Je te cherche...

Estoy buscándote y mordiendo los labios mayores
aspirando la dulzura de aquella intimidad,
bebiendo como un lobo y no me sacio
de la sal,
el licor, y la saliva
que mana de la fuente
y que me lleva al este
del Edén ,
al mismo tiempo que a la muerte.

Leonel O'Kuinghttons


















Ti cerco mordendo le grandi labbra
aspirando la dolcezza di quell'intimità,
bevendo come un lupo
e non saziandomi del sale,
il liquore,
e la saliva
che sgorga
dalla fonte
e che mi porta al di qua dell'Eden,
contemporaneamente che alla morte.

Leonel O'Kuinghttons

No me pidas que no te ame así...



La noche se perdió en tu pelo,
la luna se aferró a tu piel,
y el mar se sintió celoso
y quiso en tus ojos estar el también.

Tu boca, sensual y peligrosa,
tus manos, la dulzura son,
tu aliento, fatal fuego lento,
que quema mis ansias y mi corazón.

Ternuras, que sin prisa apuras,
caricias, que brinda el amor,
caprichos, muy despacio dichos,
entre la penumbra de un sol interior.

Te quiero, y ya nada importa,
la vida lo ha dictado así,
si quieres yo te doy el mundo,
pero no me pidas que no te ame así.

Si quieres yo te doy el mundo,
pero no me pidas que no te ame así...
_______

La notte si perse nei tuoi capelli,
la luna si afferrò alla tua pelle,
e il mare si sentì geloso
e volle stare anche nei tuoi occhi.

La tua bocca, sensuale e pericolosa,
le tue mani, la dolcezza sono,
il tuo alito, fatale fuoco lento,
che brucia le mie ansie ed il mio cuor.

Tenerezze, che finiscono molto lentamente,
carezze che offre l'amore,
capricci, sussurrati senza fretta,
tra la penombra di un sole interno.

Ti voglio e già niente importa,
la vita ha deciso così,
se vuoi io ti do il mondo,
ma non mi chiedere che non ti ami così.

Se vuoi io ti do il mondo,
ma non mi chiedere che non ti ami così...

Decimos no



Hemos venido desde diversos países, y estamos aquí, reunidos a la sombra generosa de Pablo Neruda: estamos aquí para acompañar al pueblo de Chile, que dice no.
También nosotros decimos no.
Nosotros decimos no al elogio del dinero y de la muerte. Decimos no a un sistema que pone precio a las cosas y a la gente, donde el que más tiene es el que más vale, y decimos no a un mundo que destina a las armas de guerra dos millones de dólares cada minuto, mientras cada minuto mata treinta niños por hambre o enfermedad curable. La bomba de neutrones que salva a las cosas y aniquila a la gente, es un perfecto símbolo de nuestro tiempo.
Para el asesino sistema que convierte en objetivos militares a las estrellas de la noche, el ser humano no es más que un factor de producción y de consumo y un objeto de uso; el tiempo, no más que un recurso económico; y el planeta entero una fuente de renta que debe rendir hasta la última gota de su jugo. Se multiplica la pobreza para multiplicar la riqueza, y se multiplican las armas que custodian esa riqueza, riqueza de poquitos , y que mantienen a raya la pobreza de todos los demás, y también se multiplica, mientras tanto la soledad: nosotros decimos no a un sistema que no da de comer ni da de amar, que a muchos condena al hambre de comida y a muchos más al hambre de abrazos.
Decimos no a la mentira.
La cultura dominante, que los grandes medios de comunicación irradian en escala universal, nos invita a confundir el mundo con un supermercados o una pista de carreras, donde el prójimo puede ser una mercancía o un competidor, pero jamás un hermano.
Esa mentirosa cultura, que cursimente especula con el amor humano para arrancarle plusvalía, es en realidad una cultura del desvínculo: tiene por dioses a los ganadores, los exitosos dueños del dinero y el poder, y por héroes a los uniformados rambos que les cuidan las espaldas aplicando la Doctrina de Seguridad Nacional.
Por lo que dice y por lo que calla, la cultura dominante miente que la pobreza de los pobres no es un resultado de la riqueza de los ricos, sino que es hija de nadie, proviene de la oreja de una cabra o de la voluntad de Dios, que hizo a los pobres perezosos y burros. De la misma manera, la humillación de unos hombres por otros no tiene porqué motivar la solidaria indignación o el escándalo, porque pertenece al orden natural de las cosas: las dictaduras latinoamericanas, pongamos por caso, forman parte de nuestra exhuberante naturaleza y no del sistema imperialista del poder.
El desprecio traiciona la historia y mutila al mundo. Los poderosos fabricantes de opinión nos tratan como si no existiéramos, o como si fuéramos sombras bobas. La herencia colonial obliga al llamado Tercer mundo, habitado por gente de tercera categoría, a que acepte como propia la memoria de sus vencedores y a que compre la mentira ajena para usarla como si fuera la propia verdad. Nos premian la obediencia, nos castigan la inteligencia y nos desalientan la energía creadora. Somos opinados, pero no podemos ser opinadores. Tenemos derecho al eco, no a la voz, y los que mandan elogian nuestro talento de papagayos. Nosotros decimos no: nos negamos a aceptar esta mediocridad como destino.
Nosotros decimos no al miedo.
No al miedo de decir, al miedo de hacer, al miedo de ser. El colonialismo visible prohibe decir, prohibe hacer, prohibe ser. El colonialismo invisible, más eficaz, nos convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser. El miedo se disfraza de realismo: para que la realidad no sea irreal, nos dicen los ideólogos de la impotencia, la moral ha de ser inmoral. Ante la indignidad, ante la miseria, ante la mentira, no tenemos más remedio que la resignación. Signados por la fatalidad, nacemos haraganes, irresponsables, violentos, tontos, pintorescos y condenados a la tutela militar. A lo sumo, podemos aspirar a convertirnos en prisioneros de buena conducta, capaces de pagar puntualmente los intereses de una descomunal deuda externa contraída para financiar el lujo que nos humilla y el garrote que nos golpea.
Y en este cuadro de cosas, nosotros decimos no a la neutralidad de la palabra humana. Decimos no a quienes nos invitan a lavarnos las manos ante las cotidianas crucifixiones que ocurren a nuestro alrededor. A la aburrida fascinación de un arte frío, indiferente, contemplador del espejo, preferimos un arte caliente, que celebra la aventura humana en el mundo y en ella participa, un arte irremediablemente enamorado y peleón. ¿Sería bella la belleza si no fuera justa?, Sería justa la justicia si no fuera bella?. Nosotros decimos no al divorcio de la belleza y de la justicia, porque decimos sí a su abrazo poderoso y fecundo.
Ocurre que decimos no, y diciendo no estamos diciendo sí.
Diciendo no a las dictaduras, y no a las dictaduras disfrazadas de democracias, nosotros estamos diciendo sía la lucha por la democracia verdadera, que a nadie negará el pan ni la palabra y que será hermosa y peligrosa como un poema de Neruda o una canción de Violeta.
Diciendo no al devastador imperio de la codicia, que tiene su centro en el norte de América, nosotros estamos diciendo sía otra América posible, que nacerá de la más antigua de las tradiciones americanas, la tradición comunitaria: la tradición comunitaria que los indios de Chile defienden, desesperadamente, de derrota en derrota, desde hace cinco siglos.
Diciendo no a la paz sin dignidad, estamos diciendo síal sagrado derecho de rebelión contra la injusticia y su larga historia, larga como la historia de la resistencia popular en el largo mapa de Chile.
Diciendo no a la libertad del dinero, nosotros estamos diciendo sía la libertad de las personas: libertad maltratada y lastimada, mil veces caída, como Chile, y como Chile, mil veces alzada.
Diciendo no al egoísmo suicida de los poderosos, que han convertido al mundo en un vasto cuartel, nosotros estamos diciendo sía la solidaridad humana, que nos da sentido universal y confirma la fuerza de fraternidades más poderosas que todas las fronteras con todos sus guardianes: esa fuerza que nos invade, como la música de Chile, y como el vino de Chile nos abraza.
Y diciendo no al triste encanto del desencanto, nosotros estamos diciendo sía la esperanza, la esperanza hambrienta y loca y amante y amada, como Chile: la esperanza obstinada como los hijos de Chile rompiendo la noche.

