tutto il dolore di sparo e ripescaggio

La croce in un nitrito
si spettina rustica alle montagne
sempiterne maestre della dimenticanza.

Che piacere il riposo sotto l’albero,
il sorso contadino cubano,
l’esotico del Mate che quasi i manuali non ricordano.
La connivenza di un Camilo soave
La tempera felina di Raúl
e Castro Ruz Fidel
arrampicando la fede in alto

I fiumi che tacevi -
cieli e ventri della sinuosa Córdoba* scoscesa
avevano cesellato quel sorriso che affrontava la morte
chirurgica ridicola
Medico in corpo ed anima
Saggio d’amore
Qui, nelle montagne, quelli che ti videro passare
fugace o lento
dicono che non negoziasti mai la goccia di sudore
l’invisibile, quella del pezzo di pane
ed il privilegio

per quel motivo ti sostengono venerandoti
e quanto ti piangono quelli senza carico,
i montanari umili
i testimoni della luce contagiosa dei tuoi occhi
oscuri limpidi
quanto ci manchi qui sulla terra!

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ALTRE TERRE DEL MONDO

Fidel, seguirò la mia strada, che è la nostra
verso là, verso quella croce caduta nella notte di perle
devo partire voglio arrivare!
Si ritorna dal volo o si parte dal sogno
con l’agrodolce canzone dell’esperienza
Ricordo ciò che abbiamo pattuito quando non si sapeva
di trionfi, di tradimenti, né di venti gelati

Io ti chiesi di lasciare il sangue per la mia terra
In Cuba consegnai tutto quello che la vita mi offrì di tenero,
di ramo, di legno
Ricevuto tanto amore tanto miele tanta poesia

sarai zio dei miei figli e nonno dei nipoti
Paterno cuore, movimento tellurico,
Continente di tutti i negati


Un giorno torneremo a guardarci
Ti porterò uno spicchio di fichi
ed un poema

Forse ritorni col mio Battaglione di Rinforzo
tra tenerezza ed energia commentata
la strada
la stella...

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Cari Hildita, Aleidita, Camilo, Celia ed Ernesto,
se un giorno dovrete leggere questa lettera, è perché non sarò più tra voi. Quasi non vi ricorderete di me e i più piccolini non mi ricorderanno affatto. Vostro padre è stato un uomo che ha sempre agito in coerenza col suo pensiero ed è certamente stato fedele alle sue convinzioni.
Crescete come buoni rivoluzionari. Studiate molto per poter dominare la tecnica che permette di dominare la natura. Ricordatevi che l'importante è la rivoluzione e che ognuno di noi, da solo, non vale niente.
Soprattutto siate sempre capaci di sentire nel più profondo di voi stessi ogni ingiustizia commessa contro chiunque in qualsiasi parte del mondo: è la qualità più bella di un rivoluzionario.
Arrivederci, bambini miei, spero di rivedervi ancora. Un grande bacio e abbraccio da papà.


Ernesto Che Guevara - 31 Marzo del 1965

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TRANCE ETERNA II

L’immortalità diserbò la selva, sorridente vagabondava la stirpe del suo pugno...
Si sparse nella gente.

All’amore che superò i contorni poetici della sua vita
a quel poeta che lo creó
ed osserva dice
va.


Simplemente "Che"



ESCAMBRAY

Pueden tener seguridad nuestros amigos del Continente insumiso que, si es necesario, lucharemos hasta la última consecuencia económica de nuestros actos y si se lleva más lejos aún la pelea, lucharemos hasta la última gota de nuestra sangre rebelde, para hacer de nuestra tierra una república soberana, con los verdaderos atributos de una nación feliz, democrática y fraternal de sus hermanos de América.

De: "Pasajes de la guerra revolucionaria", Cuba 1956 - 1959 Edición Anotada. Editora Política, La Habana 2001. Ernesto Che Guevara


EL GUÍA DEL CHE EN CABALLETE DE CASA

Era muy joven, aún no había abandonado la adolescencia, cuando, por su pedido, lo llevan delante del Che. Él, lo único que deseaba era participar en la guerrilla como ya lo estaba haciendo su hermano mayor llamado Nilo.
- ¿Tú me puedes llevar hasta un sitio seguro donde acampar?
- Sí comandante, yo conozco bien esta zona...
- Bueno, ven a verme luego, a las cinco...
Pupo aspiró profundo y de un sólo impulso le dijo:
- Comandante, yo quiero incorporarme a la guerrilla, deseo que usted me acepte...
El Che escudriñó fugazmente a aquel muchacho esmirriado, de estatura inferior a la mediana, uno más de los jóvenes que, cada vez en mayor cantidad, comenzaban a expresar la decisión de luchar contra la prepotencia de los matones de Batista; en esencia, de elevar la conciencia por defender sus tierras, sus derechos. Con una mirada llana y punzante respondió:
- Ya veremos... te espero a las cinco.

El muchacho, de 19 años, demostró ser un verdadero vaqueano entre las sierpes de las sierras que en su conjunto componen el Escambray.
Desde aquella región bella y, en ese entonces, sufrida, saldría para la historia "El guía del Che".
En los bohíos, en el interior de la Isla, a quienes conocen bien el terreno y cumplen funciones de orientar, de guiar, se los denomina prácticos. Ernesto Gonzalo Pino Fábrega "Pupo", era uno de ellos...

El 14 de junio de 1998, día que el Che cumpliría 70 años, me presentan, en la zona de El Pedrero - al pie de la montaña que serviría de morada al comandante y su tropa durante casi dos meses -, a Pupo, con quién tuve la posibilidad de hablar durante algunas horas. El Escambray habría de constituirse en natural testigo del preludio bélico que desembocaría en la toma de la ciudad capital de las Villas, Santa Clara, precipitando abruptamente la huída de Batista y el triunfo definitivo de la Revolución.

Llegamos en camiones provenientes de un complejo edilicio, nominado popularmente como "Escuela al campo" - bajo este rótulo se menciona a establecimientos de Enseñanza Media donde van, anualmente, estudiantes de las ciudades para realizar un aprendizaje diferente y complementario al que se imparte en ellas. Ascienden a más de un centenar en toda Cuba. En este caso, la escuela, se encuentra ubicada en una ladera cercana a las sierras.
Allí habíamos pernoctado la noche del 13 y el mismo día 14 por la tarde. De regreso del Escambray, en esa misma instalación, tendríamos una charla-conferencia, que resultó muy didáctica, con el Comandante Armando Acosta Cordero y el amigo del Che Alberto Granado.
Componíamos un grupo de aproximadamente 50 artistas y trabajadores de la cultura que nos disponíamos a homenajear al Che en el sitio mismo donde instaló la comandancia antes de tomar Santa Clara. Desconocía aun que en ese lugar recibiría el Diploma que acredita el Premio "Ciudad del Che" entregado por la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba). En realidad el lauro abarcaba todos esos emocionantes momentos que los compañeros cubanos me proporcionaban con alegría y naturalidad.
Nos esperaban en El Pedrero varios moradores del lugar y el mismísimo Pupo acompañado por parte de su familia. En ese paraje, transcurridos más de 38 años de los acontecimientos históricos que celebrábamos, se encontraba este hombre que continuamente efectúa la ascensión de la montaña, para guiar, y a la vez comentar, los sucesos que lo tuvieron como uno de los protagonistas directos de la magna empresa. Tendríamos el honor de ser conducidos por quién sugeriría al comandante Guevara el alto pico para desplegar su finalidad sin ser localizado por el enemigo.

Lo perentorio del hábitat de la insurgencia, acarreaba la previsión de urgentes movimientos de cada una de las Columnas que Fidel Castro había distribuido desde su asentamiento en el extremo oriental de la Isla. Hacia los últimos meses de 1958, la columna Nº 8 "Ciro Redondo", tenía la precisa misión de tomar Santa Clara y, entre otros importantes objetivos, producir el estratégico quiebre comunicacional de las tropas del ejército opresor entre occidente y oriente.
Santa Clara, hermosa ciudad del centro de Cuba, catalizaba, por aquellos años, una intensa vida cultural, política y económica, la cual, le confería la sólida inserción que ostentaba entre las zonas más relevantes del país; si el Ejército Rebelde lograba hacer pie en dicha capital, podría adquirir el significativo caudal de prestigio que le daría un gran espaldarazo en la contienda.
El Che y su gente debían cumplir con tal cometido, pero, podría pensarse que a esta altura, era demasiado audaz o de una ilimitada intrepidez, plantearse semejante meta por el alto mando de un ejército, que a menos de dos años de ese momento, contaba con sólo 12 hombres y apenas 7 fusiles...
Pupo, nos ayuda a comprender con mayor exactitud, el instante crucial de la guerra:
Todo el mundo hablaba del Che. Decían que era un hombre valiente, severo, inteligente, pero más que nada que era una buena persona. Él tenía un carácter serio, muy recto. Lo «mal hecho» no le gustaba. Cualquiera que cometiera una indisciplina que él lo supiera... estaba sancionado, lo mandaba para la cocina o a hacer una posta desarmado... a trabajar a los jardines, vaya, no se quedaba ninguno que cometiera una indisciplina sin que él le pusiera una sanción; una sanción de trabajo, de guardia, pero, bueno, no se le quedaba nada... Él decía que no le permitía a nadie que robara fruta o que fuera a casa de un campesino, sin su autorización, a pedirle nada. Entonces era el último en almorzar o comer; hasta que toda la tropa no lo hiciera, él no comía. Si había... , si se repartía cigarro, toda la tropa tenía que recibir lo mismo y, si aquí se torcía tabaco, había que darle tabaco a todos los hombres también, fumaran o no, de lo contrario, no se repartía... Si había plátano maduro, si se daba plátano maduro, había que darle a todos los soldados si no, no se repartía... y así... ¡él era así!.
Nosotros, aquí, en la región, estábamos muy mal; se nos maltrataba. Éramos prácticamente esclavos de los terratenientes. Necesitábamos organizarnos y pelear contra la tiranía. Cuando nos enteramos que el Ejército Rebelde se acercaba a Las Villas, muchos campesinos, especialmente jóvenes, decidimos incorporarnos. Componíamos, un grupo de "guajiros*" dispuestos a colaborar en lo que fuese con Fidel, el Che, Camilo, aquellos hombres de los cuales sabíamos poco y, si se quiere, mucho, porque los sentíamos hermanos nuestros.
La vida hasta ese entonces se nos presentaba sin horizonte... nos esperaba solamente la explotación y el hambre. Con la proximidad de ellos se comenzó a hablar de una Reforma Agraria; que la tierra sería nuestra. Además los crímenes que cometían los batistianos eran horrendos. ¡Muchos no dudamos en pedir nuestro puesto en la lucha!.
También había una gran confusión y, por supuesto, algunos oportunistas; por eso el Comandante tomaba sus precauciones...


