Cuarta Declaración de la Selva Lacandona

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Hoy decimos:
¡Aquí estamos!
¡Somos la dignidad rebelde, el corazón olvidado de la patria!
1° de enero de 1996.

"Todos aquellos pueblos, todos esos que trabajan la tierra, a los que nosotros invitamos que se reúnan a nuestro lado y nosotros daremos la vida a una sola lucha, para que nosotros andemos con ayuda de vosotros.
Que sigamos luchando y no descansemos y propiedad nuestra será la tierra, propiedad de gentes, la que fue de nuestros abuelitos, y que dedos de patas de piedra que machacan nos ha arrebatado, a la sombra de aquellos que han pasado, que mucho mandan: que nosotros juntos pongamos en alto, con la mano en sitio elevado y con la fuerza de nuestro corazón, ese hermoso que se toma para ser visto, se dice estandarte de nuestra dignidad y nuestra libertad de nosotros trabajadores de la tierra; que sigamos luchando y venzamos a aquellos que de nuevo se han encumbrado, de los que ayudan a los que han quitado tierra a otros, de los que para sí gran dinero hacen con el trabajo de los que son como nosotros, y de aquellos burladores en las haciendas, ése es nuestro deber de honra, si nosotros queremos que nos llamen hombres de buena vida, y bien en verdad buenos habitantes del pueblo.
Ahora pues, de algún modo, más que nunca, se necesita que todos andemos unidos, con todo nuestro corazón, y con todo nuestro empeño, en ese gran trabajo de la unificación maravillosa, bien verdadera, de aquellos que empezaron la lucha, que guardan en su corazón puros esos principios y no pierden la fe de la vida buena.
Nosotros rogamos a aquel a cuya mano se acerque este manifiesto que lo haga pasar a todos los hombres de esos pueblos."

Reforma, Libertad, Justicia y Ley.

El General en Jefe del Ejército Libertador del Sur Emiliano Zapata.
(Manifiesto zapatista en náhuatl).

Al pueblo de México:
A los pueblos y gobiernos del mundo:
Hermanos:
No morirá la flor de la palabra. Podrá morir el rostro oculto de quien la nombra hoy, pero la palabra que vino desde el fondo de la historia y de la tierra ya no podrá ser arrancada por la soberbia del poder.
Nosotros nacimos de la noche. En ella vivimos. Moriremos en ella. Pero la luz será mañana para los más, para todos aquellos que hoy lloran la noche, para quienes se niega el día, para quienes es regalo la muerte, para quienes está prohibida la vida. Para todos la luz. Para todos todo. Para nosotros el dolor y la angustia, para nosotros la alegre rebeldía, para nosotros el futuro negado, para nosotros la dignidad insurrecta. Para nosotros nada.
Nuestra lucha es por hacernos escuchar, y el mal gobierno grita soberbia y tapa con cañones sus oídos.
Nuestra lucha es por el hambre, y el mal gobierno regala plomo y papel a los estómagos de nuestros hijos.
Nuestra lucha es por un techo digno, y el mal gobierno destruye nuestra casa y nuestra historia.
Nuestra lucha es por el saber, y el mal gobierno reparte ignorancia y desprecio.
Nuestra lucha es por la tierra, y el mal gobierno ofrece cementerios.
Nuestra lucha es por un trabajo justo y digno, y el mal gobierno compra y vende cuerpos y vergüenzas.
Nuestra lucha es por la vida, y el mal gobierno oferta muerte como futuro.
Nuestra lucha es por el respeto a nuestro derecho a gobernar y gobernarnos, y el mal gobierno impone a los más la ley de los menos.
Nuestra lucha es por la libertad para el pensamiento y el caminar, y el mal gobierno pone cárceles y tumbas.
Nuestra lucha es por la justicia, y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos.
Nuestra lucha es por la historia, y el mal gobierno propone olvido.
Nuestra lucha es por la Patria, y el mal gobierno sueña con la bandera y la lengua extranjeras.
Nuestra lucha es por la paz, y el mal gobierno anuncia guerra y destrucción.
Techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, independencia, democracia, libertad, justicia y paz. Estas fueron nuestras banderas en la madrugada de 1994. Estas fueron nuestras demandas en la larga noche de los 500 años. Estas son, hoy, nuestras exigencias.
Nuestra sangre y la palabra nuestra encendieron un fuego pequeñito en la montaña y lo caminamos rumbo a la casa del poder y del dinero. Hermanos y hermanas de otras razas y otras lenguas, de otro color y mismo corazón, protegieron nuestra luz y en ella bebieron sus respectivos fuegos.
Vino el poderoso a apagarnos con su fuerte soplido, pero nuestra luz se creció en otras luces. Sueña el rico con apagar la luz primera. Es inútil, hay ya muchas luces y todas son primeras.
Quiere el soberbio apagar una rebeldía que su ignorancia ubica en el amanecer de 1994. Pero la rebeldía que hoy tiene rostro moreno y lengua verdadera, no se nació ahora. Antes habló con otras lenguas y en otras tierras. En muchas montañas y muchas historias ha caminado la rebeldía contra la injusticia. Ha hablado ya en lengua náhuatl, paipai, kiliwa, cúcapa, cochimi, kumiai, yuma, seri, chontal, chinanteco, pame, chichimeca, otomí, mazahua, matlazinca, ocuilteco, zapoteco, solteco, chatino, papabuco, mixteco, cuicateco, triqui, amuzgo, mazateco, chocho, izcateco, huave, tlapaneco, totonaca, tepehua, popoluca, mixe, zoque, huasteco, lacandón, maya, chol, tzeltal, tzotzil, tojolabal, mame, teco, ixil, aguacateco, motocintleco, chicomucelteco, kanjobal, jacalteco, quiché, cakchiquel, ketchi, pima, tepehuán, tarahumara, mayo, yaqui, cahíta, ópata, cora, huichol, purépecha y kikapú. Habló y habla la castilla. La rebeldía no es cosa de lengua, es cosa de dignidad y de ser humanos.
Por trabajar nos matan, por vivir nos matan. No hay lugar para nosotros en el mundo del poder. Por luchar nos matarán, pero así nos haremos un mundo donde nos quepamos todos y todos nos vivamos sin muerte en la palabra. Nos quieren quitar la tierra para que ya no tenga suelo nuestro paso. Nos quieren quitar la historia para que en el olvido se muera nuestra palabra. No nos quieren indios. Muertos nos quieren.
Para el poderoso nuestro silencio fue su deseo. Callando nos moríamos, sin palabra no existíamos. Luchamos para hablar contra el olvido, contra la muerte, por la memoria y por la vida. Luchamos por el miedo a morir la muerte del olvido.
Hablando en su corazón indio, la Patria sigue digna y con memoria.

