Ahora ¡Vamos!


Cosa succede che succede in giro
chi vede bianco chi vede nero
chi resta in casa chi se ne va in strada
che cosa conta che cosa è vero?
mi han detto che per tenere alti i consumi
è necessario far morire i fiumi
ho letto che le marche dei diamanti
han provocato guerre devastanti
che il succo d'ananas è insanguinato
ed il caffè ha un gusto assai salato
che c'è chi vive nella povertà
fabbricando simboli di povertà
che un brevetto di una medicina
vale più della vita di una bambina
posso capire che così si salvaguarda il lavoro
vorrei vedere fosse figlia loro
la conoscenza e la tecnologia
a molte strade hanno aperto la via
il commercio è uno strumento di libertà
ma nel rispetto dei diritti e della dignità
della diversità e dell'ambiente
allora forza venite gente
che le speranze non si sono spente
allora forza venite gente...

Noi dobbiamo convincerli che la vita vale
una vita soltanto più di una multinazionale
noi dobbiamo convincerli che la strada buona
è il rispetto totale dei diritti di una persona...

Ho saputo che molte banche
coi risparmi delle persone
ci finanziano l'industria bellica
il narcotraffico e la distruzione
cosa devo fare mammà
cosa devo fare mammà
vi prego signori che state a sentire
voi che avete il denaro voi che avete il potere
voi che avete l'accesso che guidate il progresso
voi che state pensando "chi cazzo è questo fesso?"
che fabbricate e vendete prodotti scaduti
che i vostri figli li mandate nei migliori istituti
che inquinate le anime le strade le acque ed i prati
e i vostri giardini sono tutti curati
certe volte io mi sento male
ma le speranze non si sono spente
allora forza venite gente...

Noi dobbiamo convincerli che la vita vale
una vita soltanto più di una multinazionale
noi dobbiamo convincerli che la strada buona
è il rispetto totale dei diritti di una persona...



Salvamos nosotros


I bianchi, i neri, la religione
il pessimismo della ragione
la foto di gruppo, il primo giorno di scuola
libertà di movimento, libertà di parola
le otto principesse e i settecento nani
le armi gli scudi, i diritti umani
i corvi che gracchiano "rivoluzione"!!
però non c'è pietà e non c'è compassione
il sangue si coagula sul pavimento
si inceppa l'articolazione del movimento
la voce che balbetta la speranza che inciampa
la capra che crepa la capra che campa
la giornalista scrittrice che ama la guerra
perché le ricorda quando era giovane e bella
amici e nemici, che comodità
villaggi di fango contro grandi città.

Salvami salvati salvaci salviamoci
salvali salvati salvami salviamoli

Le reti i cancelli le zone rosse
migliaia di croci milioni di fosse
la nato la fao le nazioni unite
seimiliarditrecentomilioni di vite
dignità dignità, una virtù normale
l'indifferenza e il piu' grave peccato mortale
il mercato mondiale - il mercato rionale
la croce del sud e la Stella polare
il nasdaq che crolla, il petrolio che sale
la borsa che scende, la borsa che sale
la storia ci insegna che non c'e fine all'orrore
la vita ci insegna che vale solo l'amore

Salvami salvati salvaci salviamoci
salvali salvati salvami salviamoli

Il PIL - la ricchezza misurata in consumo
la rete globale i segnali di fumo
la riconversione dell'energia
il colpo di coda dell'economia
i microcomputer, le trasformazioni
e noi sopra un ferro che ha ancora i pistoni
le facce impaurite, la vita che vola
lo stomaco, il fegato, il petto la gola
Peshawar, New York, Sierra Leone
la polizza vita dell'assicurazione
l'innocenza perduta, le ragioni di stato
una sola potenza, un solo mercato
un solo giornale, una sola radio
e mille scheletri dentro l'armadio

Salvami salvati salvaci salviamoci
salvali salvati salvami salviamoli

La storia ci insegna che non c'è fine all'orrore
la vita ci insegna che vale solo l'amore

Salvami salvati salvaci salviamoci
salvali salvati salvami salviamoli

 


Para nosotros... Para todos


Para los gordos, para los flacos, para los altos, para los bajos, para los que ríen, para los optimistas, para los pesimistas, para los que juegan, para las familias, para los reyes, para los magos, para los responsables, para los comprometidos, para los náufragos, para los de allí, para los que trabajan, para los de aquí, para los románticos, para los que te quieren, para los que no te quieren, para los que te quieren mucho, para los que te quieren poco, para los bronceados, para los nudistas, para los supersticiosos, para los originales, para los calculadores, para los sencillos; para los que leen, para los que escriben, para los astronautas, para los payasos, para los que viven solos, para los que viven juntos, para los que se enrollan, para los que besan, para los primeros, para los últimos, para los hombres, para los precavidos, para ella, para los músicos, para los transparentes, para los que disfrutan, para los fuertes, para los que se superan, para los que participan, para los que viven, para los que suman, para los que no se callan, para nosotros... para todos.*

*Texto sacado de un famoso anuncio de Coca-Cola.


¡Estamos Indignados!



Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean.
Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos... Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.
Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:

• Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.

• Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.

• El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.

• La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.

• El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.

• La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.

• Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.

• Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.

• Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.
Por todo lo anterior, estoy indignado.

Creo que puedo cambiarlo.
Creo que puedo ayudar.
Sé que unidos podemos.





We are ordinary people. We are like you: people, who get up every morning to study, work or find a job, people who have family and friends. People, who work hard every day to provide a better future for those around us.
Some of us consider ourselves progressive, others conservative. Some of us are believers, some not. Some of us have clearly defined ideologies, others are apolitical, but we are all concerned and angry about the political, economic, and social outlook which we see around us: corruption among politicians, businessmen, bankers, leaving us helpless, without a voice.
This situation has become normal, a daily suffering, without hope. But if we join forces, we can change it. It’s time to change things, time to build a better society together. Therefore, we strongly argue that:

• The priorities of any advanced society must be equality, progress, solidarity, freedom of culture, sustainability and development, welfare and people’s happiness.

• These are inalienable truths that we should abide by in our society: the right to housing, employment, culture, health, education, political participation, free personal development, and consumer rights for a healthy and happy life.

• The current status of our government and economic system does not take care of these rights, and in many ways is an obstacle to human progress.

• Democracy belongs to the people (demos = people, krátos = government) which means that government is made of every one of us. However, in Spain most of the political class does not even listen to us. Politicians should be bringing our voice to the institutions, facilitating the political participation of citizens through direct channels that provide the greatest benefit to the wider society, not to get rich and prosper at our expense, attending only to the dictatorship of major economic powers and holding them in power through a bipartidism headed by the immovable acronym PP & PSOE.

• Lust for power and its accumulation in only a few; create inequality, tension and injustice, which leads to violence, which we reject. The obsolete and unnatural economic model fuels the social machinery in a growing spiral that consumes itself by enriching a few and sends into poverty the rest. Until the collapse.

• The will and purpose of the current system is the accumulation of money, not regarding efficiency and the welfare of society. Wasting resources, destroying the planet, creating unemployment and unhappy consumers.

• Citizens are the gears of a machine designed to enrich a minority which does not regard our needs. We are anonymous, but without us none of this would exist, because we move the world.

• If as a society we learn to not trust our future to an abstract economy, which never returns benefits for the most, we can eliminate the abuse that we are all suffering.

• We need an ethical revolution. Instead of placing money above human beings, we shall put it back to our service. We are people, not products. I am not a product of what I buy, why I buy and who I buy from.

For all of the above, I am outraged.
I think I can change it.
I think I can help.
I know that together we can.I think I can help.
I know that together we can.





Siamo gente comune. Siamo come voi: persone che si alzano ogni mattina per studiare, lavorare o trovare un lavoro, persone che hanno famiglia e amici. Persone che lavorano duramente ogni giorno per fornire un futuro migliore per chi ci circonda.
Alcuni di noi ci considera progressisti, altri conservatori. Alcuni di noi sono credenti, altri no. Alcuni di noi hanno chiare ideologie definite, altri sono apolitici, ma siamo tutti preoccupati e arrabbiati per le prospettive politiche, economiche e sociali che vediamo intorno a noi: la corruzione tra politici, imprenditori e banchieri che ci lascia indifesi, senza voce.
Questa situazione è diventata normale, una quotidiana sofferenza senza speranza. Ma se uniamo le nostre forze, possiamo cambiare. E ‘tempo di cambiare le cose, è tempo per costruire insieme una società migliore. Pertanto, sostengono con forza che:

• Le priorità di ogni società avanzata deve essere uguaglianza, progresso, la solidarietà, la libertà della cultura, della sostenibilità e dello sviluppo, il benessere e la felicità delle persone.

• Queste sono verità inalienabili che dobbiamo rispettare nella nostra società: il diritto alla casa, occupazione, cultura, sanità, istruzione, partecipazione politica, libero sviluppo personale, ei diritti dei consumatori per una vita sana e felice.

• Lo stato attuale del nostro governo e sistema economico non si cura di questi diritti, e per molti versi è un ostacolo al progresso umano.

• La democrazia appartiene al popolo (demos = popolo, Kratos = governo) il che significa che il governo è fatto di ognuno di noi. Tuttavia, in Spagna la maggior parte della classe politica non ci ascolta nemmeno. I politici dovrebbero essere portare la nostra voce alle istituzioni, facilitando la partecipazione politica dei cittadini attraverso i canali diretti che offrono i maggiori vantaggi per la società in generale, non per arricchirsi e prosperare a nostre spese, parteciperà solo alla dittatura dei grandi poteri economici e di partecipazione loro al potere attraverso un bipartidism diretto con l'acronimo PP e PSOE immobile.

• brama di potere e il suo accumulo in poche, creare disuguaglianza, la tensione e l'ingiustizia, che porta alla violenza, che noi respingiamo. I combustibili obsoleto e innaturale modello economico della macchina sociale in una spirale crescente che si consuma arricchendo pochi e manda in povertà il resto. Fino al crollo.

• La volontà e lo scopo del sistema attuale è l'accumulo di denaro, non per quanto riguarda l'efficienza e il benessere della società. Spreco di risorse, distrugge il pianeta, creando disoccupazione e dei consumatori infelice.

• I cittadini sono gli ingranaggi di una macchina progettata per arricchire una minoranza che non riguarda le nostre esigenze. Ci sono anonime, ma senza di noi tutto questo non esisterebbe, perché si muovono il mondo.

• Se come società si impara ad avere fiducia, non il nostro futuro ad una economia astratta, che non restituisce mai benefici per la maggior parte, siamo in grado di eliminare gli abusi che ci sono tutte le sofferenze.

• Abbiamo bisogno di una rivoluzione etica. Invece di mettere i soldi sopra gli esseri umani, ci sono messo di nuovo al nostro servizio. Siamo persone, non i prodotti. Io non sono un prodotto di ciò che compra, perché compra e chi acquistare.

Per tutto quanto sopra, io sono indignato.
Penso di poter cambiare.
Penso di poter aiutare.
So che insieme possiamo aiutare.
So che insieme possiamo.




Spanish Revolution




Metafore & Metamorfosi (settembre)

O TEMPORA... O MORES...



ATTO UNICO

LUOGO: Regione Lazio

PERSONAGGI: Franco Fiorito, Carlo De Romanis, Renata Polverini, ecc ecc...



SCENA PRIMA

TUTTI:
"Viva il vino spumeggiante
di Frascati e di Marino,
viva ognor l'Asti spumante,
lo Champagne ed il Bordeaux.
E fra il bere ed il mangiare
con le donne a noi vicino
ci faremo sollazzare
sulle molle del sofà
".



SCENA SECONDA

EGLOGE (entrando): Salute a voi!

TIGELLINO: Salute a voi.

TUTTI: Salute.

BURRO: Salute alla divina saltatrice!

CALVIA: Ingrati! Così ricompensate le mie sonnifere danze, insegnatemi dal celebre maestro Cassiodoro!... Ingrati, mi umiliate innalzando laudi a questa debuttante concorrente...