* Guajiro: Nombre típico del campesino cubano.


POR LOS CAMINOS DEL CHE

Ya, Armando Acosta Cordero (quien luego sería nombrado Comandante), le había sugerido al Che la zona del Escambray para establecer la comandancia; entonces, con Pupo, se decide el lugar exacto donde acampará la tropa.
Hasta ese sitio, cuya altura se aproxima a los 400 metros, fuimos, guiados por él - como otrora lo hiciera con el Che -, quienes, con canciones, poemas, charlas y recuerdos, homenajearíamos aquellos pasajes tan intensos de la vida de Cuba.

Habíamos partido de Santa Clara el 13 de junio, en una pequeña "guagua" - ómnibus - hasta Fomento, ciudad enclavada en el interior por donde también dejó su huella liberadora la Columna "Ciro Redondo".
Antes de la nueva División Político-Administrativa que efectuara la máxima Dirección de la Revolución en 1976, toda esta zona central de Cuba se denominaba Las Villas, siendo, Santa Clara, su capital. Actualmente, la distribución territorial corresponde tanto a dicha región, hoy llamada Villa Clara, como a otras dos bellas y pujantes provincias llamadas Sancti Spíritus y Cienfuegos.
La organización de nuestro recorrido la realizó la UNEAC de Santa Clara, cuyo presidente era (y es hasta el presente) el talentoso dibujante y humorista Pedro Méndez, el cual, estaba al frente de la delegación, pero también "comandando" cuánta ocurrencia graciosa apareciese entre nosotros.
Salimos a media mañana... entre chistes, cantos (tangos y milongas que aportábamos mi hija Violeta y yo) y referencias dulces e irónicas a "historias" argentino-cubanas. Llegamos a Fomento a las 3 de la tarde.

Bajo un sol empeñado en no pasar desapercibido nos esperaba uno de los momentos más emotivos del recorrido. Se trataba de un acto que la ciudad había preparado con la finalidad de recordar la figura del Comandante Guevara y a quienes se alzaron con el Ejército Rebelde. Todo el pueblo se había volcado frente a su plaza mayor. Luego de los compases de la Banda Provincial, se anunció la presencia de Alberto Granado y el comandante Acosta Cordero, además de las distintas delegaciones que cubriríamos el camino hasta el Escambray y, naturalmente, las autoridades que se encontraban allí.
Fomento, cuyo aporte a la causa patriótica revistió gran importancia, es una bonita y antigua ciudad, cuyo casco mantiene su estética típicamente colonial.
Hasta allí llegaron trabajadores de la cultura de casi todas las provincias de la Isla. Actualmente muchos de ellos me honran con su amistad (como el escritor Julio Llanes - presidente de la UNEAC de Sancti Spíritus - y otros artistas de diversas ciudades del país).

Conocer aquellos parajes, compartir con la gente sencilla, ha sido uno de los motivos fundamentales para que aceptara la Conocer aquellos parajes, compartir con la gente sencilla, ha sido uno de los motivos fundamentales para que aceptara la invitación a volver y luego tomara la decisión de quedarme a vivir en Cuba hasta el presente.
Aun no imaginaba que, a pedido de las Artes Escénicas del Ministerio de Cultura y a instancias de quienes dirigían el proyecto "Guerrilla de Teatreros" en la Provincia de Granma, regresaría pocos meses después.
Visitamos un sobrio museo que revive aquellos pasajes revolucionarios, donde, como dato curioso, recuerdo que el periodista Rafael Daniel, de la Televisión de Sancti Spíritus que a su vez reporta para la TV Nacional (con el cual mantenemos intercambios epistolares y ocasionalmente nos vemos), fue quien me realizara el primer reportaje para la televisión cubana - también, ese mismo día, entrevistó a Violeta Libertad -. Previamente habíamos sido presentados al Comandante Acosta Cordero, con quien hemos compartido otros momentos en estos años y, a su vez, nos reencontramos con Alberto Granado, al que había conocido en una disertación que brindó acerca de su amistad con el Che, años antes, en la ciudad de Buenos Aires.
Mi corazón debía esforzarse por sostener un ritmo acorde a las pulsaciones que permitiesen mantenerme en pie y con una mínima solvencia emocional... Era imposible no efectuar una sinonimia vivencial al ver nuevamente a Alberto, y a la vez, no sentir centellear el pensamiento por la disparidad de los ámbitos, el entorno tan distante de las grandes urbes y la masiva participación del pueblo cubano, por la evocación al compatriota nuestro más universal que, con su entrega, se ha instalado como vanguardia en las aspiraciones de los humildes: "¡EL CHE!".
Por fortuna, con una cámara filmadora que nos habían facilitado y el grabadorcito periodístico que generalmente me acompaña, hemos logrado registrar varios pasajes vividos en medio del apasionante clímax.
Volvimos a los vehículos. Emprenderíamos otro recorrido para instalarnos en la mencionada "escuela al campo".
Ya estaban sumadas las distintas delegaciones de las demás provincias a esta bella ofrenda y, fundamentalmente, digna reafirmación ideológica, a la cual se le dio en llamar "Por los caminos del Che".


ASCENSIÓN

Nos ubicamos en la escuela e inmediatamente fuimos hasta uno de los arroyos para darnos un refrescante baño.
Las sierras y las colinas están rodeadas por muchos afluentes que mantienen la limpidez de las aguas en sitios donde no impera la contaminación como en otros países de Latinoamérica.
Por la noche, a pesar de los insectos que se empeñaban en darnos una desagradable recepción, estuvimos guitarreando y recitando hasta altas horas.
Ya de mañana, nos esperaban camiones con cajas abiertas que nos trasladaron hasta El Pedrero.
Recuerdo que el tránsito duró aproximadamente dos horas. Pasamos por estrechas sendas donde el asfalto o sencillamente el ripio se encontraba resquebrajado por la acción de los ríos y riachos que descienden desde los picos. En ocasiones hubo que bajar para ayudar al paso de los vehículos. ¡Nos encontrábamos recorriendo parte de las sierras por donde otrora se posarían las miradas de los combatientes!
Pupo nos esperaba junto a otros lugareños. Bajo su tutela comenzamos la ascensión.

Existe un sendero que denota no hallarse demasiado transitado, pero que va marcando hacia arriba algunos tramos; por momentos se pierde el rastro, entonces, en la caminata, comienza a tomar relieve el rol de Pupo.
Solamente se pueden ver un par de casas que dan la impresión de no estar habitadas en la actualidad (esa es la del gallego Arístides, dice Pupo señalando una) y luego empiezan a aparecer los indicios concretos de la instalación de la guerrilla en aquellos postreros meses de 1958.
Aunque las construcciones están a la intemperie y en su mayor parte son de madera y guano (hojas de palma), aun se mantienen en buen estado y se puede comprobar la ubicación que ocupó la tropa, las tareas que se realizaban y, si se continúa ascendiendo hasta el pico de la montaña, aparece, en un claro que tiene un diámetro de unos 100 metros, el ámbito de La Comandancia propiamente dicha.
Una gran cantidad de "hilos de agua" y "chorros" acarician la sierra. No existen prácticamente animales ponzoñosos, salvo, alguien comentó, la esporádica presencia de algún alacrán (escorpión). Al internarse se encuentra una vegetación bastante copiosa, semiselvática, exuberante; habitada por distintas especies de aves. El piso es húmedo, con una abigarrada urdimbre de raíces. De los altos árboles penden "claveles del aire" y lianas...
Hoy podría afirmar que no he pasado por esas rústicas e históricas construcciones sino que ellas fueron las que desfilaron por mi vista, al igual que en estos momentos que "vuelvo a verlas" como si estuviese integrado al paisaje y su entorno casi místico.

Pupo dice que estamos a 1 km. de La Comandancia. La fatiga se apodera de muchos de nosotros.
En un cartel se lee: Dormitorios, en otro: Comedor... Pasamos por una "Farmacia-enfermería" que es un bohío semiderruido.
Allí el "Parque de Armas" y su Herrería - construcción abierta con techo de guano pensada para reparar y fabricar elementos de combate -.
El Anfiteatro donde el Che impartió sus charlas a la tropa... El lugar de lectura, la Escuela... El Anfiteatro exhibe una especie de gradería - asiento de los rebeldes -. Se encuentra en un plano de unos 20 metros de superficie, rodeado de árboles y arbustos.
Trascendemos el dormitorio n° 6 y luego aparece LA COMANDANCIA (como me suele ocurrir en determinados momentos emotivos, sin proponérmelo conscientemente, comencé a "cantar" un tango compartido afectuosamente por varios acompañantes... - cabe acotar que en Cuba el tango es muy respetado y posee un lugar importante dentro de la música que se difunde. Se registran más de 100 Peñas de tango en toda la isla).