I

Hermanos:
El día 1° de enero de 1995, después de romper el cerco militar con el que el mal gobierno pretendía sumirnos en el olvido y rendirnos, llamamos a las distintas fuerzas y ciudadanos a construir un amplio frente opositor que uniera las voluntades democráticas en contra del sistema de partido de Estado: el Movimiento para la Liberación Nacional. Aunque al inicio este esfuerzo de unidad opositora encontró no pocos problemas, siguió adelante en los pensamientos de los hombres y mujeres que no se conforman con ver su Patria entregada a las decisiones del poder y el dinero extranjeros. El amplio frente opositor, después de seguir una ruta llena de dificultades, incomprensiones y retrocesos, está por concretar sus primeros planteamientos y acuerdos de acción conjunta. El largo proceso de maduración de este esfuerzo organizativo habrá de hacerse pleno en el año que inicia. Nosotros los zapatistas saludamos el nacimiento del Movimiento para la Liberación Nacional y deseamos que entre quienes formen parte de él exista siempre el afán de unidad y el respeto a las diferencias.
Iniciado el diálogo con el supremo gobierno, el compromiso del EZLN en la búsqueda de una solución política a la guerra iniciada en 1994 se vio traicionado. Fingiendo voluntad de diálogo, el mal gobierno optó cobardemente por la solución militar y, con argumentos torpes y estúpidos, desató una gran persecución policíaca y militar que tenía como objetivo supremo el asesinato de la dirigencia del EZLN. Las fuerzas armadas rebeldes del EZLN resistieron con serenidad el golpe de decenas de miles de soldados que, con asesoría extranjera y toda la moderna maquinaria de muerte que poseen, pretendió ahogar el grito de dignidad que salía desde las montañas del Sureste Mexicano. Un repliegue ordenado permitió a las fuerzas zapatistas conservar su poder militar, su autoridad moral, su fuerza política y la razón histórica que es su principal arma en contra del crimen hecho gobierno. Las grandes movilizaciones de la sociedad civil nacional e internacional pararon la ofensiva traidora y obligaron al gobierno a insistir en la vía del diálogo y la negociación. Decenas de civiles inocentes fueron tomados presos por el mal gobierno y todavía permanecen en las cárceles en calidad de rehenes de los terroristas que nos gobiernan. Las fuerzas federales no tuvieron más victoria militar que la destrucción de una biblioteca, un salón de actos culturales, una pista de baile y el saqueo de las pocas pertenencias de los indígenas de la selva Lacandona. El intento de asesinato fue cubierto por la mentira gubernamental con la mascarada de la "recuperación de la soberanía nacional.
Olvidando el articulo 39 de la Constitución que juró cumplir el 1o. de diciembre de 1994, el supremo gobierno redujo al Ejército Federal Mexicano a la categoría de ejército de ocupación, le asignó la tarea de salvaguarda del crimen organizado hecho gobierno, y quiso enfrentarlo a sus hermanos mexicanos.
Mientras tanto, la verdadera pérdida de la soberanía nacional se concretaba en los pactos secretos y públicos del gabinete económico con los dueños de los dineros y los gobiernos extranjeros. Hoy, mientras decenas de miles de soldados federales agreden y hostigan a un pueblo armado de fusiles de palo y palabra digna, los altos gobernantes terminan de vender las riquezas de la gran nación mexicana y acaban de destruir lo poco que aún queda en pie.
Apenas iniciado el diálogo al que lo obligó la sociedad civil nacional e internacional, la delegación gubernamental tuvo oportunidad de mostrar claramente sus verdaderas intenciones en la negociación de la paz. Los neo-conquistadores de los indígenas que encabezan el equipo negociador del gobierno se distinguen por una actitud prepotente, soberbia, racista y humillante que llevó de fracaso en fracaso las distintas reuniones del Diálogo de San Andrés. Apostando al cansancio y al desgaste de los zapatistas, la delegación gubernamental puso todo su empeño en conseguir la ruptura del diálogo, confiada en que tendría así argumentos para recurrir a la fuerza y así conseguir lo que por razón le era imposible.
Viendo que el gobierno rehuía un enfoque serio del conflicto nacional que representaba la guerra, el EZLN tomó una iniciativa de paz que destrabara el diálogo y la negociación. Llamando a la sociedad civil a un diálogo nacional e internacional en la búsqueda de una paz nueva, el EZLN convocó a la Consulta por la Paz y la Democracia para escuchar el pensamiento nacional e internacional sobre sus demandas y su futuro.
Con la entusiasta participación de los miembros de la Convención Nacional Democrática, la entrega desinteresada de miles de ciudadanos sin organización pero con deseos democráticos, la movilización de los comités de solidaridad internacionales y los grupos de jóvenes, y la irreprochable ayuda de los hermanos y hermanas de Alianza Cívica Nacional, durante los meses de agosto y septiembre de 1995 se llevó a cabo un ejercicio ciudadano que no tiene precedente en la historia mundial: una sociedad civil y pacífica dialogando con un grupo armado y clandestino. Más de un millón 300 mil diálogos se realizaron para hacer verdad este encuentro de voluntades democráticas. Como resultado de esta consulta, la legitimidad de las demandas zapatistas fue ratificada, se dio un nuevo impulso al amplio frente opositor que se encontraba estancado y se expresó claramente el deseo de ver a los zapatistas participando en la vida política civil del país. La gran participación de la sociedad civil internacional llamó la atención sobre la necesidad de construir los espacios de encuentro entre las voluntades de cambio democrático que existen en los distintos países. El EZLN tomó con seriedad los resultados de este diálogo nacional e internacional e inició los trabajos políticos y organizativos para caminar de acuerdo con esas señales.
Tres nuevas iniciativas fueron lanzadas por los zapatistas como respuesta al éxito de la Consulta por la Paz y la Democracia. Una iniciativa para el ámbito internacional llamó a realizar un encuentro intercontinental en contra del neoliberalismo. Dos iniciativas son de carácter nacional: la formación de comités civiles de diálogo como base de discusión de los principales problemas nacionales y germen de una nueva fuerza política no partidaria; y la construcción de nuevos Aguascalientes como lugares de encuentro entre la sociedad civil y el zapatismo.
Tres meses después de estas tres iniciativas está por concretarse la convocatoria para el encuentro intercontinental por la humanidad y contra el neoliberalismo, más de 200 comités civiles de diálogo se han formado en toda la República Mexicana y, el día de hoy, se inauguran cinco nuevos Aguascalientes: uno en la comunidad de La Garrucha, otro en Oventic, uno más en Morelia, otro en La Realidad, y el último y primero en el corazón de todos los hombres y mujeres honestos que hay en el mundo.