Eduardo Galeano



Siamo venuti da diversi paesi, e siamo qui, riuniti all'ombra generosa di Pablo Neruda: siamo qui per unirci al popolo del Cile che dice no.
Anche noi diciamo no.
Diciamo non all'elogio del denaro e della morte. Diciamo no ad un sistema che dà un prezzo alle cose e alla gente, dove chi più ha più vale, e diciamo no ad un mondo che destina alle armi da guerra due milioni di dollari al minuto, mentre ogni minuto ammazza trenta bambini per fame o malattie curabili. La bomba ai neutroni che salva le cose ed annichilisce la gente è un perfetto simbolo del nostro tempo.
Per il sistema assassino che trasforma in obiettivi militari le stelle della notte, l'essere umano non è altro che un fattore di produzione e di consumo ed un oggetto d'uso; il tempo non più che una risorsa economica; ed il pianeta intero una fonte di reddito che deve rendere fino all'ultima goccia del suo succo. Si accresce la povertà per aumentare la ricchezza, e si moltiplicano le armi che custodiscono quella ricchezza, ricchezza di pochissimi, e che tengono in riga la povertà di tutti gli altri, e si moltiplica anche, nel frattempo, la solitudine: noi diciamo no ad un sistema che non dà da mangiare né dà da amare, che condanna alla fame di cibo e molti di più alla fame di abbracci.
Diciamo no alla bugia.
La cultura dominante che i grandi mezzi di comunicazione di massa diffondono su scala universale ci invita a confondere il mondo con un supermercato o un circuito da corsa, dove il prossimo può essere una merce o un competitore, ma mai un fratello.
Questa cultura bugiarda che sfrontatamente specula con l'amore umano per strappargli plusvalore, è in realtà una cultura del disimpegno: ha per divinità i vincenti, quelli di successo pieni di soldi ed il potere, e per eroi i rambo in uniforme che gli guardano le spalle applicando la Dottrina della Sicurezza Nazionale.
Per quello che dice e per quello che tace, la cultura dominante mente sul fatto che la miseria dei poveri non è risultato dell'agiatezza dei ricchi, ma è figlia di nessuno, proviene dall'orecchio di una capra o dalla volontà di Dio che fece i poveri pigri e asini. Allo stesso modo, l'umiliazione di alcuni uomini da parte di altri non sarebbe motivo tale da suscitare la solidale indignazione o lo scandalo, perché appartiene all'ordine naturale delle cose: le dittature latinoamericane, mettiamo caso, fanno parte della nostra esuberante natura e non del sistema imperialista del potere.
Il disprezzo tradisce la storia e mutila il mondo. I potenti fabbricanti d'opinione ci trattano come se non esistessimo, o come se fossimo ombre sciocche. L'eredità coloniale obbliga il cosiddetto Terzo mondo, abitato da gente di terza categoria, ad accettare come propria la memoria dei suoi vincitori affinchè compri la bugia altrui per usarla come fosse la propria verità. Ci premiano l'obbedienza, ci puniscono l'intelligenza e ci scoraggiano l'energia creativa. Siamo pensati, ma non possiamo essere pensatori. Abbiamo diritto all'eco, non alla voce, e quelli che comandano elogiano il nostro talento di pappagalli. Noi diciamo no: ci rifiutiamo di accettare questa mediocrità come destino.
Noi diciamo no alla paura.
No alla paura di dire, alla paura di fare, alla paura di essere. Il colonialismo visibile proibisce di dire, proibisce di fare, proibisce di essere. Il colonialismo invisibile, più efficace, ci convince che non si può dire, non si può fare, non si può essere. La paura si maschera da realismo: affinché la realtà non sia irreale, ci dicono gli ideologi dell'impotenza, la morale dev'essere immorale. Davanti all'indegnità, davanti alla miseria, davanti alla bugia, non abbiamo altro rimedio che la rassegnazione. Segnati dalla fatalità, nasciamo fannulloni, irresponsabili, violenti, tonti, pittoreschi e condannati alla tutela militare. Al massimo, possiamo aspirare a trasformarci in prigionieri di buona condotta, capaci di pagare puntualmente gli interessi di un enorme debito estero contratto per finanziare il lusso che ci umilia ed il bastone che ci batte.
Ed in questo quadro di cose, noi diciamo no alla neutralità della parola umana. Diciamo no a quanti ci invitano a lavarci le mani davanti alle quotidiane crocifissioni che succedono intorno a noi. Al noioso fascino di un'arte fredda, indifferente, contemplatrice di sé allo specchio, preferiamo un'arte calda, che celebra l'avventura umana nel mondo ed è partecipe di essa, un'arte irrimediabilmente innamorata e ribelle. Sarebbe bella la bellezza se non fosse giusta?, Sarebbe giusta la giustizia se non fosse bella?. Noi diciamo no al divorzio della bellezza e della giustizia, perché diciamo sì al loro abbraccio poderoso e fecondo.
Si dà il caso che diciamo no, e dicendo no stiamo dicendo anche sì.
Dicendo no alle dittature, e no alle dittature mascherate da democrazie, noi stiamo dicendo sì alla lotta per la democrazia vera che non negherà il pane né la parola a nessuno e che sarà bella e pericolosa come un poema di Neruda o una canzone di Violeta.
Dicendo no al devastatore impero dell'avidità che ha il suo centro nel nord dell'America, noi stiamo dicendo sì a un'altra America possibile che nascerà dalla più antica delle tradizioni americane, la tradizione comunitaria: la tradizione comunitaria che gli indios del Cile difendono, disperatamente, di sconfitta in sconfitta, da cinque secoli.
Dicendo no alla pace senza dignità, stiamo dicendo sì al sacro diritto di ribellione contro l'ingiustizia e la sua lunga storia, lunga come la storia della resistenza popolare nella lunga mappa del Cile.
Dicendo no alla libertà del denaro, noi stiamo dicendo sì alla libertà delle persone: libertà picchiata e ferita, mille volte caduta, come Cile, e come Cile, mille volte in piedi.
Dicendo no all'egoismo suicida dei potenti che hanno trasformato il mondo in una enorme caserma, noi stiamo dicendo sì la solidarietà umana che ci dà senso universale e conferma la forza di fraternità più poderosa di tutte le frontiere con tutti i loro guardiani: quella forza che c'invade, come la musica del Cile, e come il vino del Cile ci abbraccia.
E dicendo no al triste incantesimo della delusione, noi stiamo dicendo sì alla speranza, la speranza affamata e matta ed amante ed amata, come Cile: la speranza ostinata come i figli del Cile che frantumano la notte.

Eduardo Galeano

W le donne!



Ella sa cansao de tirar la toalla,
se va quitando poco a poco telarañas,
no ha dormido esta noche pero no esta cansada,
no mira ningún espejo pero se siente to’ guapa.

Hoy ella sa puesto color en las pestañas,
hoy le gusta su sonrisa, no se siente una extraña,
hoy sueña lo que quiere sin preocuparse por nada,
hoy es una mujé que se da cuenta de su alma.

Hoy vas a descubrir
que el mundo es solo para ti,
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño.
Hoy vas a comprender
que el miedo te puede romper con un solo portazo.
Hoy vas a hacer reir
porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto…
Hoy vas a conseguir
reir tanto de ti y ver que lo has logrado que…

Hoy vas a ser la mujé
que te dé la gana de ser.
Hoy te vas a querer
como nadie ta sabio queré.
Hoy vas a mirar pa’lante
que pa atrás ya te doy yo bastante,
una mujé valiente, una mujé sonriente,
mira como pasa...