SCENA TERZA

CALVIA (scorgendo Atte che entra): Atte, giungi a proposito. Intervieni e mettila a dovere...

EGLOGE: Io non mi curo di voi, ma guardo e passo e non mi perdo con un Cassiodoro...

ATTE (ad Egloge): Chi sei? Quale ufficio è il tuo, in questa sala imperiale?

EGLOGE: La diva della danza e della canzone: numero di centro, gran vedette del programma imperiale... E tu chi sei?

ATTE: Non giova che tu sappia il mio nome!

EGLOGE: Oh! poveretta. Ti comprendo, tu sei il primo numero del programma... Sei una schiava!

ATTE: Schiava? Primo numero? Io sono stata la diva del programma prima di te, cagnaccia sfiatata, stonata, e non so chi mi tenga dal non romperti il muso...

TIGELLINO: Che è ciò? Siamo in un'aula imperiale o in un cafè chantant?

ATTE: A me schiava?

EGLOGE: Se tal non sei, meglio per te... Anch'io ero una schiava... Ora però sciolgo libere danze, ed il mio vasto teatro è la casa di Cesare!

ATTE: A lui devi la libertà?

EGLOGE: A lui! Perchè mi guardi così? Tu mi metti spavento.

ATTE (affettuosamente): No, no, i tuoi detti sono talmente ingenui ed infantili che mi salta il destro di salvarti...

EGLOGE: Vuoi salvarmi?

ATTE: Sì, odi...

CALVIA (traendo Atte da una parte): Atte, più non ti riconosco! Anche tu subisci il fascino di quella maliarda? Avvelenala!

TIGELLINO: Falle fumare una sigaretta popolare.

ATTE (a Calvia): Lascia fare a me e vedrai! (Ad Egloge) Sai tu ben chi sia questo Nerone che ti ha chiamato a se? Fidi tu forse nelle promesse sue? Ebben, ti illudi! Trema! Tu non conosci la sua ferocia! Tu non sai quante volte lo vidi giocare a bocce con i rotolanti capi delle sue vittime! Vattene fanciulla spensierata, negagli la fe', se ancor n'hai tempo! Vanne!... Esci da questa casa.

EGLOGE: Io vi rimango!

ATTE: Tu vi rimani?

TIGELLINO: Lei vi rimane?

EGLOGE: Conosco i casi miei... Al tuo consiglio io debbo solo una risposta...

ATTE: E quale?

EGLOGE: Tu sei ancor viva e verde...

ATTE: Che intendi?

EGLOGE: T'incresce che qui rimanga? Lascia che goda anch'io... Non negherò la fede al mio Nerone, e se il destino è duro, tanto peggio per me! Voglio provarlo anch'io se lo provasti te!

ATTE: Su te, sciagura!

TUTTI: Sciagura!

TIGELLINO: Orsù tagliate a corto! La cosa è assai funesta, che se qui giunge Cesare, vi taglirà la testa. (Si ode una tromba d'automobile)

ATTE: Nespole. (Scappa via)

VALERIA: Eccolo! E' lui! Non senti come pompa la sua pompa?

CALVIA: Sì, sì, è lui, è Barba di Rame! E' Cesare Augusto di ritorno dalle corse alle Capannelle...


SCENA QUARTA

NERONE (entra in bicicletta).

TUTTI: Ave o Cesare! Ave!

NERONE: Ave ave... Cosa c'è da ridere!? Mai visto un imperatore?

NERONE: "Ove sono? Chi è questa plebaglia
che m'osserva? Ma io dove mi trovo?
Ciel, che veggio! La vista mia si abbaglia!
E' un mondo vecchio oppure è un mondo nuovo?
M'hanno scavato adesso... Oh, per gli dèi!
Dal Palatino io son resuscitato...
però spiegarmi bene non saprei
se qui venni oppur mi ci han mandato.
"

Mi hanno tirato su ora con il sarcofago! Ah, se gli avi miei fossero qui presenti, come rimarrebbero tumefatti...(Si toglie il manto, ne dà a tenere l'astremità a Tigellino e fa cenno ai presenti di osservarlo. Quindi lo piega come usano fare i venditori da piazza.) Se domani vedete questo articolo esposto alla Rinascente o al Palazzo della Moda in una elegante vetrina con un cartello ove è scritto cinque e cinquanta lo trovate a buon mercato... Io non devo pagare né la tassa di lusso nè la tassa di richezza mobile... Tirati indietro ragazzo, lasciami lavorare... vai a spulciare mamma... lavoro sulla pubblica piazza per conto della ditta Bompard di Bruxelles... E non lavoro per il bisogno, ché del bisogno, grazie a dio, ne abbiamo abbastanza... Da me l'è caro cinque, l'è caro quattro... l'è caro tre... l'è caro anche due... Per quanto lo vendo??... Una lira al metro! Toh, portalo via... Faglielo vedere! (Getta il manto a Tigellino)... Se non piace passiamo ad altro articolo.
Oh ignobile ciurmaglia, degna della Suburra! Cosa facevate in mia assenza? Cospiravate forse contro la mia sacra persona? Che tempi! Che bell'epoca, quella del grande Ulisse che qual guerriero impavido sempre pugnando visse. I tempi che vantarono Omero ed il Nasone... più giù cantò Virgilio e poi cantò Nerone, la solita canzone: No cara piccina, no, così non va. Dove sono più gli uomini prodi? Dov'è più Muzio, quel po' po' di Muzio? Mi hai detto niente: Muzio!? Muzio Scevola che ardito l'etrusco uccise e il membro suo sì forte, lo mise al fuoco e lo lasciò arrostire, con ghigno duro, e disprezzò la morte? Dove sono più quei tre Orazi e Curiazi che si sfidarono a singolar tenzone? E Orazio Coclite, che segò il ponte Sublicio, meritandosi fama di grande segatore? E Menelao? M'hai detto poco, Menelao! Menelao! Me ne lavo le mani... Menelao, Re della Boezia Stercoraria... E Attilio Regolo, che per regola tua e mia non l'abbiamo mai visto nè conosciuto. Fu ruzzolato in una botte piena di chiodi... E Marco Catullo Vespasiano che dettò quella famosa epigrafe, che ancor oggi potete leggere in tutti i civici giardini dell'Urbe: "E' vietato condurre seco cani sciolti"... Io ho combattuto contro i galli, i polli, i cimbri, i timbri, i pachidermi. Io mi sono trovato quando Glanchio sposò Lucrezia Borgia... e Galileo Galilei, per vendetta, andò a nozze con Messalina e Messalina disse: "Eppur si muove". E Cornelia! Cornelia la madre dei Gracchi... un giorno le venne domandato: Dove sono i tuoi gioielli? Quali sono i tuoi gioielli? Ella prese per mano i suoi mocciosi bimbetti e baciandoli sulle calve testoline esclamò: "I miei gioielli li ho portati al Monte di Pietà!". E voi, cosa facevate in mia assenza? Cospiravate contro la mia sacra persona? Per gli dèi dell'Averno, non fate che riapra il Circo Massimo o il Colosseo a prezzi popolari con Mario Bonnard e Frabcesca Bertini!

MUCRONE: No, Cesare, grazia! Mangiavamo un piatto di fagioli con le cotiche...

NERONE: E come facesti a trovare le cotiche?

MUCRONE: Con la tessera, alla coperativa.

NERONE: Ignorante! Si dice: cooperativa. Due o... Come giardino zoologico o acqua coobaata. Dunque un'orgia e senza di me? Un'orgiata di legumi nel triclinio? Quante volte ho proibito le orgiate di legumi nel triclinio perché lasciano dei gas retroilluminanti nelle sale? Non è prudente!... Non è rigoroso, caro signor fagiolo sei troppo rumoroso... potrebbero gli amici e gli alleati supporre invece che ci siamo armati...

ACETILENE: Ti attendevamo o divino!

NERONE (stringendole la mano, presentandosi): Nerone!

TIGELLINO: Cesare, la tua diletta ciurmaglia ti desidera commensale. Siedi e onoraci della tua augusta persona.

NERONE: E' preferable... E' preferibile! E' meglio! Adulatore! Adulatore! Hai cambiato il mio stato d'animo. Tu conosci il mio cuore di fanciullo e me lo molci... Come me lo molci tu non me lo molce nessuno. (Siede.) Oh mie fanciulle com'è bello il sedere... vicino a voi. Com'è giocondo ubriacarsi di nettare e d'amore! Per Giove, solleticatemi! Volete che vi faccia udire i miei versi, come già feci in Porto d'Anzio alle mie grotte?... Mucrone, dammi la lira... Com'è la lira? E' alla pari? Volete che vi narri come andò l'avventura? Promettete di non morir di paura e io ve le racconto... Stanotte, dopo l'una, sotto la protezione di un bel chiar di luna, io montavo di guardia sull'uscio di Rossana che, come ben sapete, ora fa la... gran vita nel cuore di Parigi... e andiamo avanti: mentre per ogni tasca io ricevevo i guanti, perchè la dea non m'apre se mi presento senza, e ribellarsi a lei sarebbe un'imprudenza... Sono andato al balcone. (S'inizia una melopea interna)

"E allora - ha aggiunto lei -
io rimango qui sopra, tu resta dove sei,
e come nel Cyrano che recitava Maggi,
offrimi del tuo amore i più fioriti saggi...
Dimmi che cos'è il bacio...
- Se tu non vuoi che questo... Figurati.
- E incomincia...
- Non aver furia: è presto!
Stanotte per variare, ti dirò, dolce amica,
la sublime bellezza del bacio nell'antica,
eterna celestiale poesia dell'amore...
- Oh, Dio, Cocò, mi fai coprir di rossore!
- Non può la mia parola metterti in imbararro...
Lo so che tu non hai paura di un ragazzo
timido e impacciato... ed io son come quello
che per la prima volta si arrischia ad un duello...
che l'arma ha maneggiato, che s'è arrotato l'ugne
contro finti nemici od in piccole pugne...
Ma poi che cos'è un bacio? Un giuramento fatto
un poco più d'appresso e che mette a contatto
le labbra della donna ai baffi del garzone...
il bacio si può dare in ogni posizione:
è una confessione che siggilar si vuole,
un punto di discorso fatto senza parole,
è l'incato d'un'ora, l'ebbrezza d'un minuto...
allor che il bacio sdrucciola... Ah! non occore aiuto
".

Volete che vi narri dei versi degni d'Omero, d'Anacreonte, di Petrolini o di Lorenzo Stecchetti?

TIGELLINO: No, degni di te. Canta Cesare, fa udire qualcuno dei tuoi ragli...

NERONE (a Mucrone): Dammi da bere! A tutti bere!... Toscanismi... Fresco dugentesco... Dammi la coppa e te darò la lonza...

TIGELLINO: Date lauro e foglie di lattuga al gran cantore!

NERONE (fa dei gargarismi).

MUCRONE: Ascoltiamo il gran poeta.

NERONE: Disse la tinca al luzzo - ove ten vai o luzzo?
Disse la tinca al luzzo - nel lago di Braguzzo.
Morale: o tinca o luzzo, lago di Braguzzo.

TUTTI: Bene! Bravo! Bis!

NERONE: Una tinca sopra una panca piena di frumentone divenne tanto stanca che diventò più grossa. Morale: a molti il vizio fa quel servizio.

TUTTI: Bene! Bravo! Bis!

TIGELLINO: Lo vogliamo nudo!

NERONE: Buongustaio! Ma in compenso vi farò il gesto.

TUTTI: Sì, sì... vogliamo il gesto... il gesto...

NERONE (eseguisce la mossa).

TUTTI: Bene! Bravo! Bis!

NERONE: Oh, come è balla la mossa inventata da Federico Barbarossa... Alzati Acetilene, vieni, accoccolati sulle mie tonde ginocchia... C'est à ton assitte... (rivolgendosi prima a Tigellino e poi al pubblico:) Tigellino, fai calare il sipario...