POESÍA PURA

En ese entorno hicimos un alto y conversé largo rato con Pupo...

Las relaciones del Che con los compañeros y con la zona fueron lo más humanitarias que yo haya podido conocer en la vida ¿por qué?: El Che llega un día a esta zona con 151 hombres... destrozado... Hizo la caminata de Oriente hasta aquí, en 45 días, casi sin comer, peleando con el enemigo... Bueno esa gente llegó aquí... y... difícil de contar cómo llegan aquí... Tenían pantalones... ripiados, gastados de caminar dentro de la maleza con los pies reventados de la mazamorra. Aquello daba pena; descalzos, pasados por tiros, heridos por donde quiera, con brazos partidos... Peleando con el enemigo de Oriente hasta aquí y cuando llegaron aquí se encontraron una situación, el Che se encuentra con una situación muy difícil... Ya él tiene la misión de tomar el mando de lo que era "la parte sur de las Villas", porque había varias discordias entre las tropas que estaban en la zona y tuvo la misión por Fidel de que todas las tropas se pusieran bajo su mando, las que existían aquí en el Escambray, desde que entró al sur de Jíbaro con los combatientes de Porfirio Busiedo; pero la gente del 2° Frente no quería entregar el mando.

Cuando él pasa por Gavilán... todos los compañeros quisieran conocerlo, pero encuentra ese planteo y les dice: "con esas buenas armas, esta cantidad de hombres que tienen ¿porqué no han tomado el cuartel de Güinía ?"; - ¡no, eso no es así, le contestaron, eso está "acorazao" ahí, no se puede tomar eso! -. "Mira,dijo él, ¡con estos muchachos destrozados y con estas malas armas yo les voy a tomar el cuartel de Güinía!".
Ellos se echaron unas carcajadas, se rieron... y él les dijo "¡bien se ve que ustedes no están aquí para combatir, sinó por comer vacas!". Ahí fue donde surgió el nombre de "los come vacas del Escambray". No obstante esto la gente de Faure Chomón (Jefe del Directorio), se puso bajo su mando. Él dijo la misión que tenía y se acató.

La gente del 2° Frente no aceptó, entonces él regresa a Gavilán. Ya estando allí envía a Armando Acosta Cordero que buscara un campesino para encontrar el lugar donde hacer el campamento. Armando conversa con Minguito García, un campesino que conocía, y van al monte "El Bufette", monte grande, espeso, pero no tiene agua; entonces pasan a la loma de "Pico Tuerto". Aquella es una loma alta, pero no tiene bosques, sólo un bosquecito chiquito y un mojito de agua. Entonces, allí, estando en "Pico Tuerto", le dice Minguito: Armando, yo te propongo ir a "Caballete de Casa", porque yo he estado allí en cacerías de torcazas y conozco allí que hay agua y un monte muy bueno; es cuando suben por aquí por la Yadona.


En "Pasajes de la guerra revolucionaria", compilación de artículos periodísticos escritos por el Che, el mismo comenta: "Hubo que hacer en el Escambray una intensísima labor en favor de la unidad revolucionaria (...) existían cinco organizaciones diferentes actuando con mandos también diferentes y en una misma provincia. Tras laboriosas conversaciones que hube de tener con sus respectivos jefes, se llegó a una serie de acuerdos entre las partes y se pudo ir a la integración de un frente aproximadamente común".

Cuando Armando llega allí le cuenta al Che y él le dice: "No hay un práctico aquí que me lleve a "Caballete de Casa"... y justamente yo estaba allí: - ¡Yo conozco Caballete, yo lo llevo! -, me dice "entonces a las 5 de la tarde vamos a salir para allá".
Se traslada a Manaca, donde actualmente está el Cementerio de los Mártires. Allá hace un campamento y de allí sale a combatir. Él, estuvo un tiempo aquí y otro allá, por la comodidad de aquello para atacar a los cuarteles...

Estando allí, converso con él, me empezó a preguntar si era de aquí, si conocía la zona. En eso le dice a Armando: ‘a nosotros lo que nos hace falta son unos mulos para traer la Guerrilla para acá’. Yo le digo: "conozco quien tiene dos arrias de mulos muy buenos" y le dijo a Armando: "tomale el nombre y citalo para acá" . Armando escribe en una libreta y arranca la hoja, la dobla y se la da al Che y el Che me dice: "¡la primer misión tuya aquí como Guerrillero es llevarle este papelito al dueño de los mulos!". Tú de ahora en más te diriges a Ramiro Valdés.
El campesino, cuando se enteró que era nada menos que el "Che" quien le solicitaba ese aporte para la guerrilla, es decir, que a través de un pago prestara los animales, se negó a cobrar, aunque él mismo insistiera varias veces en pagarle...


Antes de establecernos en el entorno de La Comandancia fuimos hasta El Mirador, en la parte más alta del Escambray... Exclamé algo que todos asintieron: "¡Esto es poesía pura!".


DE LABIOS A LA BRISA

El Che era un hombre de gran corazón... Un día se enteró que una joven mujer había parido dos varones jimaguas (mellizos) aquí en la zona, sería el 15 o 16 de diciembre del 58. Alguien le contó que estaba en una situación bastante precaria, entonces, aunque no sobraban alimentos, al contrario estábamos bastante justos para cubrir las necesidades de todos, él ordenó que se le preparara una buena cantidad de productos y se le enviaran para ayudarla; su esposo no quiso aceptar el recado diciendo que no tenía dinero para pagarlo, a lo cual se le respondió que ese era un obsequio sin ningún interés, era un regalo del Che; no debían dar nada a cambio. Allí iba de todo. Él le dio la orden a Ramiro para que le mandara de todo lo que había ahí. El Che era así. Al Che no se le pasaba nada.
Como el Che le puedo decir que yo no he conocido a nadie, porque era un guerrillero, era un jefe de guerrilla, pero se preocupaba por toda la situación, desde un niño enfermo, que cualquiera tuviera atención médica, que el poquito de
medicina alcanzara... hay mucha gente buena, pero como el Che yo no he conocido a nadie. No se le olvidaba nada. No le pasaba nada por alto.
Cuando llegó a la zona de Gavilanes y vio la situación que no había médico y no había nada, entonces, con los poquitos médicos que traía, dejó a un doctor, "tú le das atención aquí a toda la zona campesina". Siempre decía: "que no se quede nadie sin un poquito de azúcar o sal". El mismo 24 de diciembre le dijo a Ramiro "a los campesinos que no tengan que cenar usted les reparte comida"...

La primera cocina que se hizo aquí en el campamento, fue arriba en la última cañadita, en un llanito, después se preparó la Cocina del Campamento, de la Escuela. Había gente que decía que en la cocina de arriba cocinaban mejor que en la de abajo; esto llegó a oídos del Che, que tan pronto estaba aquí, en Manacas, o en Gavilanes, como haciendo emboscadas por ahí o tomando pueblos, entonces él entraba aquí, estaba un día o dos y se iba otra vez... Se entera del comentario y cuando llegó a la Comandancia le dijo a Ramiro Valdés: ‘la cocina de arriba me la pasa para abajo, desde ahora hay una sola cocina’.
Al principio, durante casi un mes se daba una sola comida, a las 2 de la tarde, se hacía un almuerzo y hasta el otro día a las dos, porque no había comida, había que hacerlo así, había que guapear, y se hacía una emboscada a la carretera de Trinidad y había que guardarle la comida a todos los combatientes, así fue la guerra. ¡El Che era así!.
En Alto Jobo dio la primera reunión en plena guerra y les habló a los campesinos de la necesidad que había de repartirles las tierras para que sembraran y tener qué comer. Habló allí de la Reforma Agraria. Se reunieron 400 personas... A los pocos días un campesino para quedar bien llenó un recipiente con naranjas, llegó aquí con el fango hasta las rodillas y le dijo: "mire comandante, me he enfangado por traele unas naranjas" y el Che le respondió ‘¡eso le pasa a ud. por guataca (alcahuete), porque yo no le he pedido a usted nada!’. El hombre allí entendió que lo que le pedía el Che era que luchara por lo suyo...
Una anécdota que me contaron: Cuando venían por las llanuras de Camaguey, hacen una acampada y una caldosa (guiso típico de la campaña) y la señora del mayoral le dio a él especialmente un plato de arroz con pollo; El Che se dirigió a la caldera, vació el plato en la cazuela y dijo, haciendo lo que nadie hacía: ‘¡aquí esta tarde todos comemos arroz con pollo!’. Toda la tropa compatió el plato porque el Che no aceptaba a nadie nada en particular, ni un tabaco, si no había para toda la tropa, él no recibía nada. Para almorzar o comer él preguntaba:‘¿Ya los muchachos comieron todos?’ Si no, a la posta que estaba por allá, por detrás de la loma, había que llevársela, no se podían quedar sin comer, recién entonces él comía.
También quería pagar a quienes se les pedía algún servicio, como ocurrió con el caso que comenté de los bueyes que eran muy importantes para trasladar los elementos pesados.

