Vamos a ver cómo es nuestro corazón

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Quiero comenzar contándoles un misterio que pasó, hace mucho tiempo cuando el EZLN no era conocido: empezamos a ver que teníamos que hablar con los compañeros indígenas que vivían en San Cristóbal, principalmente con los de la colonia La Hormiga. Pensamos que era necesario respetar cómo estaban organizados y que teníamos que buscar a sus líderes. Era noviembre o diciembre de 1993 y yo personalmente vine con 2 compañeros, un hombre y una mujer, tzotziles de nuestro ejército y empezamos a subir unas escaleras muy arriba, nos metieron en un cuarto oscuro y empezamos a hablar con uno de ustedes. Le dijimos que nos íbamos a alzar en armas, que queríamos avisarles porque a lo mejor iba a haber problema y no queríamos que hubiera sufrimiento pero que también los invitábamos si querían apoyar esta lucha que íbamos a empezar. Y ahí más o menos le estuve explicando a este hermano que está aquí presente qué era lo que queríamos y lo que íbamos a hacer.
El compañero escuchó con atención y respeto, y al final me dijo: “Claro te digo que vamos a ver cómo es nuestro corazón y si es buena tu lucha, lo vamos a apoyar”. Al despedirme de él le dije: Yo me llamo Marcos y él me dijo: Yo me llamo Domingo”. Eso fue antes de que fuera conocido todo lo que era el EZLN.
En las primeras horas del alzamiento, el 1 de enero de 94, el 2 y el 3, nuestras fuerzas comenzaron a ser atacadas por aviones y helicópteros del Ejército federal, y varias de nuestras tropas quedaron atrapadas aquí en las montañas, alrededor de San Cristóbal, los que recuerdan aquellos tiempos, recuerdan las imágenes de los aviones tirando bombas.
Fueron los hermanos de La Hormiga, los choferes, los transportistas, los que sin pedirnos nada a cambio empezaron a mover a nuestras tropas hacia lugares más seguros.
Yo me acuerdo que a uno de ellos, no sé si esta aquí presente, le entregue como símbolo una escopeta que le habíamos quitado a estos cabrones de la seguridad publica, y le dije: “nosotros los zapatistas no vamos a olvidar lo que están haciendo por nosotros. Y estos hermanos evangélicos en su mayoría, chamulas, la mayoría, indígenas todos, aquí de la colonia La Hormiga, nos dieron la mano y nos ayudaron y salvaron la vida de muchos de nuestros compañeros y en ese entonces compañeros no había fotos, ni cámaras, ni micrófonos, ni entrevistas, había bombas y balas y fue aquí en este lugar de San Cristóbal con los indígenas que levantaron esta ciudad y de la que los expulsaron hasta acá donde el EZLN encontró su primera alianza y el primer apoyo de gente humilde y sencilla.
Y como entonces, les dije yo a esos hermanos transportistas, allá en el periférico, nosotros los zapatistas no vamos olvidar lo que ustedes hicieron por nosotros cuando no éramos famosos, cuando no éramos nada, cuando la orden que tenían todos los soldados era matarnos a todos, eso lo guardamos en nuestro corazón y lo cuidamos.
Es un honor volver aquí, verlos a ustedes, escucharlos a ustedes y volverles a repetir lo que le dijimos a esos hermanos esa vez y que les vengo a decir ahora, gracias compañeros de la Hormiga y gracias también compañeros que vienen de otras organizaciones.
Me dicen que el nombre del compañero al que le entregue la escopeta y le dije que no lo íbamos olvidar se llama Juan Gómez Ruiz, y actualmente esta en la cárcel por acción política, por represión política del gobierno, esperamos pues que hasta allá llegue nuestra voz, que él recuerde esa madrugada cuando yo personalmente le exprese eso como reconocimiento”.
Compañeros y compañeras, quiero decirles otra cosa.
Antes de venir acá recibimos otra amenaza de unos pinches priistas que dicen que, si venimos aquí a La Hormiga va a ver problemas, que va a ver confrontación, que va a ver pelea, lucha pues, y nosotros decimos pues y venimos a decirles a esos hermanos que: ¿Cómo nos pueden acusar a nosotros que estamos buscando confrontación, o que haya problemas entre indígenas?
Si es el PRI el que los expulsó de sus comunidades. Que usando el pretexto del catolicismo los expulso por evangélicos o los expulso nada más porque los caciques deseaban sus tierras, sus bienes, fue el PRI el que los tiene aquí sufriendo, y ahora ellos están defendiendo a ese partido y piensan que nosotros estamos buscando que haya choque entre hermanos de abajo.
No, nosotros no, es el PRI el que lo esta haciendo y nosotros queremos decirles a esa gente que el PRI es el único partido que puede decir que ha crecido sobre la sangre y la humillación y la muerte de los indígenas de México y queremos decirles que se tienen que salir de ese partido que hagan sus propias organizaciones y que luchen así como están luchando los hermanos aquí de la hormiga que están en organizaciones independientes, fuera de los partidos políticos.
El PRI esta compuesto por puros cabrones, asesinos y mentirosos todos, desde Roberto Madrazo hasta el que esta abajo organizando a la gente, lo que tenemos que hacer también es decirle a todos los compañeros que es gente humilde y sencilla que es que se salgan de ese partido político, porque nada mas se están manchando las manos de sangre, y nada mas están enriqueciendo a otros.
Y un gobierno y otro va y viene del PRI y los indígenas siguen siendo despreciado aquí, porque no fue por el PRI o por ningún partido que cambio como va la palabra con el indígena, fue cuando los mismos indígenas se organizaron y sin partidos políticos exigieron sus derechos, como hicimos nosotros en 94 y como llevan diciendo durante muchos años.
Aquí en La Hormiga donde se quiere meter el PRI para dividir, les vengo a decir hay que mandar a la fregada a ese partido político, díganle a todos que se salgan de ahí.
Muchas gracias, compañeros.

Subcomandante Insurgente Marcos

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