En medio de amenazas y penurias, las comunidades indígenas zapatistas y la sociedad civil lograron levantar estos centros de resistencia civil y pacífica que serán lugar de resguardo de la cultura mexicana y mundial.
El Nuevo Diálogo Nacional tuvo una primera prueba con motivo de la mesa 1 del Diálogo de San Andrés. Mientras el gobierno descubría su ignorancia respecto de los habitantes originales de estas tierras, los asesores e invitados del EZLN echaron a andar un diálogo tan rico y nuevo que rebasó inmediatamente la estrechez de la mesa de San Andrés y se ubicó en su verdadero lugar: la nación. Los indígenas mexicanos, los siempre obligados a escuchar, a obedecer, a aceptar, a resignarse, tomaron la palabra y hablaron la sabiduría que anda en sus pasos. La imagen del indio ignorante, pusilánime y ridículo, la imagen que el poder había decretado para consumo nacional, se hizo pedazos y el orgullo y la dignidad indígenas volvieron a la historia para tomar el lugar que les corresponde: el de ciudadanos completos y cabales.
Independientemente de lo que resulte de la primera negociación de acuerdos en San Andrés, el diálogo iniciado por las distintas etnias y sus representantes seguirá adelante ahora en el Foro Nacional Indígena, y tendrá su ritmo y los alcances que los propios indígenas acuerden y decidan. En el escenario político nacional el redescubrimiento de la criminalidad salinista volvió a sacudir el sistema de partido de Estado. Los apologistas de las contrarreformas salinistas sufrieron amnesia y ahora son los más entusiastas perseguidores de aquel bajo cuya sombra se enriquecieron. El Partido Acción Nacional, el más fiel aliado de Carlos Salinas de Gortari, empezó a mostrar sus posibilidades reales de relevar al Partido Revolucionario Institucional en la cumbre del poder político y a enseñar su vocación represiva, intolerante y reaccionaria. Quienes ven con esperanza el ascenso del neopanismo olvidan que el relevo de una dictadura no significa democracia, y aplauden la nueva inquisición que, con careta democrática, habrá de sancionar con golpes y moralina los últimos estertores de un país que fue asombro mundial y hoy es referencia de crónicas policíacas y escándalos. Las constantes en el ejercicio de gobierno fueron la represión y la impunidad; las masacres de indígenas en Guerrero, Oaxaca y la Huasteca ratifican la política gubernamental frente a los indígenas; el autoritarismo en la UNAM frente al movimiento de los CCH demuestra la ruta de corrupción que va de la academia a la política; la detención de dirigentes de El Barzón es una muestra más de la traición como método de diálogo; las bestialidades del regente Espinosa ensayan el fascismo callejero en la ciudad de México; las reformas a la Ley del Seguro Social reiteran la democratización de la miseria y el apoyo a la banca privatizada asegura la vocación de unidad entre poder y dinero; los crímenes políticos son irresolubles porque provienen de quien dice perseguirlos; la crisis económica hace más insultante la corrupción en las esferas gubernamentales. Gobierno y crimen, hoy, son sinónimos y equivalentes. Mientras la verdadera oposición se afana en encontrar el centro en una nación moribunda, amplias capas de la población refuerzan su escepticismo frente a los partidos políticos y buscan, sin encontrarla todavía, una opción de quehacer político nuevo, una organización política de nuevo tipo.
Como una estrella, la heroica y digna resistencia de las comunidades indígenas zapatistas iluminó el año de 1995 y escribió una hermosa lección en la historia mexicana. En Tepoztlán, en los trabajadores de Sutaur-100, en El Barzón, por mencionar algunos lugares y movimientos, la resistencia popular encontró dignos representantes.
En resumen, el año de 1995 se caracterizó por la definición de dos proyectos de nación completamente distintos y contradictorios.
Por un lado el proyecto de país que tiene el poder, un proyecto que implica la destrucción total de la nación mexicana; la negación de su historia; la entrega de su soberanía; la traición y el crimen como valores supremos; la hipocresía y el engaño como método de gobierno; la desestabilización y la inseguridad como programa nacional, y la represión y la intolerancia como plan de desarrollo. Este proyecto encuentra en el PRI su cara criminal y en el PAN su mascarada democrática. Por el otro lado, el proyecto de la transición a la democracia, no una transición pactada con el poder que simule un cambio para que todo siga igual, sino la transición a la democracia como el proyecto de reconstrucción del país; la defensa de la soberanía nacional; la justicia y la esperanza como anhelos; la verdad y el mandar obedeciendo como guía de jefatura; la estabilidad y la seguridad que dan la democracia y la libertad; el diálogo, la tolerancia y la inclusión como nueva forma de hacer política.
Este proyecto está por hacerse y corresponderá, no a una fuerza política hegemónica o a la genialidad de un individuo, sino a un amplio movimiento opositor que recoja los sentimientos de la nación. Estamos en medio de una gran guerra que ha sacudido al México de finales del siglo XX. La guerra entre quienes pretenden la perpetuación de un régimen social, cultural y político que equivale al delito de traición a la patria, y los que luchan por un cambio democrático, libre y justo. La guerra zapatista es sólo una parte de esa gran guerra que es la lucha entre la memoria que aspira a futuro y el olvido con vocación extranjera.
Una nueva sociedad plural, tolerante, incluyente, democrática, justa y libre sólo es posible, hoy, en una patria nueva. No será el poder el constructor. El poder hoy es sólo el agente de ventas de los escombros de un país destruido por los verdaderos subversivos y desestabilizadores: los gobernantes.
Los proyectos de oposición independiente tenemos una carencia que, hoy, se hace más decisiva: nos oponemos a un proyecto de país que implica su destrucción, pero carecemos de una propuesta de nueva nación, una propuesta de reconstrucción. Parte, y no el todo ni su vanguardia, ha sido y es el EZLN en el esfuerzo por la transición a la democracia. A pesar de las persecuciones y amenazas, por encima de los engaños y las mentiras, legítimo y consecuente, el EZLN sigue adelante en su lucha por la democracia, la libertad y la justicia para todos los mexicanos.
Hoy, la lucha por la democracia, la libertad y la justicia en México es un lucha por la liberación nacional.