Existen infinidad de anécdotas que se fueron dando en aquellos escasos e intensos meses. Él quería que siempre se tuviese en cuenta la idea de compartir.
Cuando a mí me aceptó, me preguntó si yo sabía cómo se podían conseguir alimentos. Por supuesto que le contesté que sí - ¡Soy nacido y criado en la zona! le dije -, entonces pasé a ser responsable de esa misión. Fundamentalmente tenía que tratar de proveer a la cocina de lo que hiciera falta. Luego, cuando aquel hombre y su gente siguió camino, pasé a integrar el primer núcleo del Partido que se formó aquí, en La Vidaña, fui el Secretario del núcleo, después pasé dos escuelas de Partido, trabajé con la granja... y hasta el presente sigo al servicio de La Revolución, aunque estoy jubilado.

Nosotros antes del triunfo éramos analfabetos o semianalfabetos. Teníamos pocas posibilidades de aprender y, además, estábamos muy incomunicados entre los mismos habitantes del lugar. Sentíamos la necesidad de cambiar esa situación, pero no encontrábamos el modo de hacerlo... Luego del 1° de enero del 59 comenzó otro enfrentamiento que duró alrededor de tres años; se llamó "la lucha contra bandidos", porque en estos sitios se concentró gran parte de la contrarrevolución y hubo que pelear duramente para desalojar a todos aquellos que querían apropiarse de los bienes del pueblo y que respondían a la propaganda ideológica que inmediatamente comenzó a realizar el imperialismo.
Hubo que pelear y a la vez persuadir a algunos compañeros que en un principio estaban confundidos y desinformados de los verdaderos fines patrióticos y liberadores de Fidel y la gente que seguía sus propuestas.

El Che estaba continuamente ocupado. Tenía una gran capacidad de trabajo y en los ratos libres leía mucho. De tantas cosas que podíamos aprender de él, dos me han quedado muy grabadas: Una era que él siempre predicaba con el ejemplo. Primero trataba de hacer las cosas él para que los demás aprendiésemos o para que todos entendiéramos que no existían tareas imposibles dentro del campamento. La otra era el modo de castigar a los irresponsables; en general buscaba que entendiesen el error que habían cometido y procuraba combatir el egoísmo que puede aparecer en circunstancias donde a veces faltan las provisiones necesarias, se está apartado de su familia y arriesgando la vida.
Cuando podía se ocupaba en enseñar a leer a los que no lo sabían o trataba que aquellos que sí lo hacían ayudaran a sus compañeros a aprender... Intentaba demostrar la importancia que tenía saber leer, combatir la ignorancia.



DESDE LA HISTÓRICA ALTURA

En el pico de la sierra elegido para preparar la toma de Santa Clara, se pueden ver dos espacios que, aunque están interrelacionados, se diferencian entre sí. Uno es un claro (espacio limpio, llano) de aproximadamente 100 metros de diámetro, contrastando con la vegetación que, hasta llegar allí, mantiene formas abigarradas e intrincadas. El otro sitio se le ha llamado "El Mirador", pues desde él se alcanza a observar un amplísimo panorama de valles y sierras menores, permitiendo que los rebeldes pudiesen detectar eventuales desplazamientos del enemigo.
La Comandancia, ubicada en el primero de los ámbitos mencionados, presenta un bohío o rancho de madera y paja de unos cuatro metros de largo por tres de ancho, donde se estableció el Che. Un lugar para el radio, algunos enseres, un camastro sobre el piso de tierra y todos los puntos suspensivos para que la imaginación sobrevuele entre la emoción y el asombro.
A pocos pasos se divisa El Refugio. Un boquete realizado en una pequeña elevación que tiene cerca de dos metros de diámetro y una respetable profundidad para enfrentar el probable asedio de ataques aéreos, pues la aviación mantenía una febril persecución contra los insurgentes.
Se respetaba mucho la alternativa de las posibles agresiones por aire, ya que desde el comienzo de la guerra, habían sido las sorpresivas descargas desde el espacio, letales armas que lastimaron seriamente la guerrilla produciéndole irreparables bajas.

Algunas plantas se insertan en el claro y han quedado también troncos dispuestos como para sentarse o encaramarse según las circunstancias. Luego, rodeando el entorno, enhiestos árboles parecen efectuar una guardia de honor a la solemnidad informal de un sitio que, nimbado por la sinfonía de pájaros curiosos o sabios, se me figura, como comento en las palabras introductorias: EL ALTAR REVOLUCIONARIO QUE PRESERVA CUBA PARA LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD.
Con poemas, canciones (mayoritariamente de la trova), actuaciones de varios compañeros y demás manifestaciones como cuentos, dibujos, caricaturas, se celebró el cumpleaños número 70 del Che.
Previamente se leyó una Declaración, avalada por todos los artistas representados para la ocasión por la UNEAC Nacional y de diversas provincias, llamada en síntesis "POR LOS CAMINOS DEL CHE", donde se reafirma la voluntad de los creadores cubanos de continuar por la senda político-cultural que legara aquel que peleó, soñó, creó y se inmoló para dignificar la condición humana. Sixto Bonachea, Vicepresidente de la UNEAC de Sancti Spíritus, tuvo a su cargo la lectura - luego, amablemente, me obsequió el original de dicho documento que conservo con orgullo -.

Se me hizo entrega del Diploma, que acredita un premio esencialmente moral, el cual desborda cualquier mérito que hubiese ambicionado obtener mi simple formación de trabajador de la cultura. Dije textualmente antes de recitar "Sol de Polen", el poema que nominé principal "culpable" de todo ese bagaje personal que estaba recibiendo: "Yo no creía que había que caminar tanto para que me entregaran el Diploma... (risas). Voy a ser breve porque el poema es un poquito extenso... Imagínense, para mí, para nosotros (señalé a Violeta), la emoción que nos puede embargar; la alegría profunda de estar aquí, en la Comandancia donde El Che pergeñó la batalla final y dio origen al triunfo de esta revolución que, aún con esfuerzo, con sacrificio, estamos sosteniendo... Permítanme que diga "estamos sosteniendo", porque en Argentina cotidianamente realizamos actividades por Cuba... Especialmente quiero traer conmigo a todos los compañeros artistas, y dentro de ellos a los poetas, a los escritores amigos, algunos agrupados en la SADE - Sociedad Argentina de Escritores -, otros con vínculos en las Casas de Amistad Argentino-Cubanas, pero fundamentalmente amigos; los tengo conmigo... a mis Norberto Corti, Carlos Carbone, Eduardo Polito, Juan Núñez, en fin, a toda esa gente que ha luchado toda la vida por y en aras del socialismo y del comunismo y, por cierto, que Cuba siempre es ese foro que inclusive está en la poesía. Así que permítanme que "con ellos", para ustedes y la memoria del Che les diga el poema Sol de Polen"...
Como símbolo de amistad y solidaridad, los aplausos que brindaron los compañeros que acababa de conocer, se extendieron por varios minutos, dándome aire para que la emoción no obstara posibilitarme recordar el constante afecto recibido desde mi familia y agradecer a tantos otros seres que en el sur de nuestro expoliado continente lucharon y luchan por mantener viva la llama de la libertad... son ellos, junto a la memoria de mi padre y el amor de las personas que me rodean, quienes íntimamente me alientan a proseguir este espinoso camino de la mano de la poesía.

En representación de los participantes cubanos recibió también su Diploma el poeta Rubén Failde. Luego se le dio continuidad a la cálida ceremonia. Aparecieron el canto y la alegría, manifestaciones recurrentes que los cubanos utilizan, espontáneamente, para matizar los actos relacionados con la historia de su Isla.
Sentí la sensación que el Che se hubiese tentado a leer un poema suyo, o cantado un tango o una zamba... y que también habría compartido con alegría aquella peña serrana, recordando quizás, los tiernos y románticos encuentros con sus amigos de la adolescencia cordobesa.


SIMPLEMENTE "CHE"

El descenso fue gratificante porque a pesar de encontrarnos bastante exhaustos pudimos intercambiar opiniones, relatos de los distintos pueblos de donde proveníamos, con jugosas referencias de hitos históricos que se han transmitido en la región, a través de quienes, en los últimos 40 años, han protagonizado hechos superlativos en este magnífico escenario.
A partir de ese día recibí la invitación para volver a Cuba luego de mi regreso a Argentina programado para el mes siguiente. La misma sería por un año...
Entre otros obsequios enfundé de recuerdo una caricatura que efectuó un dibujante mientras yo recitaba y el original manuscrito de la Declaración "Por los Caminos del Che" que me entregara el Presidente de la Asociación de Músicos y Vicepresidente de la UNEAC de Sancti Spíritu.

Cerca de los camiones que nos llevarían nuevamente a Santa Clara, en el portal de la posada del Pedrero, volvimos a conversar con Pupo, mejor dicho a receptar aquello que nos comentó con su infinita paciencia a modo de despedida :

- Aquí, en la sierra, jamás se apagará la memoria del Che. Mientras yo tenga fuerzas continuaré acompañando a las distintas delegaciones que se aproximen a nuestra casa. Este día 14 de Junio, como también el 8 de Octubre, representan fechas muy sentidas para nosotros y sabemos que siempre se acercarán compañeros de distintos lugares de Cuba y también del exterior.
Pensamos que tenemos que transmitir a la gente joven la gran proeza que se protagonizó en aquellos tiempos. Yo también me siento incluido, pero debo decir que ha sido muy poco lo que pude aportar porque por suerte no pasó mucho tiempo hasta que triunfáramos.
El Che nos dejó también el sentido del honor y la entrega por una causa superior. Es imposible no amar a esa figura y no seguir su ejemplo. Aun me parece verlo, bien delgado, con la ropa un tanto desarreglada y su mirada penetrante y clara...