Hoy nasié la mujé perfecta que esperaban
ha roto sin pudore las reglas marcadas,
hoy a calzado tacone para hacer sonar sus pasos,
hoy sabe que su vida nunca mas será un fracaso.

Hoy vas a descubrir
que el mundo es solo para ti,
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño.
Hoy vas conquistar el cielo
sin mirar lo alto que queda del suelo.
Hoy vas a ser feliz
aunque el invierno sea frio y sea largo, y sea largo…
Hoy vas a conseguir
reir tanto de ti y ver que lo has logrado…

Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño
Hoy vas a comprender
que el miedo te puede romper con un solo portazo.
Hoy vas a hacer reir
porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto…
Hoy vas a conseguir
reir tanto de ti y ver que lo has logrado ohhhh…
__________

Lei si è stancata di gettare la spugna,
si stà togliendo poco a poco le ragnatele,
non ha dormito questa notte ma non è stanca,
non guarda nessuno specchio ma si sente bella.

Oggi lei si è messa del rimmel sulle ciglia,
oggi le piace il suo sorriso, non si sente una straniera,
oggi sogna ciò che vuole senza preoccuparsi di nulla,
oggi è una donna che sa di avere un'anima.

Oggi stai per scoprire
che il mondo è solo per te,
che nessuno può farti del male, nessuno può farti male.
Oggi capirai
che la paura può distruggerti sbattendoti la porta in faccia.
Oggi farai ridere
perchè i tuoi occhi si sono stancati delle lacrime.
Oggi riuscirai
a ridere tanto di te stessa e vedere ciò che sei riuscita a fare.

Oggi sarai la donna
che hai voglia di essere.
Oggi ti vorrai bene
come nessuno ha saputo volertene.
Oggi guarderai avanti
visto che dietro ci sono io che ti do forza,
una donna coraggiosa, una donna sorridente,
guarda che succede...

Oggi nessuno conosce la donna perfetta che ci si aspettava
ha rotto senza pudore le regole stabilite,
oggi ha indossato i tacchi per far suonare i suoi passi,
oggi sa che la sua vita non sarà mai un insuccesso.

Oggi scoprirai
che il mondo è solo per te
che nessuno può farti del male, nessuno può farti del male.
Oggi conquisterai il cielo
senza guardare quanto lontano si trova il suolo.
Oggi sarai felice
anche se l'inverno sarà freddo e lungo, e sarà lungo.
Oggi riuscirai
a rider tanto di te stessa e vedere ciò che sei riuscita a fare.

Oggi scoprirai
che il mondo è solo per te,
che nessuno può farti del male, nessuno può farti del male.
Oggi capirai
che la paura può distruggerti chiudendoti la porta in faccia.
Oggi farai ridere
perchè i tuoi occhi si sono stancati di piangere, di piangere.
Oggi riuscirai
a ridere tanto di te stessa e vedere ciò che sei riuscita a fare...

Y esta noche hay nubes...

Nuestra galaxia alberga masomenos 100.000 millones de estrellas, bastantes, según mi parecer.
Los poetas hablan a veces de las miríadas de estrellas del ejército celestial, pero lo cierto es que a simple vista y en el mismo momento son solo visibles 7.646 como mucho, eso sumando los dos hemisferios. Un solo observador podría por tanto ver en condiciones ideales masomenos la mitad, sin embargo en la practica la intensa absorción de la luz de los astros débiles cerca del horizonte solo nos permite contemplar 1/3, unas 2.660 estrellas como máximo, a la vez y desde el mismo punto en una noche muy clara y sin luna . En las grandes ciudades ni siquiera hay forma de ver los astros débiles, eso significa que un observador puede con suerte contar entre cien y ciento cincuenta estrellas a la vez y ni una mas, cien o ciento cincuenta, ocho o nueve docenas de estrellas brillando tímidamente en una noche muy clara... Y esta noche, hay nubes.

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La nostra galassia ospita più o meno 100.000 milioni di stelle, abbastanza, secondo il mio parere.
I poeti parlano spesso delle miriadi di stelle dell'esercito celestiale, ma la verità è che a prima vista e nello stesso momento ne sono visibili solo 7.646 al massimo, questo sommando i due emisferi. Un solo osservatore, pertanto, potrebbe vederne in condizioni favorevoli più o meno la metà, sebbene nella pratica l'assorbimento della luce degli astri deboli vicino la linea dell'orizzonte ci permette di contemplarne solo un terzo, circa 2.660 stelle come massimo, contemporaneamente e dallo stesso punto in una notte molto serena e senza luna. Nelle grandi città non c'è possibilità alcuna di vedere gli astri deboli, ciò significa che un osservatore potrebbe avere la fortuna di contare solo tra le cento e le centocinquanta stelle alla volta e non di più, cento o centocinquanta, otto o nove dozzine che brillano timidamente in una notte molto serena... E questa notte, ci sono le nuvole.

























La economía es un arma. Gracias a políticos y economistas vivimos en un mundo irracional.

La cifra diaria de dinero electrónico globalizado es de dos billones (con "b") de dolares.
Sólo el 5 % de dinero que circula en el mundo es real, puede tocarse y olerse, el 95 % restante es dinero falso, ficticio.

Hay que crear la gran mentira de que los bancos son solventes. No lo son. Están al borde de la quiebra.

El mayor deseo de los bancos es que no les paguen para quedarse con los bienes concretos. ¡Traten de devolver un crédito antes de tiempo, a ver qué cara les ponen!

¿Por qué los principales bancos nunca salen afectados por los ciclos negativos o crisis profundas de la economía, sino que por el contrario ganan más en tales momentos? Se diría que anticipan esos ciclos, ¿verdad?, tal vez saben como crearlos.

Estamos acostumbrados. Estamos ciegos. Estamos en el paraíso de la usura legal.

Ahora los Bancos regalan, en vez de dinero, cacharos en su mayor parte inútiles que no le cuestan nada a cambio de promoción.

La gran ética de usureros bancarios consiste en "como convertir a la gente en esclavos del Banco por nada y a cambio de nada".

Cuando hay un exceso de dinero sólo hay dos formas de equilibrio: o se hace desaparecer el 90 % del dinero, es decir el ficticio (cosa que de momento no va a suceder) o se hacen crecer los precios entre diez y quince veces (cosa que suele suceder casi siempre. Por ejemplo, ahora mismo en la "progre" España, donde una simple sandía que nunca había costado más de 50 centímos de euro la unidad, hoy nos la están vendiendo y la gente imbecilizada comprándola a 3 euros la mitad de la pieza).
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L'economia è un arma. Grazie a politici ed economisti viviamo in un mondo irrazionale.

La cifra giornaliera di denaro elettronico globalizzato è di due biliardi (con "b") di dollari.
Solo il 5 percento di denaro che circola nel mondo è reale, può toccarsi e sentirsi, il restante 95 percento è denaro falso, fittizio.

Bisogna creare la gran bugia che le banche sono solvibili. Non lo sono. Sono sull'orlo del fallimento.

Il maggiore desiderio delle banche è che non le paghiate per rimanere con dei beni concreti. Tentate di restituire un credito prima del tempo, a vedrete che faccia faranno!

Perché le principali banche non risultano mai colpite dai cicli negativi o dalle crisi profonde dell'economia, ma al contrario guadagnano di più in tali momenti? Si direbbe che anticipano quei cicli, vero? Forse sanno come crearli.

Siamo condizionati. Siamo ciechi. Viviamo nel paradiso dell'usura legale.

Ora le Banche regalano, invece di denaro, servizi nella maggiore parte inutili e che non gli costano niente, solo per fare promozione.

La grande etica degli usurai bancari consiste in "come trasformare la gente in schiavi della Banca per niente ed in cambio di niente".