II

Hoy, con el corazón de Emiliano Zapata y habiendo escuchado la voz de nuestros hermanos todos, llamamos al pueblo de México a participar en una nueva etapa de la lucha por la liberación nacional y la construcción de una patria nueva, a través de esta…

Cuarta Declaración de la Selva Lacandona en la que llamamos a todos los hombres y mujeres honestos a participar en la nueva fuerza política nacional que hoy nace: el Frente Zapatista de Liberación Nacional

Organización civil y pacífica, independiente y democrática, mexicana y nacional, que lucha por la democracia, la libertad y la justicia en México. El Frente Zapatista de Liberación Nacional nace hoy e invitamos para que participen en él a los obreros de la República, a los trabajadores del campo y de la ciudad, a los indígenas, a los colonos, a los maestros y estudiantes, a las mujeres mexicanas, a los jóvenes de todo el país, a los artistas e intelectuales honestos, a los religiosos consecuentes, a todos los ciudadanos mexicanos que queremos no el poder sino la democracia, la libertad y la justicia para nosotros y nuestros hijos.
Invitamos a la sociedad civil nacional, a los sin partido, al movimiento social y ciudadano, a todos los mexicanos a construir una nueva fuerza política. Una nueva fuerza política que sea nacional. Una nueva fuerza política con base en el EZLN.
Una nueva fuerza política que forme parte de un amplio movimiento opositor, el Movimiento para la Liberación Nacional, como lugar de acción política ciudadana donde confluyen otras fuerzas políticas de oposición independiente, espacio de encuentro de voluntades y coordinador de acciones unitarias.
Una fuerza política cuyos integrantes no desempeñen ni aspiren a desempeñar cargos de elección popular o puestos gubernamentales en cualquiera de sus niveles. Una fuerza política que no aspire a la toma del poder. Una fuerza que no sea un partido político.
Una fuerza política que pueda organizar las demandas y propuestas de los ciudadanos para que el que mande, mande obedeciendo. Una fuerza política que pueda organizar la solución de los problemas colectivos aún sin la intervención de los partidos políticos y del gobierno. No necesitamos pedir permiso para ser libres. La función de gobierno es prerrogativa de la sociedad y es su derecho ejercer esa función. Una fuerza política que luche en contra de la concentración de la riqueza en pocas manos y en contra de la centralización del poder. Una fuerza política cuyos integrantes no tengan más privilegio que la satisfacción del deber cumplido.
Una fuerza política con organización local, estatal y regional que crezca desde la base, desde su sustento social. Una fuerza política nacida de los comités civiles de diálogo.
Una fuerza política que se llama Frente porque trata de incorporar esfuerzos organizativos no partidistas, tiene muchos niveles de participación y muchas formas de lucha.
Una fuerza política que se llama Zapatista porque nace con la esperanza y el corazón indígena que, junto al EZLN, volvieron a bajar de las montañas mexicanas.
Una fuerza política que se llama De Liberación Nacional porque su lucha es por la libertad de todos los mexicanos y en todo el país.
Una fuerza política con un programa de lucha de 13 puntos, los de la Primera Declaración de la Selva Lacandona enriquecidos a lo largo de dos años de insurgencia. Una fuerza política que luche contra el sistema de partido de Estado. Una fuerza política que luche por la democracia en todo y no sólo en lo electoral. Una fuerza política que luche por un nuevo constituyente y una nueva Constitución. Una fuerza política que luche porque en todas partes haya justicia, libertad y democracia. Una fuerza política que no luche por la toma del poder político sino por la democracia de que el que mande, mande obedeciendo.
Llamamos a todos los hombres y mujeres de México, a los indígenas y a los no indígenas, a todas las razas que forman la nación; a quienes estén de acuerdo en luchar por techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, información, cultura, independencia, democracia, justicia, libertad y paz; a quienes entienden que el sistema de partido de Estado es el principal obstáculo para el tránsito a la democracia en México; a quienes saben que democracia no quiere decir alternancia del poder sino gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo; a quienes estén de acuerdo con que se haga una nueva Carta Magna que incorpore las principales demandas del pueblo mexicano y las garantías de que se cumpla el artículo 39 mediante las figuras de plebiscito y referéndum; a quienes no aspiran o pretenden ejercer cargos públicos o puestos de elección popular; a quienes tienen el corazón, la voluntad y el pensamiento en el lado izquierdo del pecho; a quienes quieren dejar de ser espectadores y están dispuestos a no tener ni pago ni privilegio alguno como no sea el participar en la reconstrucción nacional; a quienes quieren construir algo nuevo y bueno, para que formen el Frente Zapatista de Liberación Nacional.
Aquellos ciudadanos sin partido, aquellas organizaciones sociales y políticas, aquellos comités civiles de diálogo, movimientos y grupos, todos los que no aspiren a la toma del poder y que suscriban esta Cuarta Declaración de la Selva Lacandona se comprometen a participar en el diálogo para acordar la estructura orgánica, el plan de acción y la declaración de principios del Frente Zapatista de Liberación Nacional.
Con la unidad organizada de los zapatistas civiles y los combatientes zapatistas en el Frente Zapatista de Liberación Nacional, la lucha iniciada el 1o. de enero de 1994 entrará en una nueva etapa. El EZLN no desaparece, pero su esfuerzo más importante irá por la lucha política. En su tiempo y condiciones, el EZLN participará directamente en la formación del Frente Zapatista de Liberación Nacional.
Hoy, 1o. de enero de 1996, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional firma esta Cuarta Declaración de la Selva Lacandona. Invitamos al pueblo de México a que lo suscriba.

III

Hermanos:
Muchas palabras se caminan en el mundo. Muchos mundos se hacen. Muchos mundos nos hacen. Hay palabras y mundos que son mentiras e injusticias. Hay palabras y mundos que son verdades y verdaderos. Nosotros hacemos mundos verdaderos. Nosotros somos hechos por palabras verdaderas.
En el mundo del poderoso no caben más que los grandes y sus servidores. En el mundo que queremos nosotros caben todos.
El mundo que queremos es uno donde quepan muchos mundos. La Patria que construimos es una donde quepan todos los pueblos y sus lenguas, que todos los pasos la caminen, que todos la rían, que la amanezcan todos.
Hablamos la unidad incluso cuando callamos. Bajito y lloviendo nos hablamos las palabras que encuentran la unidad que nos abraza en la historia y para desechar el olvido que nos enfrenta y destruye.
Nuestra palabra, nuestro canto y nuestro grito, es para que ya no mueran más los muertos. Para que vivan luchamos, para que vivan cantamos.
Vive la palabra. Vive el Ya basta! Vive la noche que se hace mañana. Vive nuestro digno caminar junto a los todos que lloran. Para destruir el reloj de muerte del poderoso luchamos. Para un nuevo tiempo de vida luchamos.
La flor de la palabra no muere, aunque en silencio caminen nuestros pasos. En silencio se siembra la palabra. Para que florezca a gritos se calla. La palabra se hace soldado para no morirse en el olvido. Para vivir se muere la palabra, sembrada para siempre en el vientre del mundo. Naciendo y viviendo nos morimos. Siempre viviremos. Al olvido sólo regresarán quienes rinden su historia.
Aquí estamos. No nos rendimos. Zapata vive y, a pesar de todo, la lucha sigue.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Marcos




Oggi diciamo:
Qui siamo!
Siamo la dignità ribelle, il cuore dimenticato della patria!
1º gennaio 1996

"Tutti quei popoli, tutti quelli che lavorano la terra, che noi invitiamo ad unirsi al nostro fianco e noi daremo la vita in una sola lotta, cammineremo con il vostro aiuto.
Che continuiamo a lottare e che non riposiamo e la nostra proprietà sarà la terra, proprietà di genti, quella terra che fu dei nostri nonni e che dita di zampe di pietra che schiacciano ci hanno strappato, all'ombra di quelli che sono passati che molto comandano: che insieme noi tutti innalziamo in alto e con la forza del nostro cuore, quel bel stendardo che deve essere visto, che è lo stendardo della nostra dignità e della nostra libertà, di noi lavoratori della terra; che continuiamo a lottare e vinciamo quelli che si sono messi di nuovo in alto, quelli che aiutano coloro che hanno tolto terra agli altri, quelli che per denaro si appropriano del lavoro di quelli che sono come noi... Questo è il nostro dovere di onore, se vogliamo che ci chiamino uomini di buona volontà e davvero buoni abitanti del paese.
Adesso, più che mai, è necessario che tutti camminiamo uniti, con tutto il nostro cuore e con tutto il nostro impegno, in questo gran lavoro di unificazione meravigliosa, davvero autentica, di coloro che hanno incominciato la lotta, che hanno conservato puri nel loro cuore i principi e non perdono la fede in una vita buona.
Noi preghiamo colui che avvicina la sua mano a questo manifesto che lo passi a tutti gli uomini di questo paese".