Volvimos a pararnos en las cajas de aquellos camiones de fabricación soviética, provenientes de un tiempo donde la correlación de fuerza mundial era muy diferente a la que nos encontrábamos atravesando en los postreros tramos del siglo...
En estos últimos años, que me depararon la fortuna de residir en esta sociedad que verdaderamente efectuó una tajante revolución, sin precedentes en América Latina y, lamentablemente, sin que exista aun otro país que haya podido lograr un sistema de equidad similar al socialismo, pude comprobar el auténtico respeto y el inmenso amor que Ernesto Guevara ¡El Che! prosigue despertando en la enorme mayoría del pueblo cubano.

En el litoral argentino el vocablo Che significa amistad en un tierno sentido posesivo y de admiración, "mi amigo"; también se denomina así al prójimo, al hombre, en la lengua del pueblo Mapuche al sur del continente. Es una de las tantas voces empleadas por los aborígenes, genuinos habitantes de la tierra sudamericana, que lograron subsistir a la cruenta masacre física y cultural desatada por la "civilización" europea...
Actualmente se utiliza en toda la República Argentina entre los seres que se dispensan confianza y afecto (contraponiéndose a la vacua formalidad del vínculo interpersonal) de manera similar al tuteo, pero con un fuerte arraigo de contenido popular, el cual le posibilita integrar esa cultura que subyace alerta y con integridad en una sociedad que ha sufrido los embates de la frívola globalización capitalista.
Quizás, simbolice el mejor homenaje que el mundo le brinde, cotidianamente, a la estatura de aquel que soñaba ayudar a redimir de la sumisión y la prepotencia a todos los habitantes del planeta. Aquel que cayó combatiendo mientras se dirigía a luchar junto a los millones de "ches" que cohabitan en el sur de la Patria Grande Latinoamericana; ese amigo de la verdad que continúa señalando, cada vez con mayor nitidez desde su legado de vida y obra, la ruta del Hombre Nuevo, arquetipo que deberá construir la humanidad si es que logra la mesura imprescindible para evitar su autodestrucción.

Hector Celano



ESCAMBRAY

I nostri amici del Continente insubordinato possono avere la sicurezza che, se è necessario, lotteremo fino all’ultima conseguenza economica dei nostri atti, e se ancora più lontano dovesse arrivare la battaglia, lotteremo fino all’ultima goccia del nostro sangue ribelle, per fare della nostra terra una repubblica sovrana, coi veri attributi di una nazione felice, democratica e fraterna verso i suoi fratelli d’America.

Da: "Passaggi della guerra rivoluzionaria". Cuba 1956 - 1959 Edición Anotada. Editrice Politica, L’Avana 2001. Ernesto "Che" Guevara


LA GUIDA DEL "CHE" IN CABALLETE DE CASA

Era molto giovane, non aveva ancora abbandonato l’adolescenza quando, dietro sua richiesta, lo portano davanti al Che. L'unica cosa che desiderava era di partecipare alla guerriglia, come già stava facendo suo fratello maggiore chiamato Nilo.
- Tu mi puoi portare fino ad un posto sicuro dove accampare?
- Sì comandante, io conosco bene questa zona...
- Bene, vieni a trovarmi più tardi, alle cinque...
Pupo inspirò profondamente e con un solo impulso gli disse:
- Comandante, io voglio unirmi alla guerriglia, desidero che lei mi accetti...
Il Che scrutò fugacemente quel ragazzo gracile, di statura inferiore alla media, uno in più dei giovani che, sempre in maggior quantità, cominciavano a manifestare la decisione di lottare contro la prepotenza dei "bulli" di Battista; in definitiva, di elevare la coscienza per difendere le proprie terre, i propri diritti.
Con un sguardo limpido ed acuto rispose:
- Lo vedremo... ti aspetto alle cinque.

Il ragazzo di 19 anni dimostrò di essere un vero veterano tra i sentieri delle catene montuose (la sierra) che compongono l’Escambray nel suo insieme.
Da quella bella, ed allora sofferta, regione sarebbe assurto alla storia "la guida del Che".
Nei villaggi, all’interno dell’Isola, quelli che conoscono bene il territorio e svolgono la funzione di orientare, di guidare, sono denominati pratici. Ernesto Gonzalo Pino Fábrega "Pupo", era uno di questi...

Il 14 giugno del 1998, giorno in cui il Che avrebbe compiuto 70 anni, nella zona de El Pedrero – ai piedi della montagna che servì da dimora al comandante ed alla sua truppa per quasi due mesi - mi presentarono Pupo, con il quale ebbi la possibilità di parlare per alcune ore. L’Escambray si preparava ad essere il naturale testimone del preludio bellico che sarebbe sfociato nella presa della città capitale de "Las Villas", Santa Clara, affrettando bruscamente la fuga di Battista ed il trionfo definitivo della Rivoluzione.

Arriviamo in camion provenienti da un complesso edilizio, chiamato popolarmente "Scuola di campo" - con questo appellativo si menzionano gli edifici della Scuola Media dove vanno, annualmente, gli studenti delle città per svolgere un apprendistato differente e complementare a quello che s’impartisce in città. Superano il centinaio in tutta Cuba. In questo caso, la scuola è situata in un pendio vicino alle catene montuose.
Lì avevamo pernottato la notte del 13 e lo stesso 14 di pomeriggio. Di ritorno dall’Escambray, in quello stesso edifico, avremmo fatto un chiacchierata/conferenza, che risultò molto istruttiva, col Comandante Armando Acosta Cordero e con l’amico del "Che", Alberto Granado.
Componevamo un gruppo di approssimativamente 50 fra artisti e operatori della cultura che si disponevano a rendere omaggio al "Che" nello stesso posto dove egli stabilì il comando prima di prendere Santa Clara. Ignoravo ancora che in quel posto avrei ricevuto il Diploma che assegna il Premio "Città del Che" consegnato dalll’UNEAC (Unione Nazionale di Scrittori ed Artisti di Cuba). In realtà l’alloro abbracciava tutti quei momenti emozionanti che i compagni cubani mi dispensavano con allegria e semplicità.
Ci aspettavano ne "El Pedrero" vari abitanti del posto e lo stesso Pupo accompagnato dalla sua famiglia. In quei paraggi, trascorsi più di 38 anni dagli avvenimenti storici che celebravamo, si trovava quest’uomo che effettua continuamente l’ascensione della montagna, per fare da guida, e contemporaneamente commentare, gli eventi che lo videro come uno dei protagonisti diretti della grande impresa. Avemmo l’onore di essere condotti da colui che indicò al comandante Guevara l’alto picco da cui spiegare il suo obbiettivo senza essere localizzato dal nemico.

La perentorietà dell’habitat dell’insorgenza, portava a prevedere l’urgenza dei movimenti di ognuna delle colonne che Fidel Castro aveva distribuito dal suo insediamento nell’estremo orientale dell’Isola. Verso gli ultimi mesi del 1958, la colonna n. 8, "Ciro Redondo", aveva la precisa missione di prendere Santa Clara e, tra gli altri importanti obiettivi, provocare la strategica rottura delle comunicazioni fra le truppe dell’esercito oppressore tra oriente e occidente.

Santa Clara, bella città del centro di Cuba, catalizzava in quegli anni un’intensa vita culturale, politica ed economica, che le conferiva la solida reputazione che ostentava tra le zone più importanti del paese; se l’Esercito Ribelle riusciva a metter piede in quella capitale, poteva acquisire la significativa portata di prestigio che gli avrebbe dato una decisa spinta in avanti nella lotta.
Il Che e i suoi dovevano compiere tale missione, ma si sarebbe potuto pensare che, a questa altezza, era troppo audace o di una intrepidezza senza limiti, porsi una simile meta alla guida di un esercito che a meno di due anni da quel momento, contava solo dodici uomini e appena sette fucili...

Pupo, ci aiuta a comprendere con maggiore esattezza, l’istante cruciale della guerra:
Tutti parlavano del Che. Dicevano che era un uomo coraggioso, severo, intelligente, ma soprattutto che era una brava persona. Lui aveva un carattere serio, molto retto. Il "mal fatto" non gli piaceva. Chiunque commettesse un’indisciplina di cui veniva a conoscenza era sanzionato, lo mandava in cucina o a fare la guardia disarmato... a lavorare nei giardini, insomma, nessuno dopo aver commesso un’indisciplina rimaneva senza la sua sanzione; una sanzione di lavoro, di guardia, ma, insomma, non gli sfuggiva niente... Lui diceva che non permetteva a nessuno di rubare frutta o di andare a casa di un contadino a chiedere niente, senza la sua autorizzazione. Allora era l’ultimo a pranzare o a mangiare; fino a che tutta la truppa non lo aveva fatto, lui non mangiava. Se c’erano... si dividevano sigarette, tutta la truppa doveva ricevere lo stesso e, se qui si rollava tabacco, bisognava dare tabacco anche tutti gli altri uomini, fumassero o no, altrimenti, non si ripartiva... Se c’erano banane mature, se si davano banane mature, bisognava darle a tutti i soldati, se no non si ripartiva... e così via... Egli era così!
Noi qui, nella regione, stavamo molto male; ci maltrattavano. Eravamo praticamente schiavi dei proprietari terrieri. Avevamo bisogno di organizzarci e combattere contro la tirannia. Quando sapemmo che l’Esercito Ribelle si avvicinava a "Las Villas", molti contadini, specialmente i giovani, decisero di aggregarsi. Componevamo, un gruppo di "guajiros"* disposti a collaborare in tutti i modi con Fidel, con il Che, con Camilo, con quegli uomini dei quali sapevamo poco e, se vogliamo, molto, perché li sentivamo nostri fratelli.
La vita fino ad allora ci si presentava senza orizzonte... ci aspettavano solamente lo sfruttamento e la fame. Con la loro vicinanza si iniziò a parlare di una Riforma Agraria; che la terra sarebbe stata nostra. Inoltre i crimini che commettevano gli uomini di Battista erano orrendi. In molti non dubitammo a chiedere il nostro posto nella lotta!
C’era anche una gran confusione e, ovviamente, alcuni opportunisti; per questo il Comandante prendeva le sue precauzioni...