Quando c'è un eccesso di denaro ci sono solo due forme di equilibrio: o si fa sparire il 90 percento del denaro, cioè quello virtuale (cosa che per il momento non succede) o si fanno crescere i prezzi di dieci o quindici volte (cosa che normalmente succede quasi sempre. Per esempio in questo stesso momento nella "progredita" Spagna, dove una semplice anguria non era mai costata più di 50 centesimi di euro l'una, ce la stanno vendendo, e la gente "imbecilizzata" la sta comprando, a 3 euro per una metà)


Da El Concursante, film di Rodrigo Cortés, con Leonardo Sbaraglia, Chete Lera, Myriam Gallego e Luis Zahera



Un pingüino en la Selva Lacandona (2 pt.)



La zapatista es apenas una casita, acaso la más pequeña, en una calle llamada “México”, en un barrio llamado “Latinoamérica”, en una ciudad llamada “Mundo”.


Les decía yo sobre las críticas a los señalamientos que sobre México, Latinoamérica y el Mundo, hace la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Bueno, pues frente a ellas permítanme algunas preguntas:

De en este mundo no cabes

¿Qué pasa, por ejemplo, hace más de una década, cuando una niña (digamos de 4 ó 6 años), indígena y mexicana, ve que su padre, sus hermanos, sus tíos, sus primos, o sus vecinos, toman un arma, una bola de pozol y un tanto de tostadas y “se van a la guerra”? ¿Qué pasa cuando algunos no regresan?
¿Qué pasa cuando esa niña crece y, en lugar de ir por la leña, va a la escuela y aprende a leer y escribir con la historia de lucha de su gente?
¿Qué pasa cuando esa niña llega a la juventud, después de 12 años de ver, oír y hablar con mexican@s, vasc@s, norteamerican@s, italian@s, español@s, catalan@s, frances@s, holandes@s, aleman@s, suiz@s, británie@s, fínlandes@s, danes@s, suec@s, grieg@s, rus@s, japones@s, australian@s, fílipín@s, corean@s, argentín@s, chilen@s, canadiens@s, venezolan@s, colombían@s, ecuatorian@s, guatemaltec@s, portorriquefi@s, dominican@s, uruguay@s, brasileñas, cuban@s, haitian@s, nicaraguens@s, hondureñ@s, Bolivian@s, y etcéter@s, y saber de cómo son sus países, sus luchas, sus mundos?
¿Qué pasa cuando ve que esos hombres y mujeres comparten con su comunidad las carencias, los trabajos, las angustias, las alegrías?
¿Qué pasa con esa niña-luego-púber-luego-jóvena después de ver y escuchar a “las sociedades civiles”, durante 12 años, trayendo no sólo proyectos, también historias y experiencias de diversas partes de México y del Mundo? ¿Qué pasa cuando ve y escucha a los obreros electricistas, trabajando con italian@s y mexican@s en la instalación de una turbina para dotar de luz a una comunidad? ¿Qué pasa cuando se encuentra con los jóvenes universitarios en plena huelga de 1999-2000? ¿Qué pasa cuando descubre que en el mundo no sólo hay hombres y mujeres, sino que la atracción y el amor tienen muchos caminos y modos? ¿Qué pasa cuando ve a jóvenes estudiantes en el plantón de Amador Hernández? ¿Qué pasa cuando escucha lo que dijeron los campesinos de otras partes de México? ¿Qué pasa cuando le cuentan de Acteal y los desplazados en Los Altos de Chiapas? ¿Qué pasa cuando conoce de los acuerdos y avances de los pueblos y organizaciones del Congreso Nacional Indígena? ¿Qué pasa cuando se entera que los partidos políticos ignoraron la muerte de los suyos y decidieron desconocer los acuerdos de San Andrés? ¿Qué pasa cuando le cuentan que los paramilitares del PRD atacaron una marcha zapatista, pacífica y para llevarle agua a otros indígenas, y dejaron a varios compañeros heridos de bala, precisamente un 10 de abril? ¿Qué pasa cuando ve a los soldados federales pasar todos los días con sus tanques de guerra, sus vehículos artillados, sus fusiles apuntando a su casa? ¿Qué pasa cuando alguien le cuenta que en un lugar que se llama Ciudad Juárez, secuestran, violan y asesinan a jovencitas como ella y las autoridades no hacen justicia?
¿Qué pasa cuando escucha a sus hermanos y hermanas, a sus padres, a sus parientes, contar de cuando fueron a la marcha de los 1,111 en 1997, a la consulta de los 5000 en 1999, platicar de lo que vieron y escucharon, de las familias que los recibieron, de cómo es su modo de los ciudadanos, de que también luchan, de que tampoco se dejan?
¿Qué pasa cuando ve, por ejemplo, a Eduardo Galeano, Pablo González Casanova, Adolfo Gilly, Alain Touraine, Neil Harvey, con el lodo hasta las rodillas, reunidos en una champa en La Realidad, platicando del neoliberalismo? ¿Qué pasa cuando escucha a Daniel Viglietti cantar en una comunidad “A desalambrar”? ¿Qué pasa cuando ve la obra de teatro “Zorro el zapato” que los niños franceses de Tameratong presentaron en tierra zapatista? ¿Qué pasa cuando ve y escucha a José Saramago hablando, hablándole? ¿Qué pasa cuando oye a Osear Chávez cantar en tzotzil? ¿Qué pasa cuando escucha a un indígena Mapuche contar su experiencia de lucha y resistencia en un país que se llama Chile? ¿Qué pasa cuando se mete a una reunión donde uno que dice que es “piquetero” cuenta de cómo se organizan y resisten en un su país que se llama Argentina? ¿Qué pasa cuando oye a un indígena de Colombia contar que, en medio de la guerrilla, los paramilitares, los soldados y los asesores militares norteamericanos, sus compañeros tratan de construirse como indígenas que son? ¿Qué pasa cuando oye a los “ciudadanos musiqueros” tocar esa música muy otra que se llama “rock” en un campamento de desplazados? ¿Qué pasa cuando sabe que los de un equipo italiano de fútbol que se llama Internazionale de Milano apoyaron económicamente a los heridos y desplazados de Zínacantán? ¿Qué pasa cuando ve llegar a un grupo de hombres y mujeres norteamerican@s, aleman@s y británic@s con aparatos electrónicos, y los