TIGELLINO: Cesare, c'è gente in platea che osserva.

NERONE: Falla uccidere.

TIGELLINO: Impossibile, le guardie vigilano.

NERONE: Sempre inopportuni questi pretoriani. (Ad un suo gesto le donne si alzano e tornano ai loro posti.) Ma in questo triclinio imperiale non veggo Poppea! Ov'è Poppea?

EGLOGE: Poppea? C'è Poppea?

NERONE (ad Egloge): Stai zitta. Poppea non Poppa più...


SCENA QUINTA

POPPEA (entrando): Mi desideravi Cesaretto?

NERONE: Salve o Matrona!

TUTTI: Salve.

NERONE: E fegatelli, ora non è più matrone è matrina!

POPPEA: Eppure sono sempre giovane e bella!

NERONE: Giovane no, ma bella poi chi te l'ha detto? E' vero, sei sempre appetitosa, tosta come un fico d'autunno, degna di essere eternata in un marmo di Fidia! Che bel pezzo di marmo di Fidia! Ti farò una statua, ti farò marmorizzare! Peccato che ti allarghi sempre più di bacino.

TIGELLINO: Melius est abbundare, quam deficere...

NERONE: Al contrario di te che sei osiis, bussis, nervis, pellis et ciccia puntis!

POPPEA: Sempre conquistatore!

NERONE: Per Ercole! Figlio di Nabucco! Ho conquistato tutti: patrizie e plebee; centurioni e pretoriani; deputati, senatori, littori e persino le belve del circo, che per mia bontà mangiano carne anche nei giorni vietati dal decreto luogotenenziale! E tu! E tu che fra i capricci tuoi morir mi fai... E tu chi ami?

POPPEA: Crudele, me lo domandi? Te, te soltanto! E' pur vero che un giorno amai tanto mio marito!

NERONE: Chi, Ottavio? Quel beccaccione! Dov'è andato a finire?

POPPEA: Lui, poveretto, che non sapendo rassegnarsi alla sua sorte, pazzo d'amor per me, finì quasi col perdere la testa.

NERONE: Davvero! Sei interessante! Ebbene voglio che ancor qualcuno perda la testa per te! Tigellino, Tigello, tirami un' idea! Vien qui... rintraccia Asta e fagli tagliar la testa, ma con riguardo, senza fargli del male perchè il mio cuore gentile ne soffrirebbe.

POPPEA: O Divino, sempre nobile e generoso!

NERONE (a Poppea): Vuoi promenare? Promeniamo! (La prende sotto al braccio e passeggia) Sarai sempre la mia sgrinfia?

POPPEA: Ed Atte, Egloge, Calvia?

NERONE: Ormai sono di rimorchio...

POPPEA: Io non le posso soffrire.

NERONE: Ebbene, per farti contenta le farò prima svenare e poi soffocare, quinci morire col tinticarello sotto i piedi! Ca va biencom ca?

POPPEA: Merci!

NERONE: Sorridi o Divina!

POPPEA: Cesare, non posso, rimpiango troppo il passato! Ho sempre trionfato! Dapertutto ero l'idolo delle orgie e dei baccanali! Ho posseduto più di mille schiave, ora siamo in troppe, sto in miseria!... (Atte compare in fondo da dove ascolta)

NERONE: Stai in miseria? E perchè sei venuta a Roma? Non potevi rimanere a ... Fucecchio... Mucrone! A pecorone... (Mucrone s'inginocchia proteso in avanti) Inginocchiati e trema vile liberto... (Toccando la testa di Mucrone che è tutta grassa di brillantina) Bisognerebbe condannarlo per grassazione armata! Quante volte ti ho detto che non voglio che ti dia il grasso di prosciutto? Ricordati che tu parli con Marco, Pluto, Enea, Catullo, Vespasiano, Ettore Petroliniano, discendente da Poppa, amico di Poppea, Imperatrice dei Visigoti, e da Caio Tizio, Menemio Agrippa, venditore di trippa al sugo... Trema! Ritrema!... Trema solo davanti... trema a tergo... trema nel mezzo... basta! Ti concedo la vita fino... Quand'è cinquina?...

MUCRONE: Giovedì.

NERONE: Allora ti concedo la vita fino a Mercoledì. Siano tolte cento schiave ad Atte e date a Poppea...

ATTE (cadendo svenuta fra le braccia di Tigellino): Ah, fedifrago!

NERONE: Ah, fedifrago!

POPPEA: Grazie Divino... Mi ritiro...

NERONE: Se ti ritiri tu... mi ritiro anch'io.

POPPEA: Sento il bisogno di risciacquarmi nel latte di quelle cinquecento asine, che tu, sempre munifico, mi regalasti...

NERONE: Che cosa senti?

POPPEA: Il bisogno...

NERONE: Va' pure, va', non perdere tempo, vai a risciacquarti nel latte di somara.

POPPEA (uscendo): Ave! Ave! Ave! Addio Cesaretto!

NERONE: Addio Cesarì!... Se vedemo.

ATTE: Ed io come farò senza le schiave e senza somare?

NERONE: Bada, ti do uno schiaffo... Ti prenderò una serva abruzzese da trenta lire al mese...

ATTE: Cesare, sei crudele!

NERONE : Ti lamenti? Non ti ho sempre trattata bene? Non sei stata in Etruria, in Atene, in Egitto, a San Gallinaco, ai Fate Bene Fratelli? Non ti curai la gotta, la varicocele, le unghie incarnite? Per Melpurnea, dea dei funerali, Atte non provocare il mio sdegno!

ATTE: Per la coda di Pluto! Io sono gelosa!

NERONE: Per l'ombellicolo di Nabuccodonosor! Bada Atte, che io schiavo non sono di questa vana tua gelosia. Di quest'avana... Chi l'ha fumato quest'avana?... Ho bisogno di sesterzi e Poppea deve procurarmeli.

ATTE: Come?

NERONE: Andrà a Menenio, Mardocheo, Cornelio Tibullo, Agrippa, il quale è ancora un amico e vedrai che la Dea Ciprigna le sarà propizia.

ATTE (andandosene): Ah, sfruttatore, masticaccia, ciancione!

NERONE: Chi mi sventola il fuoco?

EGLOGE: Io, o Divino.

NERONE: Non parlar di vino che costa caro. Burro! Conducimi la schiava greca, che si appresti alle danze, nei vortici armoniosi e nelle recondite armonie...


SCENA SESTA

BURRO (rientra subito introducendo la schiava greca).

NERONE (che avrà parodiato ballando la danzatrice): Sei morbida come i peli della mia barba! Flessuosa come la gomma dello sciacquatore!... Burro, portala nel garage...(Burro la prende per mano e l'accompagna fuori scena.)

PETRONIO (entra con una pipa in bocca e va verso Nerone): Ave o Cesare Augusto!

NERONE:Dì, ci sei venuto o ti ci hanno mandato? Petronio! L'arbiter elegantiarum! Il poeta! E tu che sei poeta e sei dell'arte, al fischio del vapor la pipa parte! (Con un colpo gli getta via la pipa.) Quante volte ti ho detto che non voglio che tu entri nel triclinio con la pipa in bocca? Hai preso il triclinio per un fumoir? Non ti do un pugno in testa perchè il gibus è mio! Ove eri, mio arbiter elegantiarum?

PETRONIO: A farmi dare due punti ad una scarpa che mi si era sdrucita!

NERONE: Sei sempre scalcagnato!... Qual novità mi rechi?

PETRONIO: I cristiani sono stati divorati dalle fiere!

NERONE: Oh, acciderboli! E che fiere erano: di beneficenza?

PETRONIO: Ma no... dalle belve!

NERONE: Oh, che bel vedere! E l'hanno mangiati tutti?

PETRONIO: Tutti!

NERONE: Mandagli il bicarbonato per la digestione!

PETRONIO: I centurioni arrestarono due cospiratori e li bruciarono vivi!

NERONE: Oh, bazzecole! Si saranno scottati!

PETRONIO: Altro che! Sono ridotti un pugno di cenere.

NERONE: La cenere alla lavandaia, il pugno a te in un occhio.

PETRONIO: Cesare, la plebe si lamenta!

NERONE: Cosa vuole la plebe? Se non è mai stata così bene! Che cosa è la plebe? La plebe è plebe: non conta! Plebeo!

PETRONIO: Perchè non scendi in piazza?

NERONE: Non posso, ho fatto sciopero. E poi sto tanto bene qui nel triclinio!

PETRONIO: La plebe si lamenta. Vuole pane, olio, sesterzi...

NERONE: Se sterzi tu, perchè debbo sterzare anch'io?

PETRONIO: Vuole un soccorso.

NERONE: Falla bruciar viva!

PETRONIO: Si lamenta che il maiale costa caro.

NERONE: Non c'eri tu a buon mercato? Io castigherò questi ignorantismi plebei, seguendo il consiglio del mio buon Tigellino... Diamo fuoco a Roma! Ne fabbricheremo poi un'altra di cemento armato! Che ve ne pare della mia idea?

PETRONIO: Bella! Splendida! Degna di te!

TIGELLINO: Bisognerrà che tu percorra le vie dell'Urbe, le cosparga di benzina e le incendi...

NERONE: E se mi acciuffano i carabinieri?

TIGELLINO: Coraggio ci vuole! Tu Barba di Rame in questo momento ti mostri pusillanime...

PETRONIO (urlando): Ebbene! (Nerone spaventato cade fra le braccia di Tigellino.) Andrò io!

NERONE: Bravo, sarà meglio! Ti ci volevo mandare io ma se ci vai da te, tanto meglio. Prendi questa scatola di cerini..... mi raccomando non li sciupare tutti... costano otto baiocchi e non si sa come andremo a finire... così ci servono anche per Napoli... non hai visto che il Vesuvio non funziona più... Fai un bell'incendio ben cotto... vai...

PETRONIO (avviandosi): Ave Cesare! Vado!

NERONE: Va'... va'...

PETRONIO: Vado.

NERONE: Vai e torna presto, t'aspetto qua.

PETRONIO: Vado...

NERONE: E va a morì ammazzato... Mucrone, dammi una lira...

MUCRONE: Cesare, non abbiamo neppure un centesimo.

NERONE: Non fa niente, improvviseremo musica a parole degne di Nerone.
Piripì - Piripì - Piripì
Poropò - Poropò - Poropò.
Sto componendo la seconda parte! (Tutti stonano)
Eh... Eh... (A Tigellino che seguita a fare l'accompagnamento)
Oh... (Gli dà uno scappellotto) Tigellino, l'impero è mio...
Quando vuoi fare po... po... ti fai un impero per conto tuo...
Torniamo all'antico... faremo un progresso.

DOMIZIO (entra e s'inginocchia davanti a Nerone): Ave sor Ce'!

NERONE: Ch'è successo?

DOMIZIO: Donna Poppea, sta malata!

NERONE: Che ha fatte?

DOMIZIO: Sta malata nella coccia!

NERONE: O pe' la coccia de Sante Dunate!... Chiama le veterinarie!

DOMIZIO: Chiamo lo dottore!

NERONE: Facce fà 'n enteroclisto... d'acqua enzenzerenzata...

DOMIZIO: L'enteroclisto? L'acqua enzenzerenzata? Chiamo lo veterinario?

NERONE: Vattene... Vattene... (e gli tira un cuscino mentre fugge).


SCENA SETTIMA

POPPEA (entrando precipitosamente): Cesare, Cesaretto mio, va a fuoco!

NERONE: Cosa?

POPPEA: Tutta Roma! (Tutti spaventati fuggono mormorando mentre fuori si sente il tumulto del popolo, Tigellino e Burro rimangono) L'incendio si allarga ed anche la mia casa brucia.

NERONE: Per la luce di Elio! E' stato un ordine mio.

POPPEA: Ah, Barba di Rame... Perchè ciò facesti?