* Guajiro:nome tipico del contadino cubano


PER LE STRADE DEL CHE

Armando Acosta Cordero (che dopo sarebbe stato nominato Comandante) aveva già suggerito al Che la zona dell’Escambray per stabilire il comando; allora, con Pupo, si decise il posto esatto dove accampare la truppa.
Fino a quel posto, la cui altezza si avvicina ai 400 metri, fummo guidati da lui – come in altri tempi lo si era fatto con il Che – e con canzoni, poesie, chiacchierate e ricordi, omaggiammo quei passaggi tanto intensi della vita di Cuba.

Eravamo partiti da Santa Clara il 13 giugno, in una piccola "guagua" - autobus - fino a Formento, città collocata all’interno, dove lasciò la sua orma liberatrice anche la colonna "Ciro Redondo".
Prima della nuova Divisione Politico/Amministrativa che avrebbe effettuato la massima Direzione della Rivoluzione nel 1976, tutta questa zona centrale di Cuba era denominata "Las Villas", con Santa Clara come capitale.
Attualmente, la distribuzione territoriale corrisponde tanto a detta regione, oggi chiamata Villa Clara, quanto ad altre due belle e rigogliose province chiamate Sancti Spiritus e Cienfuegos.
L’organizzazione del nostro percorso fu realizzata dall’UNEAC di Santa Clara il cui presidente era, ed è ancora, il talentuoso disegnatore ed umorista Pedro Méndez, il quale era capo della delegazione, ma "capitanava anche le trovate spiritose che facevamo tra di noi.
Uscimmo a metà mattinata... tra barzellette, canti (tanghi e milongas che io e mia figlia Violeta apportavamo) e riferimenti dolci ed ironici alle "storie" argentino/cubane. Arrivammo a Formento alle tre del pomeriggio.

Sotto un sole ostinato a non passare inosservato ci aspettava uno dei momenti più emozionanti del percorso. Si trattava di un Atto che la città aveva preparato con il fine di ricordare la figura del Comandante Guevara e coloro che si sollevarono con l’Esercito Ribelle. Tutto il paese si era riversato nella piazza maggiore. Dopo i passi della Banda Provinciale, fu annunciata la presenza di Alberto Granado e del comandante Acosta Cordero, oltre alle diverse delegazioni con cui avevamo percorso la strada fino all’Escambray e, naturalmente, alle autorità che si trovavano lì.
Formento, il cui apporto alla causa patriottica rivestì grande importanza, è una bella ed antica città, il cui centro storico mantiene la sua estetica tipicamente coloniale. Fin lì arrivarono i lavoratori della cultura di quasi tutte le province dell’Isola. Attualmente molti di essi mi onorano con la loro amicizia (come lo scrittore Julio Llanes - presidente dell’UNEAC di Sancti Spíritus - ed altri artisti di diverse città del paese).

Conoscere quei paraggi, convivere con la gente semplice, è stato uno dei motivi fondamentali perché accettassi l’invito a ritornare e in seguito prendessi la decisione di rimanere a vivere a Cuba fino al presente.
Ancora non immaginavo che, su richiesta delle Arti Sceniche del Ministero della Cultura e delle istanze di coloro che dirigevano il progetto "Guerriglia dei Teatranti" nella provincia di Granma, sarei ritornato dopo pochi mesi.
Visitammo un sobrio museo che rivive quei passaggi rivoluzionari, dove, come dato curioso, ricordo che il giornalista Rafael Daniel, della Televisione di Sancti Spíritus che a sua volta corrisponde per la TV Nazionale (con il quale manteniamo scambi epistolari ed occasionalmente ci vediamo), che mi fece il primo reportage per la televisione cubana - quello stesso giorno, intervistò anche Violeta Libertad. Precedentemente eravamo stati presentati al Comandante Acosta Cordero, con il quale abbiamo condiviso altri momenti in questi anni e, a sua volta, ci ritrovammo con Alberto Granado, che avevo conosciuto in una dissertazione circa la sua amicizia con il Che che ci offrì anni prima, nella città di Buenos Aires.

Il mio cuore doveva sforzarsi di sostenere un ritmo concorde alle pulsazioni per permettermi di mantenermi in piedi e con una minima solvenza emotiva... Era impossibile non effettuare un paragone fra i vissuti vedendo nuovamente Alberto, e contemporaneamente, non sentire scintillare il pensiero a causa della differenza di contesto, l’ambiente così distante dalle grandi città e la massiccia partecipazione del popolo cubano all’evocazione del nostro compatriota più universale che, con la sua consegna, si è stabilito come avanguardia nelle aspirazioni degli umili: "IL CHE!
Per fortuna, con una videocamera che ci avevano prestato e il registratore da giornalista che solitamente mi accompagna, siamo riusciti a fermare vari momenti vissuti in mezzo all’appassionante climax.
Ritornammo ai veicoli. Avremmo intrapreso un altro percorso per installarci nella menzionata "scuola di campo".
Le distinte delegazioni delle altre province si erano già unite a questa bella offerta e, fondamentalmente, degna riaffermazione ideologica, alla quale fu dato il nome: "Per le strade del Che".


ASCENSIONE

Ci sistemammo nella scuola ed immediatamente andammo fino ad uno dei ruscelli per darci un rinfrescante bagno.
Le catene montuose e le colline sono circondate da molti affluenti che mantengono la limpidezza delle acque in posti dove non impera l’inquinamento come in altri paesi dell’America Latina.
Di sera, nonostante gli insetti che si impegnavano a darci una spiacevole accoglienza, ci intrattenemmo suonando la chitarra e recitando fino ad ore piccole.
Già di mattina, ci aspettavano i camion aperti che ci trasportarono fino a El Pedrero.
Ricordo che il tragitto durò approssimativamente due ore. Passammo per stretti sentieri dove l’asfalto o semplicemente il riempitivo era screpolato dall’azione dei fiumi e dei ruscelli che discendono dai picchi. In alcune occasioni si dovette scendere per aiutare il passaggio dei veicoli. Stavamo percorrendo una parte della sierra dove in altri tempi si erano posati gli sguardi dei combattenti!
Pupo ci aspettava vicino ad altra gente del posto. Sotto la sua tutela cominciammo la salita.

Esiste un sentiero che mostra di non essere troppo transitato, ma che continua verso l’alto a segnalare alcuni tratti; progressivamente se ne perde la traccia, allora, nella camminata, comincia a prendere rilievo il ruolo di Pupo.
Si possono vedere solamente un paio di case che danno l’impressione di non essere abitate attualmente (quella è la casa del galiziano Aristide, dice Pupo segnalandone una) e dopo iniziano ad apparire gli indizi concreti dell’installazione della guerriglia in quegli ultimi mesi del 1958.
Benché le costruzioni stiano alle intemperie e per la maggiore parte siano di legno e "guano" (foglie di palma) ancora si mantengono in buono stato a testimoniare la posizione che occupò la truppa, i compiti che si realizzavano e, se si continua ascendendo fino al picco della montagna, appare, in una radura che ha un diametro di circa 100 metri, il settore di Comando propriamente detto.
Una gran quantità di "rivoli d’acqua" e "zampilli" accarezzano la sierra. Non esistono praticamente animali velenosi, salvo, qualcuno commentò, la sporadica presenza di qualche scorpione. Addentrandosi si trova una vegetazione abbastanza copiosa, semiselvatica, esuberante; abitata da diverse specie di uccelli. Il terreno è umido, con un variopinto ordito di radici. Dagli alti alberi pendono "garofani dell’aria" e liane...
Oggi potrei affermare che non sono passato per quelle rustiche e storiche costruzioni ma furono loro a sfilare davanti alla mia vista, come in questi momenti che "torno a vederle" come fossi parte del paesaggio e del suo ambiente quasi mistico.

Pupo dice che siamo ad 1 km. dal Comando. La fatica si impadronisce di molti di noi.
Su un cartello si legge: "dormitorio", su un altro: "mensa"... Passiamo da una "farmacia/infermeria" che è un capanna semi distrutta.
Lì il "Deposito delle Armi" e la sua "Officina" - una costruzione aperta con soffitto di "guano" pensata per riparare e fabbricare elementi da combattimento. L’anfiteatro dove il Che faceva i suoi discorsi alla truppa... Il luogo per la lettura, la Scuola...
L’anfiteatro presenta una specie di gradinata – i sedili dei ribelli. Si trova su un piano di circa 20 metri di superficie, circondato da alberi ed arbusti.
Attraversiamo il dormitorio n. 6 e quindi appare "IL COMANDO" (come mi succede normalmente in determinati momenti emotivi, senza propormelo coscientemente, cominciai a "cantare il tango "L’ultima sbornia sostenuto affettuosamente da vari accompagnatori... – bisogna sottolineare che a Cuba il tango è molto rispettato e possiede un posto importante all’interno della musica che si diffonde. Si registrano più di 100 Peñas - gruppi di tango - in tutta l’isola).