escucha contar de lo que hacen en sus países para acabar con las injustícias, mientras le enseñan a armar y a usar esos aparatos, y al rato ella ya está frente al micrófono diciendo “Escucha usted Radio Insurgente, la voz de los sin voz, transmitiendo desde las montañas del sureste mexicano, y vamos a empezar con una bonita cumbia que se llama “La Suegra “, y les avisamos a los promotores de salud que ya pasen al Caracol a recoger la vacuna” ¿Qué pasa cuando escucha en la Junta de Buen Gobierno que ese catalán vino desde muy lejos para entregar personalmente lo que un comité de solidaridad juntó como apoyo para la resistencia? ¿Qué pasa cuando ve a un norteamericano ir y venir con el café, la miel y las artesanías (y el producto de su venta), que producen las cooperativas zapatistas, cuando ve que no reclama ninguna atención especial a pesar de que lleva años haciendo eso sin que nadie, mas que nosotros, le lleve la cuenta? ¿Qué pasa cuando ve a l@s grieg@s traer el dinero para los materiales de la escuela y pues que se ponen a trabajar junto con los indígenas zapatistas en la construcción? ¿Qué pasa cuando ve a una frentista llegar al caracol y entregar un camión lleno de medicinas, aparatos médicos, camas de hospital y hasta uniformes y zapatos para l@s promotor@s de salud, mientras otros jóvenes del fzln se distribuyen para ayudar en las clínicas comunitarias? ¿Qué pasa cuando ve que los de “una escuela para Chiapas” llegan, se van y dejan, en efecto, una escuela, un camión escolar, lapiceros, cuadernos, pizarrones? ¿Qué pasa cuando ve que, a la escuela de idiomas que hay en Oventik (y que, en condiciones heroicas mantiene funcionando un compañero “ciudadano”), llegan hindúes, coreanos, japoneses, australianos, eslovenos, iraníes? ¿Qué pasa cuando mira que llega una persona a entregar con la Comisión de Vigilancia un libro con la traducción en árabe o en japonés o en kurdo, de los comunicados del EZLN y las regalías de su venta?
¿Qué pasa cuando, por ejemplo, una niña crece y llega a la juventud en la resistencia zapatista, durante 12 años en las montañas del Sureste mexicano?
Les pregunto porque, por ejemplo, aquí, haciendo la posta de alerta roja en el Cuartel General del EZLN, hay dos ínsurgentas. Las dos son, como dicen los compas, “cien por ciento indígenas y cien por ciento mexicanas”. Una tiene ahora 18 años y la otra 16. O sea que en 1994 tenían 6 años la una y 4 la otra.
Como ellas hay decenas en nuestras posiciones de montaña, centenas en las milicias, miles en los cargos organizativos y de comunidad, decenas de miles en los pueblos zapatístas. El mando inmediato de las dos que hacen la posta es un teniente insurgente, indígena, de 22 años, o sea que tenía 10 años en 1994. La posición está bajo el mando de un capitán insurgente, también indígena, al que, como debe de ser, le gusta mucho la literatura, y tiene 24 años, es decir, 12 años cuando inició el alzamiento. Y en todas partes de estas tierras hay hombres y mujeres que pasaron de la niñez a la juventud y de la juventud a la madurez, en la resistencia zapatista.
Entonces, les pregunto: ¿Qué les digo? ¿Que el mundo es ancho y ajeno? ¿Que sólo importa lo que nos pase a nosotros? ¿Que lo que pasa en otras parte de México, de Latinoamérica y del Mundo no nos interesa, que no debemos meternos ni en lo nacional ni en lo internacional, y que debemos encerrarnos (y engañarnos), pensando que podremos lograr, solos, eso por lo que murieron sus parientes? ¿Qué no debemos hacer caso a todas las señales que nos indican que sólo haciendo lo que vamos a hacer podremos sobrevivir? ¿Qué debemos negarle el oído y la palabra a quienes no nos han escatimado ni el uno ni la otra? ¿Qué debemos respetar y apoyar a los mismos políticos que nos negaron una salida digna a la guerra? ¿Qué, antes de salir, tenemos que aprobar ante un jurado calificador para ver si lo que se ha construido acá en 12 años de guerra tiene méritos suficientes?
En la Sexta Declaración les contamos que han entrado nuevas generaciones a la lucha. Y No sólo son nuevas, también tiene otras experiencias, otras historias. No lo dijimos en la Sexta, pero lo digo ahora: son mejores que nosotros, los que empezamos el EZLN e iniciamos el alzamiento. Miran más lejos, tienen el paso más firme, son más abiertos, están mejor preparados, son más inteligentes, más decididos, más conscientes.
Lo que plantea la Sexta no es un producto “importado”, elaborado por un grupo de sabios en un laboratorio ascéptíco, y luego implantado en un grupo social. La Sexta viene de lo que somos ahora y de donde estamos. Por eso aparecen esas partes primero, porque no se puede comprender lo que nos proponemos, si no se entiende antes lo que ha sido nuestra experiencia y organización, es decir, nuestra historia. Y cuando digo “nuestra historia” no estoy hablando sólo de la del EZLN, también incorporo la de todos esos hombres y mujeres de México, de Latinoamérica y del Mundo que han estado con nosotros… aunque no los hayamos visto y estén en sus mundos, sus luchas, sus experiencias, sus historias.
La lucha zapatista es una champita, una casita más, tal vez la más humilde y sencilla entre las que se levantan, con idénticos o mayores penurias y esfuerzos, en esta calle que se llama “México”, Quienes habitamos en esa casita, nos identificamos en la banda que puebla todo el barrio bajo que se llama “Latinoamérica”, y aspiramos a algo aportar en hacer habitable la gran ciudad que se llama “Mundo”. Si esto está mal, adjudíquenlo a todos esos hombres y mujeres que, luchando en sus casas, barrios, ciudades, es decir, en sus mundos, tomaron un lugar entre nosotros. No arriba, no abajo, sino con nosotros.