NERONE: Perchè Roma è mia...

POPPEA: Io ero sul mio letto, allorchè giunse Petronio che mi bruciò il materasso!

NERONE: E' sua abitudine... Conosco quel mascalzone! Gli faccio tagliare le palpebre degli occhi quanto è vero che mi chiamo Nerone. Lo spennazzo!

POPPEA: Fammi salvare almeno quei quattro straccetti che posseggo.

NERONE: Non faccio il pompiere... Aspetta, posso telefonare... (Va al telefono) Pronto... Signorina, mi metta in comunicazione con il corpo... no, me ne sarei guardato bene... no... no, con quello dei vigili. Pronto? Ah... lei parla col signo Nerone... Lei è quel vigile... quel vigilone... Sì... qui... al Campidoglio c'è un incendio!... Sì, un incendio di fuoco... Non se ne dimentichi. Se lo scriva su un pezzetto di carta così avvisa i suoi compagni quando vengono... A me? No... A Poppea le brucia l'apparta- mento... No! Venga con un pompone... con una buona macchina... Voleva venire con uno schizzetto! Ma no!... Va a fuoco tutta Roma!...

VOCE (da dentro): A morte l'incendiario!

POPOLO: A morte!

NERONE (indicando il telefono): Litigheno!

POPPEA (indicando il balcone): Ma no! E' di là! E' il popolo!

NERONE: Ecco! Ecco! Ecco lì! Lo vedi come fanno? Ma cosa vuole questa vile moltitudine?

BURRO: Il tuo sangue!

TIGELLINO: Il popolo reclama il sangue per ispegnere il braciere... Diamogli quello di Burro!

NERONE: Vieni qui... Burro... prestami il tuo sangue (Burro fugge precipitosamente). Guarda! Hai visto quando ti serve il burro come si squaglia? Tigellino! Sacrificati per me! Non ti sorride di morire abbrustolito per il tuo imperatore?

TIGGELINO: E non temi che la mia morte sia il segnale per la rivolta dei pretoriani?

NERONE: E' vero!...

VOCE (d.d.): A morte il matricida!

POPPEA(d.d.): A morte!

NERONE: Come, matricida se io sono orfano?

POPPEA: Cesare perchè non fuggi? Non odi il popolo romano?

NERONE: Ma non c'è più il popolo romano...

POPPEA (d.d.): A morte!

PETROLINI (rivolgendosi al pubblico): No, non è il caso di ridere, chi vuole ridere vada fuori. Il pubblico mi deve perdonare questa civetteria personale... In questo momento sparisce la vanità dell'attore e subentra l'amor proprio del capocomico. Questi coretti interni mi sembra che siano fatti proprio bene. Ma il pubblico non li ha capiti... Adesso lo faccio rifare... (Rivolgendosi fra le quinte) Ripetetelo...

VOCI INTERNE: A morteeee!...

PETROLINI (al pubblico): Per quello che gli do faccio miracoli... Adesso glielo faccio ripetere una ventina di volte.


SCENA OTTAVA

EGLOGE (entrando con un urlo di terrore ): Cesaretto, te vonno ammazzà! Tu sei responsabile dell'incendio.

NERONE: Io responsabile dell'incandio. No! Sono assicurato contro l'incendio... co' La Fondiaria.

POPPEA: Cesare, persuadi il popolo con uno dei tuoi soliti discorsi.

NERONE: Sta bene, parlerò col popolo... Che emozione! Affrontar la turba... Ma non mi lasciate solo... venitemi a tergo... (Si avvia al podio, ma delle urla improvvise lo fanno retrocedere frettolosamente) Ah, no... il popolo è ignorante... vo' li quatrini... (Ripete l'azione e nuovamente retrocede) Ho trovato... il popolo è mio... un nume mi ha dato un lume: Eureka! Eureka! E chi se ne... importa! L'ho in mano... Basta che lo fai divertì, il popolo è tuo... (Va al podio accolto nuovamente dalle urla, rimane al podio dicendo i numeri della morra) Sette... Tre... Tutta...

VOCE (d.d.): Quattro... Otto... Sei... Sei...

NERONE: Stupido... Ignobile plebaia! Così ricompensate i sacrifici fatti per voi? Ritiratevi, dimostratevi uomini e domani Roma rinascerà più bella e più superba che pria...

VOCE (d.d.): Bravo!

NERONE: Grazie. (Rivolgendosi a Egloge e a Poppea) E' piaciuta questa parola... pria... Il popolo quando sente delle parole difficili si affeziona... Ora gliela ridico... Più bella e più superba che pria.

VOCE (d.d.): Bravo!

NERONE (sempre più affrettatamente, cercando di sorprendere il popolo): Più bella e più superba che pria...

VOCE (d.d.): Bravo!

NERONE: Più bella... grazie.

VOCE (d.d.): Bravo!

NERONE: ... 'zie.

VOCE (d.d.): Bravo!

NERONE (facendo il gesto di dire la parola pria, senza però dirla)

VOCE (d.d.): Bravo!

NERONE: Bravo!

VOCE (d.d.): Grazie!

NERONE: Lo vedi all'urtimo come è il popolo? Quando si abitua a dire che sei bravo, pure che non fai gnente, sei sempre bravo! Guarda (ripete il gesto senza dire la parola).

VOCE (d.d.): Prrrrrr...

NERONE: E de tu nonno!! Domani... Domani... Domani... quanti ne abbiamo... Domani ne abbiamo... saranno fatte grandi distribuzioni di vino, di olio, di pane e di sesterzi... Panem et circentibus...

VOCE (d.d.): Panem et circenses!

NERONE: Cacchibus... C'è uno che parla bergamasco... Eccomi a voi tutto d'un pezzo... Io vi darò tutto, basta che non do- mandate nulla! Il momento è difficile, l'ora è suprema, l'affare s'ingrossa e... e chi la fa l'aspetta! Ed ora, ed ora vattene, dilet- ta ciurmaglia!

VOCI (d. d.) : A morte! A morte! (Tutti rientrano disponendosi a quadro.)

NERONE: A morte!
"A morte a me che...
vissi d'arte, vissi d'amore
non feci mai male ad anima viva.
Io della morte, l'ora non voglio
bramo restare nel baccanale
".

CORO:
"Sei la disgrazia del Campidoglio
meglio fuggire, qui si sta male.
Poi quando partiremo
torneremo a Roma
tutti quanti insieme...
Balleremo, mangeremo, sbaferemo
e mai nessuno pregheremo...
Bon tichi tichi bon
uè... uè...
nfrù, nfrù, nfrù, nfrù..."
"



Cala il sipario... I commedianti ringraziano il generoso pubblico pagante.

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IL "RITORSIONISTICO"


- Degree in Political Science (cioè lauretta in Scienze Politiche) presso l'Università degli Studi di Roma Tre.
- Personal Assistant (cioè portaborse) del Vice-President presso l'European Commission, Antonio Tajani.
- Parliamentary Assistant (cioè lacché) presso l'European Parliament.
- Vice-Chairman (cioè magnaccia) presso "International Young Democrat Union"
- Consigliere regionale (cioè capocomico) presso la Regione Lazio.

Dal profilo LinkedIn


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IL SIGNORE DI PAPEROPOLI


Il prociforme nasce ad Anagni (Frosinone) il 13 luglio 1971. La madre ha raccontato di quanto fosse precoce: ”A tre anni leggeva già Topolino”. Poi l'intelligenza dev'essersi arrestata con lo sviluppo, perché a malapena è riuscito a diplomarsi... Ma lui non aveva bisogno di lauree, aveva già capito tutto a tre anni, leggendo Topolino! Come zio Paperone, vuole triplitrilioni, fantastilioni, multipludilioni, quadricatilioni, centrifugatilioni di euro in cui nuotare.
Per raggiungere il deposito di Paperone si dà alla militanza politica. Nel MIS, ovviamente. Attacca i manifesti di Biagio Cacciola, che oggi di lui dice: “E' un lussurioso satrapo”. Non a caso, date le fattezze e le propensioni da sultano, il giovane Sardanapalo era conosciuto dai suoi paesani col soprannome di “Er Turco”... anche se a lui piaceva invece essere chiamato “Er Federale”, in ossequio ai valori della Costituzione in cui crede.
Il 13 maggio 2001, grazie a 7.757 voti dei suoi compaesani (tutti uguali a lui!), il porciforme viene eletto sindaco di Anagni. Decisivo sembra essere stato, come nelle fiere e nei mercati agricoli, il “peso” del candidato (130 kg alla bascula!). Da sindaco di Anagni lo si ricorda per aver fatto mettere due targhe commemorative in consiglio comunale: una della marcia su Roma, un’altra di Benito Mussolini.
Il 12 giugno 2004 il porciforme, sempre grazie al voto dei suoi conterranei, viene eletto consigliere provinciale.
Il 3 aprile 2005, ancora grazie al voto degli intelligentissimi frusinati, fa finalmente ingresso in consiglio regionale. Viene nominato vice presidente della Commissione Ambiente e Cooperazione tra i popoli, membro della Commissione Bilancio, Programmazione economico-finanziaria e Partecipazione nonché membro della Commissione Sanità. Coi numerosi incarichi, il prociforme strappa un ulteriore primato: quello dell’assenteismo! Nessuno lo vede mai, tranne forse ad Ariccia mentre se magna 'na porchetta.
Alle elezioni del 2010 ottiene però la riconferma a consigliere. E' il più votato della circoscrizione di Frosinone! Bei posti... Bella gente... Il porciforme diventa presidente della Commissione bilancio e capogruppo del Pdl in consiglio regionale, carica che ingloba anche quella di tesoriere.
E qui al porciforme sembra di essere tornato ai tempi di Topolino. Lui, Gambadilegno, è finalmente penetrato nel deposito di Paperon de Paperoni! Triplitrilioni, fantastilioni, multipludilioni, quadricatilioni, centrifugatilioni di euro... Ci si tuffa! Ci sguazza!
Il resto è un magna magna...



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LA SCROFA CAPITOLINA


Sembra una commediaccia all’italiana dei fratelli Vanzina, ma è la realtà...
Franco Fiorito, soprannominato "er Batman" perché dicono che nella sua insaziabile fame s'è magnato pure Robin, è accusato di peculato, ovvero di essersi appropriato indebitamente di oltre sei milioni di euro! E lui che fa? A riprova della sua malafede, si reca in Procura accompagnato da Taormina e a bordo di un Suv da 88 mila euro... e candidamente dichiara: "Sì, lo so: come presidente di commissione ho diritto anche all'auto blu, ma l'auto blu non mi bastava. Avevo un tremendo bisogno di questo Suv".
La regione Lazio, con Fiorito & company, è diventata un'orgia di sprechi, lusso, arroganza, volgarità e corruzione così sfrenate da far sembrare i Vanzina dei dilettanti.
La Polverini ha lasciato il segno: con lei la scrofa ha definitivamente preso il posto della lupa capitolina!



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EXCUSATIO


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I PROSSIMI AMMINISTRATORI DELLA REGIONE LAZIO


¡La culpa es de los mercados!


Y dicen que con la crisis
todo lo bueno se acaba
y que esto ya no lo arregla
ni Rajoy ni Rubalcaba...
Y dicen que con la crisis
todos iremos al paro
y que habrá que conformarse
que hay que pasar por el aro...
La culpa no es de los Bancos
ni del Rey ni del Estado
La culpa es de los mercados,
la culpa es de los mercados,
la culpa es de los mercados...

La culpa es de los viven
sin trabajo y sin salario,
de los que protestan tanto
porque son desalojados,
porque son desalojados,
porque son desalojados...

Se dice que el 15 M
- vaya con los indignados -
no saben ni lo que quieren
y que siempre están fumados...
Se dice que no trabajan
porque no están preparados
que son anarcos, ocupas
anti sistemas y vagos....