Riforma, Libertà, Giustizia e Legge.

Il Generale in Capo dell'Esercito Liberatore del Sud Emiliano Zapata
(Manifesto zapatista in náhuatl)

Al popolo del Messico:
Ai popoli ed ai governi del mondo:
Fratelli:
non morirà il fiore della parola. Potrà morire il volto nascosto di chi oggi la nomina, ma la parola che è venuta dal fondo della storia e della terra non potrà più essere strappata dalla superbia del potere.
Noi siamo nati dalla notte. In lei viviamo. Moriremo in lei. Ma la luce sarà il domani per i più, per tutti quelli che oggi piangono la notte, per tutti quelli cui si nega il giorno, per quelli per i quali la morte è un regalo, per quelli ai quali è proibita la vita. Per tutti la luce. Per tutti tutto. Per noi il dolore e l’angoscia, per noi l’allegra ribellione, per noi il futuro negato, per noi la dignità insorta. Per noi niente.
La nostra lotta è per farci ascoltare, ma il malgoverno grida la sua superbia e tappa con i cannoni il suo udito.
La nostra lotta è contro la fame, ma il malgoverno regala piombo e carta allo stomaco dei nostri figli.
La nostra lotta è per un tetto dignitoso, ma il malgoverno distrugge le nostre case e la nostra storia.
La nostra lotta è per il sapere, ma il malgoverno dispensa solo ignoranza e disprezzo.
La nostra lotta è per la terra, ma il malgoverno offre cimiteri.
La nostra lotta è per un lavoro giusto e degno, ma il malgoverno compra e vende corpi e vergogne.
La nostra lotta è per la vita, ma il malgoverno offre morte come futuro.
La nostra lotta è per il rispetto del nostro diritto a governare e governarci, ma il malgoverno impone ai più la legge dei meno.
La nostra lotta è per la libertà di pensare e camminare, ma il malgoverno mette prigioni e tombe. La nostra lotta è per la giustizia, ma il malgoverno è pieno di criminali ed assassini.
La nostra lotta è per la storia, ma il malgoverno propone l'oblio.
La nostra lotta è per la Patria, ma il malgoverno sogna con bandiera e lingua straniere.
La nostra lotta è per la pace, ma il malgoverno annuncia guerra e distruzione.
Tetto, terra, lavoro, pane, salute, educazione, indipendenza, democrazia, libertà, giustizia e pace. Queste sono state le nostre bandiere nell'alba del 1994. Queste sono state le nostre richieste nella lunga notte di 500 anni. Queste sono oggi, le nostre esigenze.
Il nostro sangue e la nostra parola hanno acceso un piccolo focherello nella montagna ed abbiamo camminiamo verso la casa del potere e del denaro. Fratelli e sorelle di altre razze e di altre lingue, di un altro colore e dello stesso cuore, hanno protetto la nostra luce e da lei hanno acceso pure i loro fuochi.
È venuto il potente a spegnerci col suo forte soffio, ma la nostra luce è cresciuta in altre luci. Sogna il ricco di spegnere la prima luce. È inutile, ci sono già molte luci e tutte sono le prime.
Vuole il superbo spegnere una ribellione che la sua ignoranza ubica all'alba del 1994. Ma la ribellione che oggi ha un viso bruno e una lingua vera, non è nata ora. Prima ha già parlato con altre lingue ed in altre terre. In molte montagne e con molte storie ha camminato la ribellione contro l'ingiustizia. Ha parlato in lingua náhuatl, paipai, kiliwa, cúcapa, cochimi, kumiai, yuma, seri, chontal, chinanteco, pame, chichimeca, otomí, mazahua, matlazinca, ocuilteco, zapoteco, solteco, chatino, papabuco, mixteco, cuicateco, triqui, amuzgo, mazateco, chocho, izcateco, huave, tlapaneco, totonaca, tepehua, popoluca, mixe, zoque, huasteco, lacandón, maya, chol, tzeltal, tzotzil, tojolabal, mame, teco, ixil, aguacateco, motocintleco, chicomucelteco, kanjobal, jacalteco, quiché, cakchiquel, ketchi, pima, tepehuán, tarahumara, mayo, yaqui, cahíta, ópata, cora, huichol, purépecha y kikapú. Ha parlato e parla in castellano. La ribellione non è una parola in una lingua, è dignità, è esseri umani.
Perché lavoriamo ci ammazzano, perché viviamo ci ammazzano. Non c'è posto per noi nel mondo del potere. Perché lottiamo ci ammazzeranno, ma noi faremo un mondo dove ci stiamo tutti e dove tutti viviamo senza morte nella parola. Ci vogliono togliere la terra perché il nostro passo non incontri più la terra. Ci vogliono togliere la storia perché nell'oblio muoia la nostra parola. Non ci vogliono come indios. Morti, ci vogliono.
Per il potente il nostro silenzio è sempre stato il suo desiderio. Tacendo morivamo, senza parola non esistevamo. Lottiamo per parlare contro l'oblio, contro la morte, per la memoria e per la vita. Lottiamo per la paura di morire la morte dell'oblio.
Parlando nel suo cuore indio, la Patria continua degna e con memoria.