Un Pingüino en la Selva Lacandona

Bueno, lo prometido es deuda. Al inicio de este escrito les dije que les iba a contar del pingüino que hay aquí, en las montañas del Sureste Mexicano, así que ahí les va.
Sucedió en uno de los cuarteles insurgentes, hace poco más de un mes, en las vísperas de la Alerta Roja. Me encontraba yo de paso, rumbo a la posición que sería el cuartel general de la Comandancia General del EZLN. Ahí debía recoger a los insurgentes e insurgentes que formarían mi unidad durante la Alerta Roja. El mando del cuartel, un Teniente Coronel Insurgente, terminaba de levantar el campamento y tomaba las disposiciones para mover la impedimenta. Con el fin de no recargarse mucho en el suministro que mandan las bases de apoyo para el sostenimiento de las tropas insurgentes, los combatientes de esta unidad habían desarrollado algunos medios de subsistencia propios: una hortaliza y una granja. Se decidió que de las hortalizas se cargaba lo que se pudiera y lo demás quedaba a la buena de dios. En cuanto a los pollos, gallinas y gallos, pues la alternativa era comerlos o dejarlos. “Mejor los comemos nosotros y no los federales”, decidieron, no sin razón, los hombres y mujeres (jóvenes menores de 20 años la mayoría), que mantenían esa posición. Uno a uno, los animales fueron a parar a la olla y, de ahí, a los platos hondos de los combatientes. Tampoco eran muchos animales, así que en unos cuantos días, la población avícola se había reducido a dos o tres ejemplares.
Cuando sólo quedaba uno, precisamente el día de la partida, pasó lo que pasó…
El último pollo empezó a caminar erguido, tal vez pretendiendo confundirse con nosotros y pasar desapercibido con esa postura. No sé mucho de zoología, pero parece que la constitución anatómica de los pollos no está hecha para caminar erguidos, así que, con el bamboleo que le producía el esfuerzo de mantenerse derecho, el pollo caminaba tambaleándose y sin atinar un rumbo preciso. Fue entonces que alguien dijo “parece pingüino”. El hecho provocó risas y éstas derivaron en simpatía. El pollo parecía, es cierto, un pingüino, sólo le faltaba la pechera blanca. El caso es que las bromas terminaron por impedir que el “pingüino” tuviera el mismo destino que sus compañeros de granja.
Llegó la hora de la salida y, revisando que no quedara nada, se dieron cuenta de que el “pingüino” estaba todavía ahí, tambaleándose de un lado a otro, pero sin volver a su posición natural. “Llevémoslo”, dije, y todos me quedaron viendo para ver si bromeaba o era en serio. Fue la insurgenta Toñita la que se ofreció a llevarlo.
Empezaba a llover y lo puso en su regazo, debajo de la pesada capa de plástico con la que la Toñita protegía su arma y su mochila del agua. Lloviendo iniciamos la marcha.
Llegó el pingüino hasta el Cuartel General del EZLN y rápidamente se adaptó a la rutina de alerta roja insurgente. A menudo se unía (siempre sin perder la descompostura de pingüino), a los insurgentes e insurgentas en la hora de la célula, o sea del estudio político. El tema de estos días es sobre las 13 demandas zapatistas y los compañeros lo resumen bajo el título de “Por qué luchamos”. Bueno, pues no me lo van a creer, pero cuando me he acercado a la reunión de la célula, pretextando la búsqueda de café caliente, he visto que el “pingüino” es el que pone más atención. Y no sólo, de tanto en tanto, picotea a alguno que se queda dormido en mitad de la plática política, como reconviniéndolo para que preste atención.
No hay otro animal en el cuartel… digo, además de las culebras, las tarántulas “chibó”, dos ratones de campo, los grillos, las hormigas, un número indeterminado (pero muy grande) de zancudos, y una cojolita que llega a cantar, probablemente porque se siente convocada por la música de cumbias, rancheras, corridos, de amores y de despecho que sale del pequeño radio que se usa para oír el noticiero matutino de Pascal Beltrán en Antena Radio, y luego la “Plaza Pública” de Miguel Ángel Granados Chapa en Radio UNAM.
Bueno, les decía que no hay otro animal, así que parece normal que “pingüino” piense que nosotros somos sus congéneres y tienda a comportarse como uno más de nosotros. No habíamos advertido hasta qué grado había llegado, hasta que una tarde se negó a comer en el rincón que tiene destinado y se acercó a la mesa hecha de palos. Pingüino hizo un escándalo, más de pollo que de pingüino, hasta que comprendimos que quería comer con nosotros. Deben saber que la nueva identidad de Pingüino le impide al ex pollo el volar el mínimo necesario para subir a la banca, así que es la insurgenta Erika quien lo sube y le da de comer de su plato.
El capitán insurgente al mando me ha dicho que al pollo, quiero decir a Pingüino, no le gusta quedarse solo en la noche, tal vez porque teme que los tlacuaches lo puedan confundir con un pollo, y protesta hasta que alguien lo lleva a su techo. No tardará mucho tiempo en que la Erika y la Toñita le hagan con tela una pechera blanca (querían pintarlo con cal o con pintura de casa, pero logré disuadirlas… creo), para que no haya dudas de que es un pingüino y nadie lo confunda con un pollo.
Ustedes pueden pensar que estoy, o estamos, delirando, pero lo que les cuento es cierto. Mientras tanto. Pingüino se ha convertido en parte de la Comandancia General del ezetaelene y, tal vez, podrán verlo con sus propios ojos quienes vengan a las reuniones preparatorias para la “Otra Campaña”. También es de suponer que Pingüino sea la mascota del equipo de fútbol del EZLN cuando se enfrente, próximamente, al internazionale de Milano. Tal vez entonces alguien saque una foto para el recuerdo. Tal vez, pasado algo de tiempo y mirando la imagen, una niña o un niño preguntaran: “Mamá, ¿y quienes son los que están al lado de Pingüino?” (Suspiro).
¿Saben qué? Se me ocurre ahora que nosotros somos como Pingüino, esforzándonos por erguirnos y hacernos un lugar en México, en América Latina, en el Mundo. Como de por sí no está en nuestra anatomía el viaje que emprenderemos, seguramente andaremos tambaleándonos, vacilantes y torpes, provocando risas y bromas. Aunque tal vez, también como Pingüino, provoquemos alguna simpatía y alguien, generoso, nos arrope y nos ayude, caminando con nosotros, a hacer lo que todo hombre, mujer o pingüino deben hacer, es decir, tratar siempre de ser mejores de la única forma posible, o sea luchando.
Vale. Salud y un abrazo de Pingüino (¿?).