Se dice que si despiden
a todos los senadores
a choferes, a mindundis
y a unos cientos de asesores
Que la visita del Papa...
que los especuladores...
y que anulen las pensiones
a ex ministros con millones...
La culpa no es de los Bancos
ni del Rey ni del Estado.
La culpa es de los mercados,
la culpa es de los mercados,
la culpa es de los mercados...

Se dice que si rescatan
a quien no tiene dinero...
en lugar de a los banqueros
en lugar de los banqueros,
en lugar de los banqueros...

Se dice lo que se dice
yo no digo nada nuevo
que para pagar la crisis
que para pagar la crisis
¡Están siempre los obreros...!
Ay ay ay ay ay
Ay ay ay ay ay...

Valores do Mercado


Na sociedade neoliberal cresce a produção de bens supérfluos, oferecidos como mercadorias indispensáveis. O consumidor, massacrado pela publicidade, acaba se convencendo de que a saúde de seu cabelo depende de uma determinada marca de xampu. Melhor cortar a cabeça do que viver sem o tal produto...
Para o neoliberalismo, o que importa não é o progresso, mas o mercado; não é a qualidade do produto, mas seu alcance publicitário; não é o valor de uso de uma mercadoria, mas o fetiche que a reveste. Comprase um produto pela aura que o envolve. A grife da mercadoria promove o status do usuário. Exemplo: se chego de ônibus na casa de um estranho e você desembarca de um BMW, acredita que seremos encarados do mesmo modo?
Para o neoliberalismo, não é o ser humano que imprime valor à mercadoria; ao contrário, a grife da roupa “promove” socialmente o seu usuário, assim como um carro de luxo serve de nicho à exaltação de seu dono. Passa a ser visto pelos bens que envolvem a sua pessoa.
Em si, a pessoa parece não ter nenhum valor à luz da ótica neoliberal. Por isso, quem não possui bens é desprezado e excluído. Quem os possui é invejado, cortejado e festejado. A pessoa passa a ser vista (e valorizada) pelos bens que ostenta.
O mercado é como Deus: invisível, onipotente, onisciente e, agora, com o fim do bloco soviético, onipresente. Dele depende a nossa salvação. Damos mais ouvidos aos profetas do mercado — os indicadores financeiros — que à palavra das Escrituras.
Idolatrias à parte, o mercado é seletivo. Não é uma feira-livre cujos produtos carecem de controle de qualidade e garantia. É como shopping center, onde só entra quem tem (ou aparenta ter) poder aquisitivo.
O mercado é global. Abarca os milhardários de Boston e os zulus da África, os vinhos da mesa do papa e as peles de ovelhas que agasalham os monges do Tibete. Tudo se compra, tudo se vende: alfinetes e afetos; televisores e valores; deputados e pastores. Para o mercado, honra é uma questão de preço.
Fora do mercado não há salvação — é o dogma do neoliberalismo. Ai de quem não acreditar e ousar pensar diferente! No mercado, ninguém tem valor por ser alguém. O valor é proporcional à posição no mercado. Quem vende ocupa maior hierarquia do que quem compra. E quem comanda o mercado controla os dois.
Mercado vem do verbo latino mercari, “trocar por algo”, que deu também origem a mercê, “o que se dá em troca de algo”, donde mercearia e mercenário. Comércio vem de “com mercê”, com troca. Portanto, é dando que se recebe. Quem não tem capital, produtos ou saber para oferecer no mercado, só entra ofertando a força de trabalho, o corpo ou a imbecilidade (vide TV aos domingos).
O mercado tem suas sofisticações. Não fica bem dizer “tudo é uma questão de mercado”. Melhor o anglicismo "marketing", que significa “ciência do comércio”. É uma questão de marketing o tema da telenovela, o sorriso do apresentador de TV, o visual do candidato e até o anúncio do suculento produto que prepara o colesterol para as olimpíadas do infarto. Vende-se até a imagem primeiromundista de um país atulhado de indigentes perambulando pelos sertões à cata de terra para plantar.
Outrora, olhava-se pela janela para saber como andava o tempo. Hoje, liga-se o rádio e a TV para saber como se comporta o mercado. É ele que traz verão ou inverno às nossas vidas. Seus arautos merecem mais espaço que os meteorologistas. Dele dependem importações e exportações, inversões e fugas de capitais, contratos e fraudes.
Nem todos merecem o mesmo status no mercado. "Freguês", quitandeiro ou barraqueiro é quem trabalha no mercado de alimentos. "Executivo" ou "investidor", quem opera no mercado financeiro. "Marchand", quem atua no mercado de arte. "Corretor", quem agencia no mercado imobiliário. "Sujeito de sorte", quem hoje se encontra no mercado de trabalho, ainda que condenado ao salário-mínimo. E quem opera no mercado de capitais? "Especulador". Mas quem ousa apresentar-se com tal marketing?
É no mínimo preocupante constatar como, hoje, se enche a boca para falar de livre mercado e competitividade, e se esvazia o coração de solidariedade. A continuar assim, só restarão os valores da Bolsa. E em que mercado comprar as nossas mais profundas aspirações: amor e comunhão, felicidade e paz?
O mercado desempenha, pois, função religiosa. Ergue-se como novo sujeito absoluto, legitimado por sua perversa lógica de expansão das mercadorias, concentração da riqueza e exclusão dos desfavorecidos. Já reparou como os comentaristas da TV se referem ao mercado? “Hoje o mercado reagiu às últimas declarações do líder da oposição”. Ou: “O mercado retraiu-se diante da greve dos trabalhadores”.
Parece que o mercado é um elegante e poderoso senhor que habita o alto de um castelo e, de lá, observa o que acontece aqui embaixo. Quando se irrita, pega o celular e liga para o Banco Central. Seu mau humor faz baixar os índices da Bolsa de Valores ou subir a cotação do dólar. Quando está de bom humor, faz subir os índices de valorização das aplicações financeiras.
Para Jesus, “ninguém pode servir a dois senhores. Com efeito, ou odiará um e amará o outro, ou se apegará ao primeiro e desprezará o segundo. Não podeis servir a Deus e ao dinheiro” (Mateus 6,24). Mas quem se interessa em servir a Deus se ele é invocado pelo fundamentalismo de Bush e Bin Laden? Enquanto os senhores da guerra tomarem o Seu Santo Nome em vão, estaremos distante da tão almejada paz.

Frei Betto
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En la sociedad neoliberal crece la producción de bienes supérfluos, ofrecidos como mercancías indispensables. El consumidor, avasallado por la publicidad, termina convenciéndose de que la salud de su cabello depende de una determinada marca de champú. Mejor cortarse la cabeza que vivir sin tal producto...
Para el neoliberalismo lo que importa no es el progreso sino el mercado; no es la calidad del producto sino su alcance publicitario; no es el valor de uso de una mercancía sino el fetiche de que va revestida. Se compra un producto por el aura que lo rodea. La marca del producto promueve el status del usuario. Ejemplo: si voy a la casa de un extraño en autobús y usted desembarca de un BMW, ¿cree que seremos atendidos del mismo modo?
Para el neoliberalismo no es el ser humano quien da valor a la mercancía; al contrario, la marca de la ropa "promueve" socialmente a su usuario, así como un vehículo de lujo sirve de pedestal a la exaltación de su dueño. Pasa a ser visto por los bienes de que está rodeada la persona.
En sí misma, la persona parece no tener ningún valor a la luz de la ética neoliberal. Por eso, quien no posee bienes es despreciado y excluido. Y quien los tiene es envidiado, cortejado y festejado. La persona pasa a ser vista (y valorada) por los bienes que ostenta.
El mercado es como Dios: invisible, omnipotente, omnisciente y ahora, con el fin del bloqueo soviético, omnipresente. De él depende nuestra salvación. Damos más oídos a los profetas del mercado - los indicadores financieros - que a la palabra de las Escrituras.
Idolatrías aparte, el mercado es selectivo. No es un mercado libre cuyos productos carecen de control de calidad y garantía. Es como un centro comercial en el que sólo entra quien tiene (o aparenta tener) poder adquisitivo.
El mercado es global. Abarca a los multimillonarios de Boston y a los zulús de África, a los vinos de mesa del papa y a las pieles de oveja que abrigan a los monjes del Tibet. Todo se compra, todo se vende: alfileres de corbata y afectos, televisores y valores, diputados y pastores. Para el mercado, la honra es una cuestión de precio.
Fuera del mercado no hay salvación, es el dogma del neoliberalismo. ¡Ay de quien no lo crea y se atreva a pensar algo diferente! En el mercado nadie tiene valor por ser alguien. El valor es proporcional a la posición en el mercado. Quien vende ocupa una jerarquía mayor que quien compra. Y quien controla el mercado controla a los dos.
Mercado procede del latín mercari, "cambiar por algo", que dio origen también a merced, "lo que se da a cambio de algo", de donde vienen mercería y mercenario. Comercio viene de "con merced", con cambio. Por tanto es dando como se recibe. Quien no tiene capital, productos o saber para ofrecer en el mercado, sólo entra ofreciendo la fuerza de trabajo, el cuerpo o la imbecilidad (y si no, vea la televisión los domingos).
El mercado tiene sus sofisticaciones. No queda bien decir "todo es una cuestión de mercado". Mejor el anglicismo "marketing", que significa "ciencia del comercio". Es una cuestión de marketing el tema de la telenovela, la sonrisa del presentador de la tv, la imagen de un candidato y hasta el anuncio del suculento producto que prepara el colesterol para las olimpiadas del infarto. Se vende hasta la imagen primermundista de un país atiborrado de indigentes deambulando por las sabanas a la búsqueda de tierra para sembrar.
Antes se miraba por la ventana para saber cómo estaba el tiempo. Hoy se enciende la tv o la radio para saber cómo se comporta el mercado. Él es quien trae verano o invierno a nuestras vidas. Sus predicciones merecen más espacio que los meteorólogos. De él dependen importaciones y exportaciones, inversiones y fugas de capitales, contratos y fraudes.
Pero no todos merecen el mismo status en el mercado. "Feligrés", frutero o feriante es quien trabaja en el mercado de alimentos. "Ejecutivo" o "inversor", quien opera en el mercado financiero. "Marchand" es quien actúa en el mercado del arte. "Corredor", quien anda en el mercado inmobiliario. "Sujeto de suerte", quien está hoy en el mercado de trabajo, aunque sea condenado al salario mínimo. ¿Y quien opera en el mercado de capitales? "Especulador". Pero ¿a quién se le ocurre presentarse como tal ante el marketing?
Es al menos preocupante constatar cómo, hoy día, se infla uno para hablar de libre mercado y competitividad, pero se vacía el corazón de solidaridad. De continuar así, sólo van a quedar los valores de la Bolsa. ¿Y en qué mercado vamos a comprar nuestras más profundas aspiraciones: amor y comunión, felicidad y paz?
El mercado desempeña, pues, una función religiosa. Se alza como nuevo sujeto absoluto, legitimado por su perversa lógica de expansión de las mercancías, concentración de riqueza y exclusión de los desfavorecidos. ¿Ya se dio cuenta de cómo los comentaristas de tv se refieren al mercado? "Hoy el mercado reaccionó ante las últimas declaraciones del lider de la oposición", o: "El mercado se contrajo ante la huelga de los trabajadores".
Pareciera que el mercado es un elegante y poderoso señor que habita en lo alto de un castillo y desde allí observa lo que acontece aquí abajo. Cuando se irrita toma el celular y llama al Banco Central. Su malhumor hace bajar los índices de la Bolsa de Valores o subir la cotización del dólar. Cuando está de buenhumor hace subir los índices de valorización de las aplicaciones financieras.
Para Jesús "nadie puede servir a dos señores, pues bien odiará a uno y amará al otro, o se apegará al primero y despreciará al segudo. No pueden servir a Dios y al dinero" (Mateo 6,24). Pero ¿quién se interesa en servir a Dios si éste es invocado por el fundamentalismo de Bush y de Bin Laden? Mientras los señores de la guerra tomen el santo Nombre de Dios en vano, estaremos lejos de la tan ansiada paz.