POESIA PURA

In quei dintorni facemmo una fermata e conversai a lungo con Pupo...

Le relazioni del Che con i compagni e con la zona furono le più umane che io abbia mai potuto conoscere nella mia vita. Perché? Il Che arriva un giorno in questa zona con 151 uomini... stremato... Aveva camminato da Oriente fin qui, in 45 giorni, quasi senza mangiare, combattendo con il nemico... Bene, quella gente arrivò qui... e... è difficile da raccontare come arrivarono qui... Avevano pantaloni... stracciati, consumati dal camminare nella sterpaglia, con i piedi distrutti dai parassiti. Facevano pena; scalzi, colpiti, feriti per ogni dove, con le braccia rotte... combattendo con il nemico da Oriente fin qui. Arrivarono e si trovarono in una situazione, il Che si trovò in una situazione molto difficile... Gli viene data la missione di prendere il comando della parte meridionale di "Las Villas", perché c’erano vari dissidi tra le truppe che stavano nella zona e, dal momento in cui entrò nel sud di Jíbaro con i combattenti di Porfirio Busiedo, Fidel gli assegnò la missione di mettere tutte le truppe sotto il suo comando, quelle che erano qui nell’Escambray; però la gente del 2° Fronte non voleva consegnare il comando.

Quando passò per Gavilan... tutti i compagni volevano conoscerlo, ma trova questa situazione e dice loro: - Con queste buone armi, questa quantità di uomini che avete perché non avete preso il quartiere di Güinía?; - No, non è così, gli risposero, quello è "corazzato", non lo si può espugnare! - Guarda, disse lui, con questi ragazzi stremati e con queste armi malandate lo prendo io il quartiere di Güinía!
Loro scoppiarono a ridere, risero... e lui disse loro: - Bene, si vede che voi non state qui per combattere, ma per mangiare vacche! Lì nacque il nome "i mangia vacche dell’Escambray". Nonostante questo, la gente di Faure Chomón (Capo della Direttiva), si mise sotto il suo comando. Lui disse quale missione avevano e si sottomisero. La gente del 2° Fronte non accettò, allora lui ritorna a Gavilan. Stando lì sul posto, invia Armando Acosta Cordero a cercare un contadino per trovare il luogo dove allestire l’accampamento. Armando conversa con Minguito García, un contadino che conosceva, e vanno al monte "Il Bufette", un monte grande, fitto, ma senza acqua; allora passano alla collina di "Pico Tuerto". Questa è una collina alta, ma senza boschi, solo un bosco piccolino ed un rivolo di acqua. Allora, lì, a "Pico Tuerto", gli dice Minguito: - Armando, io ti propongo di andare a "Caballete de Casa", perché io sono stato lì in battuta di caccia e so che c’è acqua e un monte molto buono; allora salgono di qui per la Yadona, non vanno per il Guineo a Gavilán.


In "Passaggi della guerra rivoluzionaria, raccolta di articoli giornalistici scritti dal Che, egli stesso commenta: "Nell’Escambray si dovette fare un intenso lavoro a favore dell’unità rivoluzionaria (...) esistevano cinque organizzazioni differenti che operavano sotto comandi ugualmente differenti e in una stessa provincia. Dopo laboriose conversazioni che dovetti avere con i loro rispettivi capi, si giunse ad una serie di accordi tra le parti e potei procedere all’integrazione di un fronte approssimativamente comune".

Quando Armando arriva lì riferisce tutto al Che e lui gli dice: - Qui non c’è uno pratico del posto che mi porti a "Caballette de Casa"?... ed io ero proprio lì: - Io conosco Caballette, la porto io! Lui mi dice: - Allora alle 5 del pomeriggio usciamo per andare lì.
Si sposta a Manaca, dove attualmente c’è il "Cimitero dei Martiri". Lì fa un accampamento e da lì va a combattere. Lui stette un poco di tempo qui ed un poco lì, data la comodità di quel posto per attaccare i quartieri...
Stando lì, converso con lui, mi inizia a domandare se ero del posto, se conoscevo la zona. A un certo momento dice ad Armando: - Quello che ci è necessario sono dei muli per portare qui la guerriglia. Io gli dico: - Conosco chi ha due ammaini di muli molto buoni, e lui disse ad Armando: - Prendi il suo nome e digli di venire qui. Armando scrive su un libretto e strappa il foglio, lo piega e lo dà al Che ed il Che mi dice: - La tua prima missione qui come guerrigliero è quella di portare questo foglietto al padrone dei muli! Tu d’ora in poi sei agli ordini di Ramiro Valdés.
Il contadino, quando seppe che era niente meno che il Che a sollecitargli quel contributo per la guerriglia, cioè che prestasse gli animali a pagamento, si rifiutò di riscuotere, benché egli stesso insistette varie volte a pagarlo...


Prima di stabilirci nei dintorni de "Il Comando" andammo fino a El Mirador, nella parte più alta dell’Escambray... Esclamai qualcosa che tutti approvarono: "Questa è poesia pura!


DI LABBRA A LA BREZZA

Il Che era un uomo di gran cuore... Un giorno seppe che una giovane donna aveva partorito due gemelli maschi qui nella zona, forse il 15 o 16 dicembre del ‘58. Qualcuno gli raccontò che si trovava in una situazione abbastanza precaria. Allora, benché gli alimenti non eccedessero, al contrario giusto coprivano le necessità di tutti, lui ordinò che le si preparasse e le fosse portata una buona quantità di cibo per aiutarla; suo marito non volle accettare la provvista dicendo che non aveva denaro per pagarla, al che gli fu risposto che quello era un regalo senza nessun interesse, era un regalo del Che; non dovevano dare niente in cambio. Lì c’era di tutto. Diede l’ordine a Ramiro affinché gli mandasse un po’ di tutto di quello che c’era. Il Che era così. Al Che non sfuggiva niente.
Le posso dire che come il Che io non ho conosciuto nessuno, perché era un guerrigliero, era un capo di guerriglia, ma si preoccupava di tutta la situazione, di un bambino malato, che ognuno avesse attenzione medica, che quel poco di medicine bastassero... c’è molta gente buona, ma come il Che io non ho conosciuto nessuno. Non si dimenticava niente. Non gli sfuggiva niente.
Quando arrivò nella zona di Gavilanes e vide che non c’era medico e non c’era niente, allora, con le poche medicine che portava, disse ad un dottore, - Tu qui ti prenderai cura di tutta la zona di campagna. Diceva sempre: "che non rimanga nessuno senza un pochino di zucchero o di sale". Lo stesso 24 dicembre disse a Ramiro: - Distribuisci il cibo ai contadini che non hanno di che cenare...

La prima cucina che si fece qui nell’accampamento, fu sopra l’ultima gola, in un piccolo piano, dopo si preparò la Cucina dell’Accampamento, della Scuola. C’era gente che diceva che nella cucina di sopra cucinavano meglio che in quella di sotto; questo giunse all’orecchio del Che, che subito arrivava qui in Manacas o in Formento, come facendo imboscate o prendendo i paesi, allora entrava qui, stava un giorno o due ed andava via di nuovo... Venne a sapere del commento e quando arrivò al Comando disse a Ramiro Valdés: - La cucina di sopra me la porti di sotto, d’ora in poi c’è una sola cucina.
In principio, per quasi un mese, si distribuiva un solo pasto, alle due del pomeriggio, si pranzava e poi nulla fino al giorno seguente alle due, perché non c’era cibo, bisognava fare così, si doveva "stringere", e si faceva un’imboscata sulla strada di Trinidad e bisognava conservare il cibo per tutti i combattenti, così era la guerra. Il Che era così!
In Alto Jobo diede la prima riunione in piena guerra e parlò ai contadini della necessità che c’era di distribuire le terre affinché si seminasse e avesse di che mangiare. Lì parlò della Riforma Agraria. Si riunirono 400 persone... Dopo pochi giorni un contadino per fare bella figura riempì un recipiente con delle arance, arrivò qui con il fango fino alle ginocchia e gli disse: "Guardi comandante, mi sono infangato per portale delle arance" ed il Che gli rispose - Questo le passa per adulazione, perché io non le ho chiesto niente!. Lì l’uomo capì che quello che gli chiedeva il Che era che lottasse per la sua causa...
Un aneddoto che mi raccontarono: mentre andavano per le pianure di Camaguey, fanno una sosta per una "brodosa" (stufato tipico della campagna) e la signora del Maggiore dà solo al Che un piatto di riso con pollo; il Che si diresse alla cucina, vuotò il piatto nella casseruola e disse, facendo quello che nessuno faceva: - Qui questo pomeriggio tutti mangiamo riso con pollo!. Tutta la truppa divise il piatto perché il Che non accettava da nessuno niente in particolare, nemmeno un sigaro: se non ce n’era per tutta la truppa, egli non accettava niente. Per pranzare o mangiare domandava: - Tutti i ragazzi hanno già mangiato? Se no, bisognava richiamare la postazione che stava lì, dietro la collina, che non potevano rimanere senza mangiare. Solo allora anche lui mangiava.
Inoltre voleva pagare coloro ai quali si chiedeva qualche servizio, come accadde nel caso che ho raccontato dei muli che erano molto importanti per trasportare cose pesanti.