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos




La zapatista è appena una casetta, forse la più piccola, in una strada chiamata “Messico”, in un quartiere chiamato “America Latina”, in una città chiamata “Mondo”.


Vi dicevo delle critiche alle osservazioni che riporta la Sesta Dichiarazione della Selva Lacandona su Messico, America Latina e sul Mondo. Bene, permettetemi alcune domande rispetto a quelle
osservazioni:

In questo mondo non ci stai

Che cosa accade, per esempio, da più di un decennio, quando una bambina (diciamo di 4 o 6 anni) indigena e messicana, vede che suo padre, i suoi fratelli, i suoi zii, i suoi cugini, o i suoi vicini, prendono un’arma, una palla di pozol e qualche tostadas e “vanno in guerra”? Che cosa succede quando qualcuno non ritorna?
Che cosa accade quando quella bambina cresce e, invece di andare per legna, va a scuola ed impara a leggere e scrivere con la storia della lotta della sua gente?
Che cosa accade quando quella bambina raggiunge la giovinezza, dopo 12 anni trascorsi a vedere, ascoltare e parlare con mexican@, basch@, nordamerican@, italian@, spagnol@, catalan@, frances@, olandes@, tedesch@, svizzer@, britannic@, finlandes@, danes@, svedes@, grec@, russ@, giappones@, australian@, filippin@, corean@, argentin@, cilen@, canades@, venezuelan@, colombian@, equadoregn@, guatemaltech@, portorican@, dominican@, uruguayan@, brasilian@, cuban@, haitian@, nicaraguens@, hondureñ@, bolivian@, ed ecceter@, e a conoscere come sono i loro paesi, le loro lotte, i loro mondi?
Che cosa accade quando vede che quegli uomini e quelle donne condividono con la propria comunità le mancanze, i lavori, le angosce, le allegrie?
Che cosa accade a questa bambina-poi-adolescente-poi-giovane dopo aver visto ed ascoltato “le società civili”, per 12 anni, portare non solo progetti, ma anche storie ed esperienze da diverse parti del Messico e del Mondo? Che cosa accade quando vede ed ascolta gli operai elettricisti che lavorano con italian@ e messican@ all’installazione di una turbina per dotare di luce elettrica una comunità? Che cosa accade quando si trova con i giovani universitari in pieno sciopero del 1999-2000? Che cosa accade quando scopre che nel mondo non ci sono solo uomini e donne, ma che l’attrazione e l’amore hanno molti percorsi e modi? Che cosa accade quando vede giovani studenti nel presidio di Amador Hernández? Che cosa accade quando ascolta quello che hanno detto i contadini di altre parti del Messico? Che cosa accade quando le raccontano di Acteal e dei profughi ne Los Altos del Chiapas? Che cosa accade quando conosce gli accordi ed i progressi dei popoli e delle organizzazioni del Congresso Nazionale Indigeno? Che cosa accade quando viene a sapere che i partiti politici hanno ignorato la morte dei suoi ed hanno deciso di ignorare gli accordi di San Andrés? Che cosa accade quando le raccontano che i paramilitari del PRD hanno attaccato una marcia zapatista, pacifica che portava acqua ad altri indigeni, ed hanno lasciato diversi compagni feriti dalle pallottole, proprio un 10 aprile? Che cosa accade quando vede i soldati federali passare tutti i giorni con i loro carri armati da guerra, i loro veicoli con l’artiglieria, i loro fucili puntati verso casa sua? Che cosa accade quando qualcuno le racconta che in un posto che si chiama Ciudad Juárez, sequestrano, violentano ed assassinano ragazzine come lei e le autorità non fanno giustizia?
Che cosa accade quando ascolta i suoi fratelli e le sue sorelle, i suoi genitori, i suoi parenti, raccontare di quando sono stati nella marcia dei 1.111 nel 1997, alla consultazione dei 5mila nel 1999, parlare di quello che hanno visto ed ascoltato, delle famiglie che li hanno accolti, di come sono i cittadini, che anche loro lottano, che neppure loro si arrendono?
Che cosa accade quando vede, per esempio, Eduardo Galeano, Pablo González Casanova, Adolfo Gilly, Alain Touraine, Neil Harvey, con il fango fino alle ginocchia, riuniti in una capanna a La Realidad, a parlare del neoliberismo? Che cosa accade quando ascolta Daniel Viglietti cantare in una comunità "A desalambrar"? Che cosa accade quando vede l’opera teatrale "Zorro el zapato" che i bambini francesi di Tameratong hanno rappresentato in terra zapatista? Che cosa accade quando vede ed ascolta José Saramago che parla, che le parla? Che cosa accade quando sente Oscar Chávez cantare in tzotzil? Che cosa accade quando ascolta un indigeno Mapuche raccontare la sua esperienza di lotta e resistenza in un paese che si chiama Cile? Che cosa accade quando partecipa ad una riunione dove uno che dice di essere “piquetero” racconta di come si organizzano e resistono nel suo paese che si chiama Argentina? Che cosa accade quando sente un indigeno della Colombia raccontare che, in mezzo alla guerriglia, ai paramilitari, ai soldati ed ai consulenti militari nordamericani, i suoi compagni tentano di realizzarsi come indigeni quali sono? Che cosa accade quando ascolta i “cittadini musicisti” suonare quella musica molto diversa che si chiama “rock” in un accampamento di profughi? Che cosa accade quando sa che quelli di una squadra italiana di calcio che si chiama Internazionale di Milano hanno aiutato economicamente i feriti e sfollati di Zínacantán? Che cosa accade quando vede arrivare un gruppo di uomini e donne nordamerican@, tedesch@ e britannic@ con apparecchiature elettroniche, e li ascolta raccontare di quello che fanno nei loro paesi per sconfiggere le ingiustizie, mentre le insegnano a montare ed a usare queste apparecchiature, e subito dopo lei è già davanti al microfono che dice “Siete in ascolto di Radio Insurgente, la voce dei senza voce, che trasmette dalle montagne del sudest messicano, e incominciamo con una bella cumbia dal titolo La Suegra, ed avvisiamo i promotori di salute di passare dal Carcol a prendere il vaccino”. Che cosa accade quando sente nella Giunta di Buon Governo che questo catalano è venuto da molto lontano per consegnare personalmente quello che un comitato di solidarietà ha raccolto come appoggio per la resistenza? Che cosa accade quando vede un nordamericano andare e venire col caffè, il miele e l’artigianato (ed il ricavato della loro vendita) che producono le cooperative zapatiste, quando vede che non reclama nessuna attenzione particolare malgrado siano anni che lo sta facendo senza che nessuno, oltre a noi, se ne renda conto? Che cosa accade quando vede i/le grec@ portare i soldi per il materiale della scuola e poi che si mettono a lavorare insieme agli indigeni zapatisti alla sua costruzione? Che cosa accade quando vede una del fronte arrivare al caracol e consegnare un camion pieno di medicine, apparecchiature mediche, letti di ospedale e perfino divise e scarpe per i/le promotor@ di salute, mentre altri giovani del FZLN si dividono per aiutare nelle cliniche comunitarie? Che cosa accade quando vede che quelli di “una scuola per il Chiapas” arrivano, se ne vanno e lasciano, in effetti, una scuola, un pulmino scolastico, penne, quaderni, lavagne? Che cosa accade quando vede che, nella scuola di lingue che c’è ad Oventik (che, in condizioni eroiche, tiene in funzione un compagno “cittadino”) arrivano indù, coreani, giapponesi, australiani, sloveni, iraniani? Che cosa accade quando vede che arriva una persona a consegnare alla Commissione di Vigilanza un libro con la traduzione in arabo o in giapponese o in curdo, dei comunicati dell’EZLN e i ricavi della sua vendita?
Che cosa accade quando, per esempio, una bambina cresce ed arriva alla giovinezza nella resistenza zapatista, per 12 anni nelle montagne del Sudest messicano?
Ve lo chiedo perché, per esempio, qui a fare da staffetta di allerta rossa nel quartiere generale dell’EZLN, ci sono due insurgentas. Le due sono, come dicono i compagni, “cento per cento indigene e cento per cento messicane”. Una adesso ha 18 anni e l’altra 16. Cioè, nel 1994 avevano 6 anni l’una e 4 l’altra.
Come loro ce ne sono decine nelle nostre postazioni di montagna, centinaia nelle milizie, migliaia negli incarichi organizzativi e comunitari, decine di migliaia nei villaggi zapatisti. Il diretto comandante delle due che fanno la staffetta è un tenente insurgente, indigeno, di 22 anni, che ne aveva cioè 10 nel 1994. La postazione è sotto il comando di un capitano insurgente, anche lui indigeno, al quale, come deve essere, piace molto la letteratura, e che ha 24 anni, cioè ne aveva 12 quando iniziò la sollevazione. E in tutte le parti di queste terre ci sono uomini e donne che sono passati dall’infanzia alla giovinezza e dalla giovinezza alla maturità, nella resistenza zapatista.
Allora, vi domando: Che cosa dico loro? Che il mondo è grande ed estraneo? Che importa solo quello che succede a noi? Che quello che succede in altre parte del Messico, dell’America Latina e del Mondo non ci interessa, che non dobbiamo occuparci né delle questioni nazionali né di quelle internazionali, e che dobbiamo rinchiuderci (ed ingannarci), pensando che potremo ottenere, da soli, quello per cui sono morti i loro parenti? Che non dobbiamo far caso a tutti i segnali che ci indicano che solo facendo quello che stiamo per fare potremo sopravvivere? Che dobbiamo negare l’ascolto e la parola a coloro che non ci hanno lesinato né l’uno né l’altra? Che dobbiamo rispettare ed appoggiare gli stessi politici che ci hanno negato una soluzione degna della guerra? Che, prima di uscire, dobbiamo presentarci davanti ad una giuria che decida se quello che si è costruito qui in 12 anni di guerra è sufficientemente meritevole?
Nella Sesta Dichiarazione raccontiamo che nuove generazioni sono entrate nella lotta. E, non solo sono nuove, ma hanno anche altre esperienze, altre storie. Non lo abbiamo detto nella Sesta, ma lo dico adesso: sono migliori di noi che abbiamo dato inizio all’EZLN ed incominciato la sollevazione. Guardano più lontano, hanno il passo più deciso, sono più aperti, sono meglio preparati, sono più intelligenti, più decisi, più coscienti.
Quello che espone la Sesta non è un prodotto “importato”, elaborato da un gruppo di saggi in un laboratorio asettico e poi impiantato in un gruppo sociale. La Sesta viene da quello che siamo adesso e da dove siamo. Per questo appare prima questa parte, perché non si può comprendere quello che proponiamo se prima non si capisce quella che è stata la nostra esperienza ed organizzazione, cioè la nostra storia. E quando dico la “nostra storia” non sto parlando solo di quella dell’EZLN, ma includo anche quella di tutti quegli uomini e quelle donne del Messico, dell’America Latina e del Mondo che sono stati con noi… anche se non li abbiamo visti e si trovano nei loro mondi, con le loro lotte, le loro esperienze, le loro storie.
La lotta zapatista è una capanna, una casetta in più, forse la più umile e semplice tra quelle che si elevano, con identiche o maggiori penurie e sforzi, in questa strada che si chiama “Messico”. Noi che abitiamo in questa casetta, ci identifichiamo con la banda che popola tutto il bassofondo che si chiama “America Latina” ed aspiriamo a fare qualcosa per rendere abitabile la grande città che si chiama “Mondo”. Se questo è male, attribuitelo a tutti quegli uomini e quelle donne che, lottando nelle loro case, nei quartieri, nelle città, cioè, nei loro mondi, hanno occupato un posto tra di noi. Non sopra, non sotto, ma con noi.