Frei Betto



Nella società neoliberista cresce la produzione dei beni superflui offerti come beni di prima necessità. Il consumatore, sopraffatto dalla pubblicità, viene indotto a credere che la salute dei propri capelli dipenda da una particolare marca di shampoo. Meglio tagliarsi la testa che vivere senza questo prodotto...
Per il neoliberismo, ciò che conta non è il progresso, ma il mercato, non la qualità del prodotto, ma il loro potenziale pubblicitario, non il valore d'uso di una merce, ma la natura di feticcio di cui è rivestito. Si compra un prodotto per l'aura che lo circonda. La griffe, il marchio di un prodotto promove e rivela lo status di chi ne fa uso. Esempio: se io arrivo con l'autobus a casa di uno sconosciuto mentre tu lo fai scendendo da una BMW, credi che saremo considerati allo stesso modo?
Per il neoliberismo, non è l'essere umano che attribuisce valore alle merci, ma la marca dell'abbigliamento che "promuove" socialmente colui che ne fa uso, così come un'auto di lusso è il piedistallo per l'esaltazione del suo proprietario. Succede così d'esser visti attraverso i beni di cui una persona è circondata.
Di per sé, la persona sembra non avere alcun valore alla luce della prospettiva neoliberista. Pertanto, coloro che non possiedono beni sono esclusi e disprezzati. E quanti ne possiedono, sono invece invidiati, corteggiati e festeggiati. La persona è quindi vista (e considerata) per i beni che ostenta.
Il mercato è come Dio: invisibile, onnipotente, onnisciente e ora, con il crollo del blocco sovietico, onnipresente. La nostra salvezza dipende da questo. Ascoltiamo i profeti del mercato - gli indicatori finanziari - come la parola della Sacra Scrittura.
Idolatrie a parte, il mercato è selettivo. C'è un mercato libero, i cui prodotti non hanno controllo di qualità e garanzia. E' come un centro commerciale, dove entra solo chi ha (o sembra avere) potere d'acquisto.
Il mercato è globale. Esso comprende i miliardari di Boston e gli Zulu dell'Africa, i vini della mensa del papa e le pelli di pecora che avvolgono i monaci tibetani. Tutto si compra, tutto si vende: spille ed affetti, televisori e valori; parlamentari e ministri. Per il mercato, l'onore è solo una questione di prezzo.
Al di fuori del mercato non c'è salvezza - è il dogma del neoliberismo. Guai a coloro che non credono e hanno il coraggio di pensare in modo diverso! Nel mercato, nessuno ha valore per il solo fatto di essere qualcuno. Il valore è proporzionale alla posizione di mercato. Chi vende occupa un rango superiore rispetto a quelli che comprano. E chi controlla il mercato comanda entrambi.
Mercato deriva dal verbo latino mercari, "in cambio di qualcosa", che ha anche dato origine a misericordia, "che è dato in cambio di qualcosa", e da cui vengono anche mercanzia e mercenario. Commercio viene da "con mercede", in cambio. Pertanto, è dando che si riceve. Chi non ha capitale, merci o sapere da offrire sul mercato, entra solo offrendo la sua forza lavoro, il corpo o l'imbecillità (e sennò se ne stia a guardare la TV la domenica).
Il mercato ha le sue raffinatezze. Non è bene dire "tutto è una questione di mercato". Meglio l'anglicismo "marketing", che significa "scienza del commercio". E' una questione di marketing il tema della telenovela, il sorriso di un presentatore TV, l'immagine di un candidato, fino ad arrivare al lancio del succulento prodotto che prepara il colesterolo per le Olimpiadi dell'infarto. Si vende perfino l'immagine di un paese del terzo mondo disseminato di poveri che vagano per le savane in cerca di terra da coltivare.
Prima si guardava fuori della finestra per vedere com'era il tempo. Oggi si accende la radio e la TV per sapere come si comporta il mercato. E' lui che porta estate o in inverno nella nostra vita. I suoi araldi meritano più spazio dei meteorologi. Da esso dipendono le importazioni e le esportazioni, gli investimenti e la fuga di capitali, gli appalti e le perdite.
Non tutti meritano lo stesso status nel mercato. "Commerciante", droghiere o venditore ambulante è chi lavora nel mercato alimentare. "Financial executive" o "investor", chi opera nel mercato finanziario. "Collector", chi lavora nel mercato dell'arte. "Immobiliarista", chi opera in campo immobiliare. "Nato con la camicia", chi oggi è nel mercato del lavoro, anche se condannato al salario minimo. E coloro che operano nel mercato dei capitali? "Speculatori". Ma a chi conviene presentarsi come tale nel marketing? E' quanto meno preoccupante vedere oggi quanti si riempiono la bocca di libero mercato e concorrenza, ma svuotano il cuore dalla solidarietà. Se continuiamo così, non ci resteranno solo i valori della Borsa. E in che mercato andremo a comprare le nostre più profonde aspirazioni: l'amore e la fratellanza, la pace e la felicità?
Il mercato svolge quindi una funzione religiosa. Si erge come un nuovo soggetto assoluto, legittimato dalla sua logica perversa di espansione delle merci, concentrazione della ricchezza ed esclusione delle persone svantaggiate. Avete notato come i commentatori televisivi si riferiscono al mercato? "Oggi il mercato ha reagito alle ultime dichiarazioni del leader dell'opposizione". Oppure: "Il mercato si è contratto a seguito dello sciopero dei lavoratori".
Sembra che il mercato sia un uomo elegante e potente che abita in cima a un castello, e da lì guarda cosa succede qui. Quando è irritato, afferra il telefono e chiama la Banca Centrale. Il suo malumore abbassa gli indici di borsa o fa salire il dollaro. Quando sta di buon umore, aumenta i tassi di copertura degli investimenti.
Per Gesù, "nessuno può servire due padroni. Perché, o odierà l'uno e amerà l'altro, oppure si affezionerà al primo e disprezzerà il secondo. Non potete servire Dio e il denaro" (Matteo 6,24). Ma chi è disposto a servire Dio, se questi viene invocato dal fondamentalismo di Bush e Bin Laden? Mentre i signori della guerra pronunciano il suo santo nome invano, siamo lontani dalla sospirata pace.

Frei Betto

Apology of an economic hit man





Vivir pa' mi es tú


Vivir sin ti es posible sin mayor dificultad,
vivo porque me despierto como salgo
y duermo porque juego al dominó,
porque ha dicho mi doctor después de tomarme el pulso
que mis signos vitales anuncian que estoy vivo,
vivo porque aun respiro y porque salgo a caminar,
vivo porque así es la vida aunque hay que mencionar
que vivir no es estar vivo: vivir pa' mi eres tú

Vivir sin ti es posible sin mayor dificultad,
vivo porque tengo un nombre, un número de cuenta y mi carnet de electoral,
vivo porque así le llaman a ese combustible absurdo de moverse por ahí,
vivo como lo hacen todos,
vivo porque algunos creen que es abrir los ojos,
vivo aunque me muero a diaro porque tu ya no estas
y vivir no es estar vivo: vivir pa' mi eres tú

Vivo, sin ningún problema aunque cada instante mueres sin valer la pena,
vivo porque sobrevivo, porque aunque no quiera, tengo que cargar conmigo,
vivo aunque le tengo miedo a vivir muriendo o a morir en vida...

Vivir sin ti es posible sin mayor dificultad,
vivo porque se hace fácil respirar el aire y devolver las sobras,
vivo porque no hay manera de negar que existo por ponerle un nombre,
vivo por inercia absurda,
vivo aunque no tengo ganas de añadirme a todos,
vivo aunque me muero a diaro porque tu ya no estas...
Y vivir no es estar vivo: vivir pa' mi eres tú.


Vive le Guépéou

Il s'agit de préparer le procès monstre
d'un monde monstrueux
Aiguisez demain sur la pierre
Préparez les conseils d'ouvriers et soldats
Constituez le tribunal révolutionnaire
J'appelle la Terreur du fond de mes poumons
Je chante le Guépéou qui se forme
en France à l'heure qu'il est
Je chante le Guépéou nécessaire de France

Je chante les Guépéous de nulle part et de partout
Je demande un Guépéou pour préparer la fin d'un monde
Demandez un Guépéou pour préparer la fin d'un monde
pour défendre ceux qui sont trahis
pour défendre ceux qui sont toujours trahis
Demandez un Guépéou vous qu'on plie et vous qu'on tue
Demandez un Guépéou
Il vous faut un Guépéou

Vive le Guépéou véritable image de la grandeur matérialiste
Vive le Guépéou contre Dieu Chiappe et la Marseillaise
Vive le Guépéou contre le pape et les poux
Vive le Guépéou contre la résignation des banques
Vive le Guépéou contre les manoeuvres de l'Est
Vive le Guépéou contre la famille
Vive le Guépéou contre les lois scélérates
Vive le Guépéou contre le socialisme des assassins du type
Caballero Boncour Mac Donald Zoergibel
Vive le Guépéou contre tous les ennemis du prolétariat.


Louis Aragon
























Si tratta di preparare il processo monstre
di un mondo mostruoso
Affilate il domani sulla pietra
Preparate i consigli di operai e soldati
Costituite il tribunale rivoluzionario
chiamo il Terrore dal fondo dei miei polmoni
canto la Ghepeù che si forma
in Francia adesso
canto la Ghepeù necessaria della Francia

Canto la Ghepeù di nessuno e dappertutto
Chiedo una Ghepeù per preparare la fine di un mondo
Chiedete una Ghepeù per preparare la fine di un mondo
per difendere quelli che sono traditi
per difendere quelli che sono sempre traditi
Chiedete una Ghepeù voi che v'hanno piegati e voi che v'hanno ammazzato
Chiedete una Ghepeù
Vi occorre una Ghepeù

Viva la Ghepeù vera immagine della grandezza materialista
Viva la Ghepeù contro Dio Chiappe e la Marsigliese
Viva la Ghepeù contro il papa e i pidocchi
Viva la Ghepeù contro la sottomissione alle banche
Viva la Ghepeù contro le manovre dell'Est
Viva la Ghepeù contro la famiglia
Viva la Ghepeù contro le leggi scellerate
Viva la Ghepeù contro gli assassini del tipo
Caballero Boncour MacDonald Zoergibel
Viva la Ghepeù contro tutti i nemici del proletariato.

Louis Aragon

Good times, bad times


Mentre le ideologie si estinguono
e le coscienze si disperdono,
insieme ai muri crollano
le verità di comodo.
I monumenti a cosa servono?
La vera storia non la insegnano,
non devo chiedere,
devo far da me...
La verità sta dentro a un nylon
dimenticata in qualche oceano,
sotto la buccia debole
di 10.000 regole.

Ti capisco
quando dici che
rivorresti
le tue bambole...

E mi hanno sempre fatto credere che
nell'incertezza è meglio prendere,
ma se io prendo chi è che dà?
Se io prendo chi è che dà?
Ne ho visti troppi qui di oracoli,
e troppe corti dei miracoli,
io non vi posso credere,
io non vi voglio credere...

Ti capisco
quando dici che
rivuoi indietro
le tue bambole...

Good times, bad times...
good times, bad times...


Ti capisco
quando dici che
rivorresti
le tue bambole...

Ora ha senso
quando pensi che
rivuoi indietro
le tue bambole...