DALLA STORICA ALTURA

Sul picco della sierra scelto per preparare la presa di Santa Clara, si possono vedere due spazi che, benché siano interrelati, si differenziano tra loro. Uno è una radura (uno spazio pulito, piano) di approssimativamente 100 metri di diametro, che contrasta con la vegetazione che, fino a quel punto, mantiene forme variopinte ed intricate. L’altro posto è stato chiamato "El Mirador (La Terrazza), perché da lì si riesce ad osservare un amplissimo panorama di valli e catene minori, permettendo ai ribelli di poter scoprire eventuali spostamenti del nemico.
Il Comando, ubicato nel primo degli ambiti menzionati, presenta una capanna, o rancio di legno e paglia, di circa quattro metri per tre di larghezza, dove si stabilì il Che. Un posto per la radio, alcuni utensili, una branda per terra e tutti i puntini di sospensione affinché l’immaginazione sorvoli tra l’emozione e lo stupore.
A pochi passi si scorge "Il Rifugio. Una breccia realizzata in una piccola altura che ha circa due metri di diametro ed una rispettabile profondità per affrontare il probabile assedio di attacchi aerei, perché l’aviazione manteneva una febbrile persecuzione contro gli insorti.
Si temeva molto la possibilità di eventuali aggressioni dall’aria, poiché dall’inizio della guerra, c’erano stati sorprendenti bombardamenti, armi letali che ferirono seriamente i guerriglieri, producendolo irreparabili perdite.

Alcune piante si inseriscono nella radura e sono rimasti anche dei tronchi disposti come per sedersi o arrampicarsi a seconda delle circostanze. Dopo, circondando l’ambiente, alti alberi sembrano effettuare una guardia d’onore alla solennità informale di un posto che, circondato dalla sinfonia di uccelli curiosi o saggi, mi si figura, come commento alle parole introduttive: "L’ALTARE RIVOLUZIONARIO CHE CUBA PRESERVA PER LA STORIA DELL’UMANITA' ".
Con poemi, canzoni, interventi di vari compagni ed altre manifestazioni come racconti, disegni, caricature, si celebrò il 70° compleanno del Che.
Previamente si lesse una Dichiarazione, avallata da tutti gli artisti rappresentati per l’occasione dalll’UNEAC Nazionale e di diverse province, chiamata in sintesi "PER LE STRADE DEL CHE", dove si riafferma la volontà dei creatori cubani di continuare per il sentiero politico/culturale che lasciò in eredità colui che combatté, sognò, creò e si immolò per dare dignità alla condizione umana. Sixto Bonachea, vicepresidente dell’UNEAC di Sancti Spíritus, ebbe a suo carico la lettura – in seguito, gentilmente, mi regalò l’originale di detto documento che conservo con orgoglio.

Mi fu consegnato il Diploma che attribuisce un premio essenzialmente morale, che supera qualunque merito la mia semplice formazione di lavoratore della cultura avrebbe ambito ottenere. Prima di recitare "Sole di Polline", il poema che nominai principale "colpevole" di tutto quel tributo personale che stavo ricevendo, dissi testualmente: "Io non credevo che bisognasse camminare tanto perché mi fosse consegnato il Diploma... (risate). Sarò breve perché la poesia è un po’ lunga... Immaginino, per me, per noi, (indicai Violeta), l’emozione che ci può rapire; l’allegria profonda di essere qui, nel Comando dove il Che delineò la battaglia finale e diede origine al trionfo di questa rivoluzione che, ancora con sforzo, con sacrificio, stiamo sostenendo... Mi permettano di dire "stiamo sostenendo", perché in Argentina svolgiamo quotidianamente attività per Cuba... In special modo voglio portare con me tutti i compagni artisti, e fra loro i poeti, gli scrittori amici, alcuni associati alla SADE - Società Argentina di Scrittori - altri legati alle Case di Amicizia Argentino-Cubane, ma fondamentalmente amici; li porto con me... il mio Norberto Corti, Carlos Carbone, Eduardo Polito, Juan Núñez, infine, tutta quella gente che ha lottato tutta la vita per e in onore del socialismo e del comunismo e, certamente, Cuba è sempre quel centro che sta nella poesia. Cosicché mi permettano che "con tutti loro", per voi e per la memoria del Che pronunci il poema ‘Sole di Polline’..."
Come simbolo di amicizia e solidarietà, gli applausi che mi offrirono i compagni che avevo appena conosciuto, durarono per vari minuti, dandomi aria affinché l’emozione non mi impedisse la possibilità di ricordare il costante affetto ricevuto dalla mia famiglia e ringraziare tante altre persone che lottarono nel sud del nostro depredato continente e lottano per mantenere viva la fiamma della libertà... sono loro, insieme alla memoria di mio padre e all’amore delle persone che mi circondano, che intimamente m’incoraggiano a proseguire questo spinoso cammino per mano della poesia.

In rappresentanza dei partecipanti cubani, anche il poeta Rubén Failde ricevette il suo Diploma. Quindi si diede seguito alla calorosa cerimonia. Apparvero il canto e l’allegria, manifestazioni ricorrenti che i cubani utilizzano, spontaneamente, per sfumare gli eventi legati alla storia della loro Isola.
Ebbi la sensazione che il Che sarebbe stato tentato di leggere una sua poesia, o a cantare un tango o una zamba... e, anche, che avrebbe condiviso con allegria quella festa di montagna, ricordando magari i teneri e romantici incontri con i suoi amici dell’adolescenza cordobese.


SEMPLICEMENTE "CHE"

La discesa fu gratificante perché, nonostante ci sentissimo piuttosto esausti, potemmo scambiare opinioni, racconti dei diversi paesi di provenienza, con ricchi riferimenti alle storiche pietre miliari che si sono trasmesse nella regione attraverso coloro che, negli ultimi quarant’anni, sono stati protagonisti di fatti superlativi in questo magnifico scenario.
A partire da quel giorno ricevetti l’invito a far ritorno a Cuba dopo il mio rientro in Argentina programmato per il mese seguente. Sarebbe avvenuto dopo un anno...
Tra gli altri regali mi portai in ricordo una caricatura che fece un disegnatore mentre io declamavo e il manoscritto originale della Dichiarazione "Per le Strade del Che che mi consegnò il Presidente dell’Associazione dei Musicisti e Vicepresidente dell’UNEAC di Sancti Spíritu.

Vicino ai camion che ci avrebbero riportato nuovamente a Santa Clara, sul portone della locanda de El Pedrero, tornammo a conversare con Pupo, per meglio dire ad accogliere quello che pronunciò con la sua infinita pazienza a mo' di addio:
- Qui, nella sierra, non si spegnerà mai la memoria del Che. Finché avrò forza continuerò ad accompagnare le diverse delegazioni che si avvicineranno alla nostra casa. Questo giorno 14 di Giugno, così come l’8 di Ottobre, rappresentano date molto importanti per noi e sappiamo che sempre arriveranno compagni da diversi posti di Cuba ed anche dall’estero.
Pensiamo di dover trasmettere ai giovani la grande prodezza che si compì in quei tempi. Anch’io me ne sento parte, ma devo dire che è stato molto poco il contributo che ho potuto dare, perché per fortuna non passò molto tempo per il nostro trionfo.
Il Che ci lasciò anche il senso dell’onore e la consegna per una causa superiore. E’ impossibile non amare quella figura e non seguire il suo esempio. Ancora mi sembra di vederlo, snello, con i vestiti un po’ disordinati ed il suo sguardo penetrante e trasparente...


Tornammo a sederci sulle panche di quei camion di fabbricazione sovietica, provenienti da un tempo dove la correlazione delle forze mondiali era molto differente da quella che ci troviamo ad attraversare negli ultimi tratti del secolo...
In questi ultimi anni, che mi hanno offerto la fortuna di risiedere in questa società che ha realizzato una rivoluzione davvero tranciante e senza precedenti nell'America Latina e, deplorevolmente, senza che esista neanche un altro paese che abbia potuto raggiungere un sistema di equità simile al socialismo, ho potuto sperimentare l’autentico rispetto e l’immenso amore che Ernesto Guevara "Il Che! continua a risvegliare nella maggior parte del popolo cubano.

Sul litorale argentino il vocabolo "Che" significa amicizia in un tenero senso possessivo e di ammirazione, il "mio amico"; si denomina così anche il prossimo, l’uomo nella lingua del popolo Mapuche al sud del continente. E’ una delle tante voci usate dagli indigeni, genuini abitanti della terra sudamericana che riuscirono a sopravvivere al cruento massacro fisico e culturale effettuato dalla "civiltà" europea...
Attualmente si usa in tutta la Repubblica Argentina tra quanti si dispensano fiducia ed affetto (contrapponendosi alla vuota formalità del vincolo interpersonale), in maniera simile al "darsi del tu", ma con una forte radice di contenuto popolare, che facilita l’integrazione di quella cultura che soggiace all'erta e con integrità in una società che ha sofferto gli attacchi della frivola globalizzazione capitalista.
Forse simbolizza il migliore omaggio che il mondo offre, quotidianamente, all’altezza di colui che sognava di aiutare a redimere dalla sottomissione e dalla prepotenza tutti gli abitanti del pianeta. Colui che cadde combattendo mentre si dirigeva a combattere vicino ai milioni di "che" che convivono nel sud della Grande Patria Latino-Americana; quell’amico della verità che continua a segnalare, ogni volta con maggiore nitidezza, dal suo lascito di vita ed opera, la rotta dell’Uomo Nuovo, archetipo che dovrà costruire l’umanità se si raggiunge quella misura imprescindibile per evitare la sua autodistruzione.

Hector Celano