Un pinguino nella Selva Lacandona

Bene, una promessa è debito. All’inizio di questo scritto vi ho detto che avrei raccontato del pinguino che è qui, nelle montagne del Sudest Messicano, dunque eccolo qui.
È successo in uno dei quartieri insurgentes, poco più di un mese fa, alla vigilia dell’allerta rossa. Io mi trovavo di passaggio, diretto alla postazione che sarebbe il quartiere generale del Comando Generale dell’EZLN. Qui dovevo riunire gli insurgentes e le insurgentas che avrebbero composto la mia unità durante l’allerta rossa. Il comandante del quartiere, un tenente colonnello insurgente, stava finendo di smantellare l’accampamento e dava disposizioni per spostare i carichi e i bagagli. Allo scopo di non gravare troppo sui rifornimenti mandati dalle basi di appoggio per il sostentamento delle truppe ribelli, i combattenti di questa unità avevano sviluppato alcuni mezzi di sussistenza propri: un orto ed un pollaio. Si decise che degli ortaggi si sarebbe preso quello che si poteva ed il resto sarebbe rimasto alla mercé di dio. In quanto a polli, galline e galli, l’alternativa era mangiarli o abbandonarli. “Meglio se li mangiamo noi che i federali”, decisero, non senza ragione, gli uomini e le donne (giovani di meno di 20 anni in maggioranza) che occupavano questa postazione. Uno ad uno, gli animali sono finiti in pentola e, da lì, nei piatti fondi dei combattenti. Non si trattava nemmeno di molti animali, cosicché in pochi giorni la popolazione avicola si era ridotta a due o tre esemplari.
Quando ne rimase solo uno, precisamente il giorno della partenza, accadde quel che accadde…
L’ultimo pollo incominciò a camminare eretto, forse cercando di confondersi con noi e di passare inosservato con quella postura. Non ne so molto di zoologia, ma sembra che la costituzione anatomica dei polli non sia fatta per camminare eretti, cosicché, con il dondolio che gli produceva lo sforzo per mantenersi diritto, il pollo camminava dondolandosi e senza seguire una direzione precisa. Fu allora che qualcuno disse “sembra un pinguino”. Il fatto provocò risate e queste suscitarono simpatia. Vero, il pollo sembrava un pinguino, gli mancava solo la pettorina bianca. Il fatto è che le burle finirono per impedire che il “pinguino” subisse lo stesso destino dei suoi compagni di allevamento.
Arrivò l’ora della partenza e, controllando che non restasse nulla, si resero conto che il “pinguino” era ancora lì, che si dondolava da una parte all’altra, ma senza ritornare alla sua posizione naturale.
Portiamolo”, dissi, e tutti mi guardarono per vedere se stavo scherzando o se dicevo sul serio. Fu l’insurgenta Toñita che si offrì di portarlo.
Incominciava a piovere e se lo prese in braccio, sotto la pesante mantella di plastica con la quale la Toñita proteggeva la sua arma ed il suo zaino dall’acqua.
Sotto la pioggia iniziamo la marcia.
Il pinguino arrivò fino al Quartiere Generale dell’EZLN e rapidamente si adattò alla routine dell’allerta rossa ribelle. Spesso si univa (sempre senza perdere la postura da pinguino) agli insurgentes ed alle insurgentas all’ora della cellula, cioè dello studio politico. Il tema di questi giorni è quello delle 13 domande zapatiste ed i compagni lo riassumono col titolo “Perché lottiamo”. Beh, non mi crederete, ma quando mi sono avvicinato alla riunione della cellula, con la scusa di un caffè caldo, ho visto che il”pinguino” è il più attento. E non solo, di tanto in tanto, becca qualcuno che si è addormentato in mezzo alla discussione politica, come a rimproverarlo perché presti attenzione.
Non c’è nessun altro animale nel quartiere… cioè oltre alle bisce, alle tarantole “chibó”, a due topi di campagna, ai grilli, alle formiche, ad un numero indeterminato (ma molto grande) di zanzare ed a un fagiano che viene a cantare, probabilmente attirato dalla musica delle cumbias, rancheras, corridos, di amori e tradimenti che esce dalla piccola radio che si usa per ascoltare il notiziario mattutino di Pascal Beltrán su Antenna Radio, e poi la Plaza Pública di Miguel Ángel Granados Chapa su Radio UNAM.
Bene, vi dicevo che non ci sono altri animali, cosicché sembra normale che il “pinguino” pensi che noi siamo suoi congeneri e tenda a comportarsi come uno di noi. Non avevamo notato a che livello era arrivato fino a che un pomeriggio si è rifiutato di mangiare nell’angolo a lui destinato e si è avvicinato al tavolo di legno. Pinguino ha fatto casino, più da pollo che da pinguino, fino a che abbiamo capito che voleva mangiare con noi. Dovete sapere che la nuova identità di Pinguino impedisce all’ex pollo il volare anche il minimo necessario per salire sulla panca, cosicché è l’insurgenta Erika a tirarlo su ed a dargli da mangiare dal suo piatto.
Il capitano insurgente al comando mi ha detto che al pollo, voglio dire a Pinguino, non piace restare solo di notte, forse perché teme che i tlacuaches [mammiferi marsupiali. N.d.T.] possano confonderlo con un pollo e protesta fino a che qualcuno non lo porta sotto il suo tetto. Non ci vorrà molto che la Erika e la Toñita non gli facciano una pettorina bianca di tela (volevano dipingerlo con calce o con vernice per la casa, ma sono riuscito a dissuaderle… almeno credo) perché non ci siano dubbi sul fatto che è un pinguino e nessuno lo confonda con un pollo.
Potete pensare che sto o che stiamo, delirando, ma quello che vi sto raccontando è vero. Nel frattempo.
Pinguino è diventato parte del Comando Generale dell’ezzetaellenne e, forse, potrà vederlo con i propri occhi chi verrà alle riunioni preparatorie per la “Altra Campagna”. C’è da supporre anche che Pinguino sarà la mascotte della squadra di calcio dell’EZLN quando affronterà, prossimamente, l’Internazionale di Milano. Forse allora qualcuno farà una foto ricordo. Forse, passato qualche tempo e guardando l’immagine, una bambina o un bambino domanderà: “Mamma, ma chi sono quelli che stanno a fianco di Pinguino?” (sospiro).
Sapete una cosa? Mi sovviene ora che noi siamo come Pinguino, mentre ci sforziamo di ergerci e di farci un posto in Messico, in America Latina, nel Mondo. Ma siccome non è nella nostra anatomia il viaggio che intraprenderemo, sicuramente procederemo barcollando, vacillanti e rozzi, provocando risa e burle. Anche se forse, proprio come Pinguino, susciteremo qualche simpatia e qualcuno, generoso, ci coprirà e ci aiuterà, camminando con noi, a fare quello che ogni uomo, donna o pinguino deve fare, ovvero, tentare sempre di essere migliore nell’unico modo possibile, cioè lottando.
Bene. Saluti ed un abbraccio da Pinguino(?).

Dalle montagne del Sudest Messicano
Subcomandante Insurgente Marcos





Parte precedente: Un pingüino en la Selva Lacandona (1 pt.)

Mi Amor mueveme el sol...



Un passo indietro ed io già so,
di avere torto e non ho più le parole,
che muovano il sole.
Un passo avanti e il cielo è blu
e tutto il resto non pesa più,
come queste tue parole, che si muovono sole...
Come sempre sei nell'aria sei,
tu aria vuoi e mi uccidi.
Come sempre sei nell'aria sei,
tu aria dai e mi uccidi...
Tu come aria in vena sei.
Un passo indietro ed ora tu, tu non ridi più
e tra le mani aria stringi,
e non trovi le parole,
e ci riprovi ancora a muovermi il sole...
Ancora un passo un altro ancora,
un passo avanti ed ora io, io non parlo più,
e tra le mani, mani stringo
a che servon le parole
amore dai, dai, dai muovimi il sole.
Perchè sei nell'aria sei,
tu che aria vuoi,
ma che aria dai se poi mi uccidi.
Tu come aria in vena sei.
Un passo indietro ed io.
Un passo avanti e tu.
Un passo avanti e noi, noi, noi...
_________

Un paso atrás y ya sé,
de equivocarme y ya no tengo las palabras,
que muevan el sol.
Un paso adelante y el cielo es azul
y todo el resto no colgado más,
como estas tus palabras, que se mueven sol...
Como siempre estás en el aire eres,
tú aire quieres y me matas.
Como siempre estás en el aire eres,
tú aire me das y me matas...
Tú como aire en vena eres.
Un paso atrás y ahora tú, tú no ríes más
y entre las manos aire aprietas,
y no encuentras las palabras,
y todavía nos aseguras a moverme el sol...
Echa el ancla un paso otra ancla,
un paso adelante y ahora yo, yo no hablo más,
y entre las manos, manos resumo
a que servon las palabras
amor de los, de los, de los mueveme el sol.
Porque estás en el aire eres,
tú que aire quieres,
pero que aire de los si luego me matas.
Tú como aire en vena eres.
Un paso atrás y yo.
Un paso adelante y tú.
Un paso adelante y nosotros, nosotros, nosotros...