I

Fratelli:
il 1º gennaio del 1995, dopo avere rotto l'accerchiamento militare col quale il malgoverno pretendeva sommergerci nell'oblio e farci arrendere, abbiamo invitato le distinte forze ed i cittadini a costruire un ampio fronte d'opposizione che unisca le volontà democratiche contro il sistema di partito di Stato: il Movimento per la Liberazione Nazionale. Anche se all'inizio questo sforzo di unità di opposizione ha trovato non pochi problemi, è proseguito nei pensieri degli uomini e delle donne che non si adattano a vedere la loro Patria consegnata alle decisioni del potere e del denaro stranieri. L'ampio fronte d'opposizione, dopo avere seguito una strada piena di difficoltà, incomprensioni e retrocessioni, sta per concretizzare i suoi primi progetti ed accordi di azione congiunta. Il lungo processo di maturazione di questo sforzo organizzativo culminerà nell'anno che inizia. Noi, zapatisti, salutiamo la nascita del Movimento per la Liberazione Nazionale e desideriamo che fra coloro che ne faranno parte, esista sempre l'affanno per l'unità ed il rispetto delle differenze.
Iniziato il dialogo col supremo governo, l'impegno dell'EZLN nella ricerca di una soluzione politica alla guerra iniziata nel 1994 si è visto tradito. Fingendo volontà di dialogo, il malgoverno ha optato vigliaccamente per la soluzione militare e, con argomenti rozzi e stupidi, ha dispiegato una grande persecuzione poliziesca e militare che aveva come obiettivo l'assassinio della dirigenza dell'EZLN. Le forze armate ribelli dell'EZLN hanno resistito con serenità al colpo di decine di migliaia di soldati che, con consiglieri stranieri e tutto il moderno macchinario di morte, ha preteso di soffocare il grido di dignità che saliva dalle montagne dal Sudest Messicano. Un ripiegamento ordinato ha permesso alle forze zapatiste di conservare la loro potenza militare, la loro autorità morale, la loro forza politica e la ragione storica che è la loro principale arma contro il crimine fatto governo. Le grandi mobilitazioni della società civile nazionale ed internazionale hanno fermato l'offensiva traditrice ed hanno obbligato il governo ad insistere nella via del dialogo e del negoziato. Decine di civili innocenti sono stati incarcerati dal malgoverno e rimangono ancora in carcere in qualità di ostaggi dei terroristi che ci governano. Le forze federali non hanno riscosso altra vittoria militare che la distruzione di una biblioteca, un salone per conferenze, una pista di ballo ed il saccheggio dei pochi averi degli indigeni della Selva Lacandona. Il tentativo di assassinio è stato coperto dalla menzogna governativa del "recupero della sovranità nazionale".
Dimenticando quell'articolo 39 della Costituzione che aveva giurato di rispettare il 1º dicembre del 1994, il supremo governo ha ridotto l'Esercito Federale Messicano alla categoria di esercito di occupazione, gli ha assegnato il compito di salvaguardare il crimine organizzato fatto governo e lo ha voluto far affrontare i suoi fratelli messicani.
Intanto la vera perdita della sovranità nazionale si concretizzava nei patti sia segreti che pubblici del gabinetto economico con i padroni del denaro ed i governi stranieri. Oggi, mentre decine di migliaia di soldati federali aggrediscono e perseguitano un popolo armato solo di fucili di legno e della parola degna, gli alti governanti continuano a vendere le ricchezze della grande nazione messicana e finiscono di distruggere quel poco che rimane ancora in piedi.
Appena iniziato il dialogo al quale ci aveva obbligato la società civile nazionale ed internazionale, la delegazione governativa ha avuto l'opportunità di mostrare chiaramente le sue vere intenzioni nel negoziato di pace. I neo-conquistatori degli indigeni che sono a capo dell'equipe per il negoziato del governo si distinguono per i loro atteggiamenti prepotenti, superbi, razzisti ed umilianti che hanno portato di fallimento in fallimento le varie riunioni del Dialogo di San Andrés. Scommettendo sulla stanchezza e sull'usura degli zapatisti, la delegazione governativa ha messo tutto il suo impegno per arrivare alla rottura del dialogo, fiduciosa che così ci sarebbero stati i motivi per ricorrere alla forza ed ottenere ciò che non le era possibile con la ragione.
Vedendo che il governo sfuggiva una messa a fuoco seria del conflitto nazionale rappresentato dalla guerra, l'EZLN ha lanciato un'iniziativa di pace che desse via libera al dialogo ed al negoziato. Invitando la società civile ad un dialogo nazionale ed internazionale nella ricerca di una pace nuova, l'EZLN ha convocato ad una Consultazione per la Pace e la Democrazia per ascoltare il pensiero nazionale ed internazionale sulle sue richieste e sul suo futuro.
Con l'entusiasta partecipazione dei membri della Convenzione Nazionale Democratica, l'impegno disinteressato di migliaia di cittadini senza organizzazione ma dalle speranze democratiche, grazie alla mobilitazione dei comitati di solidarietà internazionali e di gruppi di giovani, oltre all'irreprensibile aiuto dei fratelli e delle sorelle di Alleanza Civica Nazionale, durante i mesi di agosto e settembre del 1995 si è portato avanti un esercizio di cittadinanza che non ha precedenti nella storia mondiale: una società civile e pacifica che dialoga con un gruppo armato e clandestino. Più di un milione e 300mila dialoghi si sono realizzati per far vero questo incontro di volontà democratiche. Come risultato di questa consultazione, la legittimità delle rivendicazioni zapatiste è stata ratificata, si è dato un nuovo impulso all'ampio fronte di opposizione che era stagnante e si è espresso chiaramente il desiderio di far partecipare gli zapatisti alla vita politica e civile del paese. La grande partecipazione della società civile internazionale ha richiamato l'attenzione sulla necessità di costruire spazi di incontro tra le volontà di cambiamento democratico che esistono nei distinti paesi. L'EZLN ha assunto con serietà i risultati di questo dialogo nazionale ed internazionale ed ha iniziato il lavoro politico ed organizzativo per camminare secondo il segnale inviato.
Tre nuove iniziative sono state lanciate dagli zapatisti come risposta al successo della Consultazione per la Pace e la Democrazia. Un'iniziativa per l'ambito internazionale ha invitato a realizzare un incontro intercontinentale contro il neoliberalismo. Due le iniziative a carattere nazionale: la formazione dei comitati civili di dialogo come base per la discussione dei principali problemi nazionali e germe di una nuova forza politica non di partito e la costruzione di nuovi Aguascalientes come posti di incontro tra la società civile e lo zapatismo.
Tre mesi dopo queste tre iniziative sta per concretizzarsi la convocazione per l'incontro intercontinentale per l'umanità e contro il neoliberalismo: più di 200 comitati civili di dialogo si sono formati in tutta la Repubblica Messicana ed oggi si inaugurano cinque nuovi Aguascalientes: uno nella comunità de La Garrucha, un altro in Oventic, un altro ancora in Morelia, un altro in La Realidad e l'ultimo e il primo nel cuore di tutti gli uomini onesti e di tutte le donne oneste che ci sono nel mondo.