Metafore & Metamorfosi (settembre)

CESARO SHOW

Questo cretino è "Giggin' 'a purpetta", alias Luigi Cesaro da Sant'Antimo. La Federico II di Napoli ha dovuto laurearlo in Giurisprudenza e la Corte d'Appello di Napoli abilitarlo avvocato: potenza della camorra!
Nel 1984 è stato arrestato nell'ambito di un blitz contro la Nuova Camorra Organizzata di Raffaele Cutolo. Condannato nel 1985 a 5 anni di reclusione, per aver stretto amicizia con tutti i grossi esponenti dell'organizzazione mafiosa, fornendo mezzi, abitazioni per favorire la latitanza di alcuni membri, e dazioni di danaro, nell'aprile 1986 è stato provvidenzialmente assolto in appello per insufficienza di prove (sentenza poi confermata dalla Cassazione di Don Corrado Carnevale).
E' stato assessore nel Comune di Sant'Antimo, in un'amministrazione che poi - guarda un po' - è stata sciolta per infiltrazioni di stampo camorristico.
In una informativa dei Carabinieri di Napoli (n. 0258456/1 del 27 ottobre 1991) si legge che “Cesaro Luigi, nato a Sant’Antimio, avvocato non praticante, assessore alla provincia di Napoli eletto nelle liste del Psi, [...] risulta di cattiva condotta morale e civile [...] In pubblico gode di scarsa stima e considerazione. E’ solito associarsi a pregiudicati di spicco della malavita organizzata operante a Sant’Antimo e dintorni”, ma questo non gli ha impedito di fare il funzionario della Asl di Aversa (poi dicono che la sanità al sud fa schifo... E ci credo!).
E' deputato (con relativo lauto stipendio) dal 1996 nel partito di Berlusconi e ora, grazie ai napoletani che lo votano (GRAZIE TANTE!), è pure presidente della loro provincia.
Appena insediato ha nominato il suo autista, Armando Cascio, assessore al bilancio e risorse strategiche e l'ex meteorina di Fede ("ma si sta laureando in Giurisprudenza"...), Giovanna Del Giudice, assessore alle pari opportunità.
Questo è quello che i napoletani hanno votato e votano. Questo è quel che meritano!


"I 150 anni della Festa della Repubblica"




"Eehhh... se me la può ripetere"



"Weorld Erban Forum"



"La Fiàt di Melchiorre"



"Tik Tak..."

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LUIGI "LO BOVE" CESARO

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SO' COMUNISTA COSI'!!

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LOST IN PD


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NOI CREDEVAMO

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MA CHI SIAMO NOI...

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METAMORFOSI 1


Pierluigi pardo e Stefano Ricucci
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METAMORFOSI 2


Renata Polverini e Luciano Ligabue


Only Thing We Have to Fear Is Fear Itself


President Hoover, Mr. Chief Justice, my friends:
This is a day of national consecration. And I am certain that on this day my fellow Americans expect that on my induction into the Presidency I will address them with a candor and a decision which the present situation of our people impels. This is preeminently the time to speak the truth, the whole truth, frankly and boldly. Nor need we shrink from honestly facing conditions in our country today. This great Nation will endure as it has endured, will revive and will prosper.
So, first of all, let me assert my firm belief that the only thing we have to fear is fear itself--nameless, unreasoning, unjustified terror which paralyzes needed efforts to convert retreat into advance. In every dark hour of our national life a leadership of frankness and of vigor has met with that understanding and support of the people themselves which is essential to victory. And I am convinced that you will again give that support to leadership in these critical days.
In such a spirit on my part and on yours we face our common difficulties. They concern, thank God, only material things. Values have shrunken to fantastic levels; taxes have risen; our ability to pay has fallen; government of all kinds is faced by serious curtailment of income; the means of exchange are frozen in the currents of trade; the withered leaves of industrial enterprise lie on every side; farmers find no markets for their produce; and the savings of many years in thousands of families are gone.
More important, a host of unemployed citizens face the grim problem of existence, and an equally great number toil with little return. Only a foolish optimist can deny the dark realities of the moment.
And yet our distress comes from no failure of substance. We are stricken by no plague of locusts. Compared with the perils which our forefathers conquered because they believed and were not afraid, we have still much to be thankful for. Nature still offers her bounty and human efforts have multiplied it. Plenty is at our doorstep, but a generous use of it languishes in the very sight of the supply. Primarily this is because the rulers of the exchange of mankind's goods have failed, through their own stubbornness and their own incompetence, have admitted their failure, and abdicated. Practices of the unscrupulous money changers stand indicted in the court of public opinion, rejected by the hearts and minds of men.
True they have tried, but their efforts have been cast in the pattern of an outworn tradition. Faced by failure of credit they have proposed only the lending of more money. Stripped of the lure of profit by which to induce our people to follow their false leadership, they have resorted to exhortations, pleading tearfully for restored confidence. They only know the rules of a generation of self-seekers. They have no vision, and when there is no vision the people perish.
Yes, the money changers have fled from their high seats in the temple of our civilization. We may now restore that temple to the ancient truths. The measure of the restoration lies in the extent to which we apply social values more noble than mere monetary profit.
Happiness lies not in the mere possession of money; it lies in the joy of achievement, in the thrill of creative effort. The joy and the moral stimulation of work no longer must be forgotten in the mad chase of evanescent profits. These dark days, my friends, will be worth all they cost us if they teach us that our true destiny is not to be ministered unto but to minister to ourselves and to our fellow men.
Recognition of the falsity of material wealth as the standard of success goes hand in hand with the abandonment of the false belief that public office and high political position are to be valued only by the standards of pride of place and personal profit; and there must be an end to a conduct in banking and in business which too often has given to a sacred trust the likeness of callous and selfish wrongdoing. Small wonder that confidence languishes, for it thrives only on honesty, on honor, on the sacredness of obligations, on faithful protection, and on unselfish performance; without them it cannot live.
Restoration calls, however, not for changes in ethics alone. This Nation is asking for action, and action now.
Our greatest primary task is to put people to work. This is no unsolvable problem if we face it wisely and courageously. It can be accomplished in part by direct recruiting by the Government itself, treating the task as we would treat the emergency of a war, but at the same time, through this employment, accomplishing greatly needed projects to stimulate and reorganize the use of our great natural resources.
Hand in hand with that we must frankly recognize the overbalance of population in our industrial centers and, by engaging on a national scale in a redistribution, endeavor to provide a better use of the land for those best fitted for the land. Yes, the task can be helped by definite efforts to raise the values of agricultural products and with this the power to purchase the output of our cities. It can be helped by preventing realistically the tragedy of the growing loss through foreclosure of our small homes and our farms. It can be helped by insistence that the Federal, the State, and the local governments act forthwith on the demand that their cost be drastically reduced. It can be helped by the unifying of relief activities which today are often scattered, uneconomical, unequal. It can be helped by national planning for and supervision of all forms of transportation and of communications and other utilities that have a definitely public character. There are many ways in which it can be helped, but it can never be helped by merely talking about it. We must act. We must act quickly.
And finally, in our progress toward a resumption of work we require two safeguards against a return of the evils of the old order; there must be a strict supervision of all banking and credits and investments; there must be an end to speculation with other people's money, and there must be provision for an adequate but sound currency.
These, my friends, are the lines of attack. I shall presently urge upon a new Congress in special session detailed measures for their fulfillment, and I shall seek the immediate assistance of the 48 States. Through this program of action we address ourselves to putting our own national house in order and making income balance outgo. Our international trade relations, though vastly important, are in point of time and necessity secondary to the establishment of a sound national economy. I favor as a practical policy the putting of first things first. I shall spare no effort to restore world trade by international economic readjustment, but the emergency at home cannot wait on that accomplishment.
The basic thought that guides these specific means of national recovery is not narrowly nationalistic. It is the insistence, as a first consideration, upon the interdependence of the various elements in all parts of the United States of America a recognition of the old and permanently important manifestation of the American spirit of the pioneer. It is the way to recovery. It is the immediate way. It is the strongest assurance that recovery will endure.
In the field of world policy I would dedicate this Nation to the policy of the good neighbor the neighbor who resolutely respects himself and, because he does so, respects the rights of others the neighbor who respects his obligations and respects the sanctity of his agreements in and with a world of neighbors.
If I read the temper of our people correctly, we now realize as we have never realized before our interdependence on each other; that we can not merely take but we must give as well; that if we are to go forward, we must move as a trained and loyal army willing to sacrifice for the good of a common discipline, because without such discipline no progress can be made, no leadership becomes effective. We are, I know, ready and willing to submit our lives and our property to such discipline, because it makes possible a leadership which aims at the larger good. This I propose to offer, pledging that the larger purposes will bind upon us, bind upon us all as a sacred obligation with a unity of duty hitherto evoked only in times of armed strife.
With this pledge taken, I assume unhesitatingly the leadership of this great army of our people dedicated to a disciplined attack upon our common problems.
Action in this image, action to this end is feasible under the form of government which we have inherited from our ancestors. Our Constitution is so simple, so practical that it is possible always to meet extraordinary needs by changes in emphasis and arrangement without loss of essential form. That is why our constitutional system has proved itself the most superbly enduring political mechanism the modern world has ever seen. It has met every stress of vast expansion of territory, of foreign wars, of bitter internal strife, of world relations.
And it is to be hoped that the normal balance of executive and legislative authority may be wholly adequate to meet the unprecedented task before us. But it may be that an unprecedented demand and need for undelayed action may call for temporary departure from that normal balance of public procedure.
I am prepared under my constitutional duty to recommend the measures that a stricken nation in the midst of a stricken world may require. These measures, or such other measures as the Congress may build out of its experience and wisdom, I shall seek, within my constitutional authority, to bring to speedy adoption.
But in the event that the Congress shall fail to take one of these two courses, in the event that the national emergency is still critical, I shall not evade the clear course of duty that will then confront me. I shall ask the Congress for the one remaining instrument to meet the crisis broad Executive power to wage a war against the emergency, as great as the power that would be given to me if we were in fact invaded by a foreign foe.
For the trust reposed in me, I will return the courage and the devotion that befit the time. I can do no less.
We face the arduous days that lie before us in the warm courage of national unity; with the clear consciousness of seeking old and precious moral values; with the clean satisfaction that comes from the stern performance of duty by old and young alike. We aim at the assurance of a rounded, a permanent national life.
We do not distrust the future of essential democracy. The people of the United States have not failed. In their need they have registered a mandate that they want direct, vigorous action. They have asked for discipline and direction under leadership. They have made me the present instrument of their wishes. In the spirit of the gift I take it.
In this dedication of a Nation we humbly ask the blessing of God. May He protect each and every one of us. May He guide me in the days to come.