In mezzo a minacce e penurie, le comunità indigene zapatiste e la società civile sono riuscite ad innalzare questi centri di resistenza civile e pacifica che saranno luoghi in cui si protegge la cultura messicana e mondiale.
Il Nuovo Dialogo Nazionale ha incontrato una sua prima prova al tavolo 1 del Dialogo di San Andrés. Mentre il governo scopriva la sua ignoranza rispetto agli abitanti originari di queste terre, gli assessori e gli invitati dell'EZLN hanno cominciato a far camminare un dialogo così ricco e nuovo che ha oltrepassato immediatamente le ristrettezze del tavolo di San Andrés e si è ubicato nel suo vero luogo: la nazione. Gli indigeni messicani, sempre obbligati ad ascoltare, ad ubbidire, ad accettare, a rassegnarsi, hanno preso la parola ed hanno parlato con la saggezza che cammina nei loro passi. L'immagine dell'indio ignorante, pusillanime e ridicolo, l'immagine che il potere aveva decretato per il consumo nazionale, è andata a pezzi e l'orgoglio e la dignità indigeni sono ritornati alla storia per riprendersi il posto che loro compete: quello di cittadini veri e completi.
Indipendentemente da quello che verrà fuori dal primo negoziato degli accordi di San Andrés, il dialogo iniziato dalle distinte etnie e dai loro rappresentanti continuerà ora nel Forum Nazionale Indigeno ed avrà un suo ritmo e la portata che gli stessi indigeni accorderanno e decideranno. Sulla scena politico-nazionale la riscoperta della criminalità salinista ha dato uno scossone al sistema del partito di Stato. Gli apologisti delle controriforme saliniste soffrono d'amnesia ed ora sono i più entusiasti persecutori di colui alla cui ombra si sono arricchiti. Il Partito Azione Nazionale, il più fedele alleato di Carlos Salinas de Gortari, ha incominciato a mostrare la sua possibilità reale di riuscire a sostituire il Partito Rivoluzionario Istituzionale alla cima del potere politico ed a manifestare la sua vocazione repressiva, intollerante e reazionaria. Coloro che vedono con speranza l'ascesa del neopanismo dimenticano che dar il cambio ad una dittatura non significa democrazia, ed applaudono la nuova inquisizione che, mascherata da democratica, sanzionerà a colpi e moralismo gli ultimi rantoli di un paese che aveva destato lo stupore mondiale ed oggi è solo presente nelle cronache poliziesche e degli scandali. Le costanti nell'esercizio del governo sono state la repressione e l'impunità; i massacri di indigeni in Guerriero, in Oaxaca e nella Huasteca ratificano la politica governativa verso gli indigeni; l'autoritarismo nell'UNAM di fronte al movimento dei CCH dimostra la corruzione che va dall'università alla politica; la detenzione dei dirigenti de El Barzón è una dimostrazione in più del tradimento come metodo di dialogo; le bestialità del reggente Espinosa esemplificano il fascismo di strada in Città del Messico; le riforme alla Legge della Previdenza Sociale reiterano la democratizzazione della miseria e l'appoggio alla banca privatizzata assicura la vocazione all'unità tra potere e denaro; i crimini politici sono irrisolvibili perché provengono di chi dice di perseguirli; la crisi economica rende più insultante la corruzione nelle sfere governative. Governo e crimine sono, oggi, sinonimi ed equivalenti.
Mentre la vera opposizione si affanna a trovare il centro in una nazione moribonda, ampi strati di popolazione rafforzano il loro scetticismo nei confronti dei partiti politici e cercano, senza trovarla ancora, un'opzione in un che fare politico nuovo, un'organizzazione politica di tipo nuovo.
Come una stella, l'eroica e degna resistenza delle comunità indigene zapatiste ha illuminato il 1995 ed ha scritto una bella lezione nella storia messicana. In Tepoztlán, nei lavoratori di Sutaur-100, in El Barzón, per menzionare solo alcuni dei luoghi e dei movimenti, la resistenza popolare ha trovato i suoi degni rappresentanti.
In sintesi, l'anno 1995 è stato caratterizzato per la definizione di due progetti di nazione completamente diversi e contraddittori.
Da una parte il progetto di un paese che ha il potere, un progetto che implica la distruzione totale della nazione messicana, la negazione della sua storia, la svendita della sua sovranità, il tradimento ed il crimine come valori supremi, l'ipocrisia e l'inganno come metodo di governo, la destabilizzazione e l'insicurezza come programma nazionale e la repressione e l'intolleranza come piano di sviluppo. Questo progetto trova nel PRI la sua faccia criminale e nel PAN la sua maschera democratica. Dall'altra parte, il progetto della transizione alla democrazia, non una transizione concordata col potere che simuli un cambiamento affinché poi tutto prosegua come prima, ma la transizione alla democrazia come progetto di ricostruzione del paese, difesa della sovranità nazionale, la giustizia e la speranza come aneliti, la verità ed il comandare ubbidendo come guida alla direzione, la stabilità e la sicurezza che danno la democrazia e la libertà, il dialogo, la tolleranza e l'inclusione come nuovo modo di fare politica.
Questo progetto è in costruzione e non dipenderà da una forza politica egemonica o dalla genialità di un individuo, ma da un ampio movimento di opposizione che raccolga i sentimenti della nazione. Siamo in mezzo ad una grande guerra che ha scosso il Messico alla fine del XX secolo. La guerra tra coloro che pretendono di perpetuare un regime sociale, culturale e politico che equivale al crimine di tradimento della patria e coloro che lottano per un cambiamento democratico, libero e giusto. La guerra zapatista è solo una parte di questa grande guerra, che è la lotta tra la memoria che aspira ad un futuro e un oblio con vocazione straniera.
Una nuova società plurale, tollerante, includente, democratica, giusta e libera è solo possibile, oggi, in una patria nuova. Non sarà il potere il costruttore. Oggi il potere è solo l'agente di vendita dei rottami di un paese distrutto dai veri sovversivi e destabilizzatori: i governanti.
Nei progetti di opposizione indipendente abbiamo una carenza che, oggi, diventa più decisiva: ci opponiamo ad un progetto di paese che implica la sua distruzione, ma non abbiamo una proposta di una nuova nazione, una proposta di ricostruzione. Parte di questo progetto, né tutto né sua avanguardia, è stato ed è l'EZLN nei sui sforzi per la transizione alla democrazia. Nonostante le persecuzioni e le minacce, al di sopra degli inganni e delle menzogne, legittimo e coerente, l'EZLN prosegue nella sua lotta per la democrazia, la libertà e la giustizia per tutti i messicani.
Oggi, la lotta per la democrazia, la libertà e la giustizia in Messico è una lotta per la liberazione nazionale.

II

Oggi, col cuore di Emiliano Zapata ed avendo ascoltato la voce dei nostri fratelli tutti, invitiamo il popolo del Messico a partecipare ad una nuova tappa della lotta per la liberazione nazionale e alla costruzione di una patria nuova, attraverso questa…

Quarta Dichiarazione della Selva Lacandona con la quale invitiamo tutti gli uomini onesti e tutte le donne oneste a partecipare alla nuova forza politica nazionale che oggi nasce: il Fronte Zapatista di Liberazione Nazionale

Organizzazione civile e pacifica, indipendente e democratica, messicana e nazionale che lotta per la democrazia, la libertà e la giustizia in Messico. Il Fronte Zapatista di Liberazione Nazionale nasce oggi ed invitiamo a parteciparvi: gli operai della Repubblica, i lavoratori della campagna e della città, gli indigeni, i cittadini, gli insegnanti e gli studenti, le donne messicane, i giovani di tutto il paese, gli artisti e gli intellettuali onesti, i religiosi coerenti, tutti noi cittadini messicani che vogliamo non il potere ma la democrazia, la libertà e la giustizia per noi e per i nostri figli.
Invitiamo la società civile nazionale, i senza partito, il movimento sociale e cittadino, tutti i messicani a costruire una nuova forza política. Una nuova forza politica che sia nazionale. Una nuova forza politica con la sua base nell'EZLN.
Una nuova forza politica che faccia parte di un ampio movimento d'opposizione, il Movimento per la Liberazione Nazionale, come posto di azione politica cittadina dove confluiscono altre forze politiche di opposizione indipendente, spazio di incontro di volontà e di coordinazione di azioni unitarie.
Una forza politica i cui membri non svolgano né aspirino ad incarichi politici o a coprire posti governativi a qualunque livello. Una forza politica che non aspiri alla presa del potere. Una forza che non sia un partito politico.
Una forza politica che possa organizzare le richieste e le proposte dei cittadini affinché colui che comanda, comandi ubbidendo. Una forza politica che possa organizzare la soluzione dei problemi collettivi anche senza l'intervento dei partiti politici e del governo. Non dobbiamo chiedere il permesso di essere liberi. La funzione di governo è prerogativa della società ed è suo diritto esercitare quella funzione. Una forza politica che lotti contro la concentrazione delle ricchezze in poche mani e contro la centralizzazione del potere. Una forza politica i cui membri non abbiano altri privilegi che la soddisfazione del dovere compiuto.
Una forza politica con organizzazione locale, statale e regionale che cresca dalla base, dal suo sostentamento sociale. Una forza politica nata dai comitati civili di dialogo.
Una forza politica che si chiama Fronte perché tenta di incorporare sforzi organizzativi non di partito, che ha molti livelli di partecipazione e molte modalità di lotta.
Una forza politica che si chiama Zapatista perché nasce con la speranza ed il cuore indigeno che, insieme all'EZLN, sono tornati a scendere dalle montagne messicane.
Una forza politica che si chiama Di Liberazione Nazionale perché la sua lotta è per la libertà di tutti i messicani ed in tutto il paese.
Una forza politica con un programma di lotta di 13 punti, quelli della Prima Dichiarazione della Selva Lacandona, arricchiti durante due anni di ribellione. Una forza politica che lotti contro il sistema del partito di Stato. Una forza politica che lotti per la democrazia in tutto e non solo per quella elettorale. Una forza politica che lotti per una nuova costituente ed una nuova Costituzione. Una forza politica che lotti perché da tutte le parti ci siano giustizia, libertà e democrazia. Una forza politica che non lotti per la presa del potere politico, ma per la democrazia che colui che comanda, comandi ubbidendo.

Invitiamo tutti gli uomini e tutte le donne del Messico, gli indigeni ed i non indigeni, tutte le razze che formano la nazione; tutti quelli che sono d'accordo a lottare per tetto, terra, lavoro, pane, salute, educazione, informazione, cultura, indipendenza, democrazia, giustizia, libertà e pace; tutti quelli che capiscono che il sistema del partito di Stato è il principale ostacolo per il transito alla democrazia in Messico; coloro che sanno che democrazia non vuole dire alternanza di potere bensì governo del popolo, per il popolo e dal popolo; coloro che sono d'accordo che si faccia una nuova Costituzione che incorpori le principali domande del popolo messicano e le garanzie che si realizzi l'articolo 39 attraverso le figure del plebiscito e del referendum; coloro che non aspirano o pretendono incarichi pubblici o posti di governo; coloro che hanno il cuore, la volontà ed il pensiero nel lato sinistro del petto; coloro che vogliono smettere di fare da spettatori e sono disposti a non ricevere nessuna paga e nessun privilegio che non sia quello di partecipare alla ricostruzione nazionale; coloro che vogliono costruire qualcosa di nuovo e di buono, a formare il Fronte Zapatista di Liberazione Nazionale.
Quei cittadini senza partito, quelle organizzazioni sociali e politiche, quei comitati civili di dialogo, quei movimenti e gruppi, tutti quelli che non aspirano alla presa del potere e che sottoscrivono questa Quarta Dichiarazione della Selva Lacandona s'impegnano a partecipare al dialogo per concordare la struttura organica, il piano di azione e la dichiarazione di principi del Fronte Zapatista di Liberazione Nazionale.
Con l'unità organizzata degli zapatisti civili e dei combattenti zapatisti nel Fronte Zapatista di Liberazione Nazionale, la lotta iniziata il 1º gennaio 1994 entrerà in una nuova tappa. L'EZLN non sparisce, ma il suo sforzo più importante andrà alla lotta politica. A suo tempo ed alle sue condizioni, l'EZLN parteciperà direttamente alla formazione del Fronte Zapatista di Liberazione Nazionale.
Oggi, 1º gennaio 1996, l'Esercito Zapatista di Liberazione Nazionale firma questa Quarta Dichiarazione della Selva Lacandona. Invitiamo il popolo del Messico a sottoscriverlo.

III

Fratelli:
molte parole camminano nel mondo. Molti mondi si fanno. Molti mondi ci fanno. Ci sono parole e mondi che sono menzogne ed ingiustizie. Ci sono parole e mondi che sono vere e veri. Noi facciamo mondi veri. Noi siamo fatti da parole vere.
Nel mondo del potente non ci sta nessun altro che non i grandi ed i loro servitori. Nel mondo che vogliamo noi ci stanno tutti.
Il mondo che vogliamo è uno dove ci stiano molti mondi. La Patria che costruiamo è una dove ci stiano tutti i popoli e le loro lingue, in modo che tutti i passi la camminino, che tutti la ridano, che la facciano nascere.
Parliamo l'unità anche quando taciamo. A voce bassa e piovendo, ci parliamo le parole che trovano l'unità che ci abbraccia nella storia per buttar via l'oblio che ci opprime e ci distrugge.
La nostra parola, il nostro canto ed il nostro grido sono affinché non muoiano più i morti. Perché vivano lottiamo, perché vivano cantiamo.
Viva la parola. Viva il Già Basta! Viva la notte che si fa domani. Viva il nostro degno camminare insieme ai tutti quelli che piangono. Per distruggere l'orologio di morte del potente, lottiamo. Per un nuovo tempo di vita, lottiamo.
Il fiore della parola non muore, anche se in silenzio camminano i nostri passi. In silenzio si semina la parola. Perchè fiorisca con un grido, tace. La parola si fa soldato per non morire nell'oblio. Per vivere muore la parola, seminata per sempre nel ventre del mondo. Nascendo e vivendo moriamo. Sempre vivremo. All'oblio ritorneranno solo coloro che si arrendono alla storia.
Qui siamo. Non ci arrendiamo. Zapata vive e, nonostante tutto, la lotta continua.

Dalle montagne del Sudest Messicano
Comitato Clandestino Rivoluzionario Indigeno-Comando Generale dell'Esercito Zapatista di Liberazione Nazionale.

Subcomandante Insurgente Marcos


Parti precedenti:
Primera Declaración de la Selva Lacandona
Segunda Declaración de la Selva Lacandona
Tercera Declaración de la Selva Lacandona

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