Washington, March 4, 1933 - Franklin Delano Roosevelt



Presidente Hoover, Sig. Ministro della Giustizia, amici miei:
Questo è per me giorno di consacrazione alla Nazione, e sono certo che i miei concittadini americani si attendano che, sul punto di insediarmi alla Presidenza, mi rivolga loro con la franchezza e la decisione che la situazione presente del nostro popolo rendono necessari. Ritengo che questo sia soprattutto il tempo di dire la verità, tutta la verità, con sincerità e coraggio. Non si può rifuggire, oggi, dall'affrontare onestamente le attuali condizioni del nostro paese. Questa grande nazione saprà sopportare ancora, come ha già saputo fare finora, e saprà anche risorgere alla prosperità.
Lasciate dunque che io esprima tutta la mia ferma convinzione che quanto dobbiamo soprattutto temere è di lasciarci vincere dalla paura, da quella paura senza nome, irragionevole e ingiustificata, che paralizza i movimenti necessari per trasformare una ritirata in un'avanzata. In tutte le ore oscure della nostra vita nazionale una guida basata sulla franchezza e sull'energia ha incontrato quella comprensione e quell'appoggio del popolo intero, che sono essenziali per giungere alla vittoria; sono convinto che, ancora una volta, voi non mancherete di sostenere coloro che debbono guidarvi in questi critici giorni.
Tali le condizioni di spirito nelle quali io e voi ci apprestiamo ad affrontare le comuni difficoltà. Grazie al Cielo, esse si riferiscono esclusivamente a beni materiali. I valori sono scesi a livelli incredibilmente bassi; le imposte sono cresciute; la nostra solvibilità è diminuita; ogni settore dell'amministrazione pubblica deve tener conto di una notevole diminuzione delle entrate; nei rapporti commerciali si è prodotto un vero e proprio congelamento delle possibilità di scambio; per ogni dove si scorgono i rami secchi dell'iniziativa industriale; gli agricoltori non trovano mercati di sbocco per i prodotti della terra, e migliaia di famiglie hanno perduto i risparmi pazientemente accumulati in lunghi anni.
Ancora più grave è la circostanza che una folla di disoccupati si trova di fronte al tetro problema della propria esistenza, mentre un numero non minore di cittadini continua a lavorare con scarso profitto. Solamente uno sciocco ottimista potrebbe negare l'oscura realtà del momento.
Eppure le nostre sciagure non derivano da alcun fallimento sostanziale. Ne siamo colpiti da alcun flagello di locuste. Dovremmo anzi aver seri motivi di riconoscenza, ponendo mente ai pericoli vinti dai nostri avi grazie alla loro fede e alla loro audacia. La natura ci offre ancora le sue incalcolabili ricchezze, e gli sforzi dell'uomo sono giunti a moltiplicarle. L'abbondanza è alle soglie delle nostre case, ma la possibilità di valercene viene meno benché questi tesori ci siano a portata di mano. Questo accade perché quanti dominano nel campo dello scambio dei beni materiali, venuti meno dapprima al loro compito per ostinazione ed incompetenza, ammettono poi il loro fallimento ed abdicano alle loro responsabilità. Davanti al tribunale dell'opinione pubblica, condannati dal cuore e dalla mente degli uomini, stanno i sistemi di speculatori con pochi scrupoli.
A loro difesa si potrebbe ammettere che essi hanno pur tentato di agire; ma d'altra parte si deve dire che hanno agito seguendo schemi tradizionali ormai superati. Di fronte al fallimento del credito, essi hanno saputo soltanto proporre di ricorrere a nuove concessioni di credito. Quando è stato detto loro che era impossibile continuare a prospettare il miraggio del profitto per indurre il nostro popolo a seguire le loro false teorie di governo, essi hanno creduto di poter correre ai ripari con pietose esortazioni che invitavano a concedere ancora la perduta fiducia. Essi non conoscono altre norme che quelle di una generazione di difensori dei propri interessi. Non hanno alcuna larghezza di visione, e quando manca tale elemento i popoli decadono.
Questi barattatori del denaro altrui sono fuggiti dai loro alti seggi nel tempio della nostra civiltà. Sarà ora possibile restituire questo tempio al culto delle verità antiche. E la misura più o meno vasta di questa restaurazione dipenderà dalla proporzione nella quale verranno applicati valori sociali più nobili di quelli del puro e semplice profitto monetario.
La felicità non consiste esclusivamente nel possesso del denaro; essa si concreta nella gioia del raggiungimento d'uno scopo, nell'emozione data da ogni sforzo creativo. Nella folle rincorsa dietro profitti evanescenti non si deve più dimenticare la gioia e lo stimolo morale prodotti dal lavoro. Questi giorni difficili saranno valsi il prezzo di qualsiasi sacrificio sofferto, se ci avranno insegnato che il nostro vero destino non è di sottostare rassegnatamente a tante difficoltà, ma reagire ad esse per noi stessi e per i nostri simili.
Il riconoscere la falsità della ricchezza puramente materialistica come indice di successo procede di pari passo con l'abbandonare la falsa convinzione che i posti di alta responsabilità pubblica e politica si identificano con finalità d'ambizione e profitto personale. Bisogna porre fine a quella linea di condotta bancaria e mercantile, che troppo spesso ha permesso di confondere la concessione di sacri diritti con la possibilità di perpetuare impunemente il male secondo criteri spietatamente egoistici. C'è poco da meravigliarsi di fronte alla diminuita fiducia, perché la confidenza prospera solo se alimentata dall'onestà, dal senso dell'onore, dal mantenimento degli impegni assunti, da un costante spirito di protezione e da una linea di condotta invariabilmente altruistica. In mancanza di tali elementi la fiducia è destinata a morire.
Ma la ricostruzione non esige solo cambiamenti d'indole morale. La nostra nazione domanda di poter agire, e immediatamente.
Il nostro primo grande compito è dare lavoro al popolo. Non è un problema insolubile, se affrontato con saggezza e coraggio. Può essere parzialmente risolto per mezzo di ingaggi diretti da parte del governo, affrontando la questione come si affronterebbe in caso di bisogno la mobilitazione per una guerra; ma nello stesso tempo non dimenticando che tale impiego di uomini va indirizzato al compimento di opere di grande utilità pubblica, realizzando progetti adatti a promuovere e riorganizzare l'uso delle nostre grandi risorse nazionali.
Al tempo stesso, però, bisogna ammettere francamente che nei nostri centri industriali esiste un eccesso di popolazione, ed in conseguenza, impegnandoci in una redistribuzione della popolazione in tutta la nazione, bisognerà cercare di conseguire un migliore sfruttamento delle possibilità agricole del suolo americano, a beneficio di chi è più adatto alla coltivazione della terra. Affermo che questo compito può essere facilitato da sforzi ben indirizzati per giungere ad un rialzo del valore dei prodotti agricoli e quindi ad una aumentata capacità d'acquisto della produzione dei centri urbani. Può essere facilitato impedendo con mezzi pratici l'aumento delle perdite, che deriva alle nostre piccole aziende agricole da affrettate e premature sospensioni della loro attività. Può essere facilitato insistendo sull'opportunità da parte del Governo Federale, di quelli dei vari Stati e delle amministrazioni locali di fare il possibile per ridurre i gravami delle imposte. Può essere facilitato unificando attività che oggi sono inadeguate, antieconomiche e mal distribuite. Può essere facilitato per mezzo di un progetto nazionale per l'organizzazione e la sorveglianza sui trasporti, le comunicazioni e altri servizi, che hanno un carattere spiccatamente pubblico. Insomma, molti sono i mezzi per risolvere il problema, che non verrà tuttavia mai risolto soltanto col continuare a parlarne. Occorre agire: e dobbiamo agire rapidamente.
Infine, nel nostro progresso verso una ripresa del lavoro occorre tenere presenti due salvaguardie contro i mali del vecchio stato di cose: bisogna esercitare una stretta vigilanza su tutto il sistema bancario, creditizio e di investimento del denaro; bisogna finirla con le speculazioni basate sul denaro altrui; ed è necessario prendere disposizioni per raggiungere una correntezza adeguata, ma solida.
Tale è il programma d'azione attraverso il quale ci proponiamo di ridare ordine alla nostra nazione e riportare al pareggio il suo bilancio. Le nostre relazioni commerciali con l'estero, benchè di somma importanza, dal punto di vista dell'urgenza, e quindi del tempo, vengono necessariamente in seconda linea, e non possono essere affrontate che dopo la riorganizzazione di una salda economia nazionale. Io considero sana politica l'affrontare in precedenza quello che è per noi di primaria importanza. Farò di tutto per favorire il commercio attraverso un riassestamento dell'economia internazionale, ma le immediate necessità interne della nazione non possono attendere che questo si compia.
L'idea fondamentale, che coordina i mezzi specifici per giungere al risanamento nazionale, non è strettamente nazionalistica. In primo luogo essa consiste nel tener conto dell'innegabile interdipendenza di tutti i vari elementi che formano gli Stati Uniti d'America; è una specie di riconoscimento dell'antico e perennemente essenziale spirito del pioniere americano. In essa è la via della salvezza. Anzi, essa è l'immediata salvezza. Ed è la certezza che la rinascita sarà duratura.
Nel campo della politica estera vorrei indirizzare la nazione sulla via del buon vicinato, seguendo i principi di chi rispetta risolutamente sé stesso e, proprio per questo, rispetta anche i diritti degli altri. Bisogna essere come l'uomo che riconosce la santità delle proprie obbligazioni in mezzo a tutti i suoi vicini.
Spero di interpretare fedelmente il pensiero del nostro popolo dicendo che mai prima d'ora abbiamo così chiaramente realizzato la nostra interdipendenza, l'uno con l'altro; abbiamo imparato che non è lecito prendere soltanto, ma che bisogna anche saper dare; che, se vogliamo progredire, occorre marciare come un esercito fedele e ben addestrato, pronto a sacrificarsi per il trionfo della comune disciplina, perché senza tale disciplina non può esistere progresso, ne alcuna guida può dare buoni risultati. So bene che siamo pronti e disposti a sottoporre la nostra vita e le nostre ricchezze a tale disciplina, perché essa consente il consolidarsi d'una linea di governo che tende a un più diffuso benessere. Questo io mi propongo d'offrire, promettendo che i più vasti obiettivi da raggiungere peseranno su noi, su tutti noi, come un sacro obbligo, con un'unità di doveri che sino ad oggi è stata invocata solo in tempi di guerra.
Fatta questa promessa, assumo senza esitazioni il comando di quel grande esercito che è il nostro popolo, per muovere un disciplinato attacco contro i comuni problemi.
Sotto la forma di governo ereditata dai nostri avi è possibile agire in questa forma e per tale fine. La nostra Costituzione è così semplice e pratica che è sempre possibile affrontare esigenze straordinarie con adattamenti insignificanti delle sue disposizioni e senza derogare dai suoi principii essenziali.
Ecco perché il nostro sistema costituzionale si è costantemente dimostrato il meccanismo più superbamente duraturo che esista nel mondo moderno.
Ha resistito ad ogni frangente di espansione territoriale, di guerra intestina, di relazioni col resto del mondo.
È quindi lecito sperare che il normale equilibrio tra il potere esecutivo e legislativo si dimostri in tutto adeguato a fronteggiare l'eccezionale compito che ci attende. Ma può anche darsi che situazioni mai presentatesi in precedenza e tali da richiedere azione immediata possano costringere a momentanee deroghe dal normale equilibrio della pubblica procedura.
Osservando i miei doveri verso la costituzione, sono pronto a richiedere l'adozione di quelle eccezionali misure che una nazione duramente messa alla prova potrebbe esigere in questo mondo gravemente colpito dalla crisi. Tali misure, o quelle che il Congresso dovesse ricavare dalla sua esperienza e dalla sua saggezza, io cercherò, entro i limiti della mia autorità costituzionale, di portare alla più sollecita adozione.
Ma se il Congresso non volesse adottare una di queste due alternative, e se la situazione della nazione fosse ancora critica, io non mi sottrarrò alla chiara responsabilità che eventualmente mi si presentasse. Domanderei al Congresso l'ultimo mezzo che resterebbe per fronteggiare la crisi: ampi poteri esecutivi per combattere contro i pericoli del momento, poteri altrettanto ampi come quelli che mi si potrebbero dare se il nostro territorio fosse invaso da un nemico.
In cambio della fiducia avuta in me saprò dare il coraggio e la devozione che convengono al momento presente. È il meno che io possa fare.
Noi affrontiamo i difficili giorni che ci attendono, col vivo coraggio derivante dalla nostra unità nazionale, con la chiara coscienza di voler perseguire e ritrovare gli antichi e preziosi valori morali, con la netta soddisfazione proveniente dal compimento del proprio dovere da parte dei giovani e dei vecchi. Nostro scopo è il raggiungimento di una vita nazionale stabilmente riordinata.
Non guardiamo con sfiducia verso l'avvenire della vera democrazia. Il popolo degli Stati Uniti non ha tradito se stesso. Nel momento del bisogno ha sottoscritto la richiesta di volere che si agisca sollecitamente e decisamente. Ha chiesto la disciplina e ha voluto essere guidato con sicurezza. Ha fatto di me l'attuale strumento del suo volere. Secondo lo spirito col quale il dono m'è stato fatto, io lo accetto.
In questo giorno di consacrazione alla nazione domandiamo umilmente la benedizione di Dio. Che Egli protegga ciascuno e tutti noi. Che Egli mi guidi nei giorni venturi.

Washington, 4 marzo 1933 - Franklin Delano Roosevelt